Amenazó con movilizar a los trabajadores de Eki a la casa del ministro, en Palermo.
El sindicato de los camioneros sigue tensando la cuerda en su pelea con el Gobierno. Luego de que el líder de la CGT, Hugo Moyano, amenazó con una convocatoria a la Plaza de Mayo si no hay respuestas a los reclamos, su hijo y secretario adjunto del gremio, Pablo Moyano, advirtió que podrían movilizarse hasta la casa del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en el barrio de Palermo, con los trabajadores despedidos del supermercado Eki.
Irónicamente, el dirigente gremial dijo que así el funcionario podría "hablarles de las bonanzas de este modelo, que hoy dejó 2300 personas en la calle".
"Nos han convocado ayer de apuro por haber lanzado un paro con movilización. Les han ofrecido [a los empleados] $800 miserables. Esa es la bronca. Fútbol para Todos, Automovilismo para Todos, y hay 2300 trabajadores que hace seis meses están dando vueltas sin saber qué va a pasar con su futuro. Están en una desesperación total", sostuvo Pablo Moyano.
Al usar las mismas palabras que su padre, el dirigente camionero se quejó de que "hay un ninguneo y una soberbia que no se aguantan más" y advirtió que "si no se los escucha" a los trabajadores, que reclaman la eliminación del impuesto a las ganancias sobre sus salarios, "en algún momento va a haber una acción", que podría cristalizarse en un paro nacional.
En tanto, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, salió a cruzar a Hugo Moyano, al considerar "inentendible" la amenaza de convocar a una movilización frente a la Casa Rosada. "Si hay un gobierno que ha hecho algo por los trabajadores, él lo sabe muy bien, que ha trabajado fuertemente por el movimiento obrero, es éste", replicó.
Pero, en declaraciones a la radio La Red, Pablo Moyano dijo que "cada vez se va profundizando más la bronca" entre los obreros, y que "a la presidenta Cristina Kirchner o le escriben el diario de Yrigoyen o no saben lo que es la realidad que se vive afuera".
"Viven encerrados en una oficina, se la pasan haciendo actitos. Los ves todos los días por la televisión. Se ve que no salen a la calle. Que vengan a una empresa y hago una asamblea. ¿Cómo no van a saber la bronca que hay con el impuesto a las ganancias o las asignaciones familiares?", se preguntó.
Para el camionero, a la Presidenta "o no le deben decir la verdad o estarán mirando para otro lado. El reclamo es de muchísimas organizaciones gremiales".
"Te siguen sacando impuestos a las ganancias. Los choferes que llevan caños, turbinas al sur del país cobran cerca de $20.000, están uno o dos meses fuera del hogar, y les sacan $7000 u $8000 por mes. A un barrendero le sacan $300 por mes. Labura los domingos, hace horas extras y se las lleva el Estado", se quejó.
El hijo de Moyano reveló que el paro previsto por el conflicto en Eki se disolvió porque su padre habló con uno de los posibles compradores de la empresa, que es Carrefour.