26/07/2010 07:07 - Infobae.com - Home
La Argentina suspendió una licencia de la aerolínea Pluna y reavivó la tensión con Uruguay
La Autoridad Nacional de Aviación retiró el permiso de la aerolínea uruguaya para cumplir con la ruta a Bariloche. Cientos de pasajeros quedaron varados. Críticas del gobierno de Mujica en medio de las negociaciones por el monitoreo de Botnia
Unas 200 personas resultaron afectadas este fin de semana por la suspensión de los vuelos de la aerolínea uruguaya Pluna entre Montevideo y Bariloche, en el sur argentino, porque la autoridad aeronáutica de la Argentina canceló la licencia de la compañía para realizar esa ruta.
Fuentes de Pluna informaron a Efe de la cancelación de un vuelo con un centenar de pasajeros que debía partir el sábado desde la capital uruguaya hasta la ciudad argentina, así como del viaje de regreso, previsto para este domingo.
"Al parecer retiraron el permiso", indicaron las fuentes, que no especificaron los motivos de esa decisión y aclararon que a los afectados se les está reembolsando el dinero del pasaje.
El diario El Observador publicó que la medida asumida por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de la Argentina contradice "una habilitación genérica lograda tiempo atrás, mediante la cual la aerolínea viene operando desde junio".
El incidente se produce justo cuando parece haberse trabado la negociación para solucionar el conflicto bilateral por la instalación de una planta papelera en la frontera común, después de que el viernes no se materializara una reunión entre los cancilleres Luis Almagro, de Uruguay, y Héctor Timerman, de Argentina.
Fuentes del gobierno uruguayo citadas por el diario calificaron de "tomadura de pelo" situaciones como la registrada con Pluna, a la que se suma otro reciente incidente relacionado con la entrada de productos alimenticios al vecino país.
"Siempre tenemos que estar arriba, tapando agujeros. Con los de arriba arreglas pero el mando medio tranca", sostuvieron las fuentes.
Según El Observador, el principal obstáculo para la concreción del acuerdo sobre la planta papelera, de capital finlandés, parece ser la forma en que se efectuara el control interno de la fábrica, pues Argentina quiere que sea permanente y Uruguay temporal, entre otras diferencias.
Montevideo y Buenos Aires sufrieron en los últimos años la mayor crisis diplomática en décadas a raíz de la instalación y apertura de la fábrica de celulosa de la empresa Botnia (actualmente UPM) en la localidad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del fronterizo Río Uruguay.
Grupos ambientalistas de la adyacente población argentina de Gualeguaychú cortaron en 2007 el puente internacional que las une al considerar esa planta contaminante.
Los manifestantes levantaron la medida en junio pasado por un plazo de dos meses a la espera de que los Gobiernos se comprometan a realizar un control interno de la fábrica.