Un cielo saturado de aviones, de nuevo: los vuelos de negocios vuelven a sus niveles pre-pandémicos

87
0
Compartir:

16/05/2022 Xataka.com (España) – Nota

El tiempo vuela, nunca mejor dicho. Hace ya más de dos años que comenzaron los primeros confinamientos por Covid-19. El mundo parado por una pandemia mundial y las compañías y los trabajadores adaptándose a marchas forzadas para el teletrabajo. Momento de repensar nuestra forma de trabajar y desplazarnos. El futuro es de las reuniones a distancia, decían algunos. ¿Seguro?

Vergüenza. Ya en 2019, los movimientos sociales para proteger el medioambiente señalaron a los vuelos como pieza fundamental en el calentamiento global. Impulsados en gran medida por Greta Thunberg, nació el «flygskam» o la vergüenza a coger un avión por sus altas emisiones contaminantes.

Entonces, la mirada se centraba en los vuelos de bajo recorrido, donde el tren podía convertirse en una alternativa a valorar. De hecho, buena parte de Europa está impulsando la movilidad en tren para reducir sus emisiones contaminantes.

Inflexión. La aparición de Covid-19 y su propagación por todo el mundo cambió por completo la forma de trabajar de muchísimas empresas. Forzados por la situación, un buen número de viajes de negocios tuvieron que suspenderse indefinidamente. Era el momento de repensarlo todo, de analistas, expertos (incluido Bill Gates) y futurólogos que anunciaban que el teletrabajo reduciría estas reuniones y Zoom, Teams o Slack reinarían por encima de todo y de todos.

Una encuesta de Bloomberg de agosto de 2021 recogía que, de 45 empresas europeas, asiáticas y estadounidenses preguntadas, el 84% afirmaba que los gastos en viajes se reducirían en los próximos años. En concreto, esperaban una reducción de entre un 20 y un 40% en este tipo de gasto. Hyundai, por ejemplo, nos explicó que la realidad virtual les ha ayudado mucho durante los últimos dos años y medio.

La normalidad de siempre. Dos años después, ni vergüenza por los viajes en avión, ni reducción de costes. Parece que la nueva normalidad será la normalidad de siempre. Air France-KLM anunció hace unos días que trabajarán este verano a un 90% de la capacidad que empleaban en 2019. Y ahora ya sabemos que la compañía ha invertido 180 millones de euros en la renovación de una docena de Boing 777-300, ampliando el número de butacas ejecutivas.

“Son muchos eventos de equipos corporativos y negociaciones comerciales. No puedes hacer todo en Zoom”, ha asegurado Anne Rigail, CEO de Air France. Luis Dupuy, director general para American Express (AMEX) Global Business Travel en España, apunta en la misma línea en una entrevista a Cinco Días, asegurando que en 2023 se alcanzará el mismo volumen de vuelos de negocio que en 2019.

También en turismo. Pese al evidente ahorro en costes, Dupuy señala como una de las claves las ganas que tienen los propios trabajadores de viajar. “Hay una necesidad de ver a clientes y a compañeros de otros países, un deseo de viajar”, asegura en la entrevista antes mencionada.

Esta necesidad de viajar parece confirmarse también en el turismo. Aeroméxico ya tiene un 43% más de vuelos a México desde Madrid que en 2019. El número de plazas para volar a Emiratos Árabes Unidos desde la capital ha crecido hasta los 9.000 asientos desde el pasado otoño. Y Estados Unidos cuenta con nuevas rutas que han ampliado el número de vuelos y destinos.

En Xataka

Nigeria se convierte en el primer país en cancelar buena parte de sus vuelos por el encarecimiento del combustible: «Es inasumible».

Alta contaminación . Algo a lo que apuntaban directamente desde el movimiento flygskam y que las nuevas formas de trabajar parecían haber solucionado (al menos en parte) es la alta contaminación que emiten los aviones. De hecho, ya en noviembre de 2020 se cifraba ésta como responsable del 2,5% de las emisiones contaminantes de CO2 a nivel mundial.

Europa ha tomado la iniciativa en los últimos meses, con nuevos impuestos , billetes más caros y trabas a los vuelos cortos. La alternativa, puede ser el tren, 43 veces menos contaminante , pero si la conciencia medioambiental no cala en la sociedad y se mantienen las facilidades a las aerolíneas , la demanda de vuelos volverá a ser lo que era antes de la pandemia.

Compartir: