Estrategia oficial: duras críticas a la CGT, defensa de la reforma laboral y alianza con otros espacios gremiales

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En vísperas de la movilización de la Confederación General del Trabajo (CGT) a Tribunales, en rechazo al DNU dictado por el presidente Javier Milei, el secretario de Trabajo, Omar Yasín, salió a marcar la cancha, afirmando que no se tocan derechos laborales, y criticando la agresiva postura de la central obrera, a la que acusó por los cuatro años de «silencio» del gobierno de Alberto Fernández.

Por otro lado, el funcionario tendió canales de diálogo con las 62 Organizaciones Peronistas -que encabeza el taxista José Ibarra-, después de un encuentro que sindicalistas del sector mantuvieron con el presidente provisional del senador Bartolomé Abdala y otros legisladores del oficialismo.

Según informaron voceros gremiales, ya está armado un encuentro del que participarían Yasín, el subsecretario de Trabajo, Horacio Pitrau, y no se descarta la asistencia de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. El lugar del cónclave sería en terreno sindical, con la presencia de Ibarra y los dirigentes Carlos García (estaciones de servicio), Rubén Girmaldi (personal del PAMI-Utera), Julio Estévez (jerárquicos de la AFIP), Fabián Hermoso (químicos), Fabián García (cementerios) y Walter Vázquez (Anses), entre otros.

Para Yasín, «sería intempestivo que la CGT convoque a un paro»

Como ex funcionario de la gestión de Mauricio Macri en tiempos donde el ministerio de Trabajo era Jorge Triaca, Yasín conoce el paño. Con una CGT que reactivó motores, el funcionario se preguntó si la central obrera «está en condiciones de hacer un paro». Y chicaneó: «Lo digo porque el trabajador sabe de la pasividad que han tenido en los últimos cuatro años, con una notable pérdida del poder adquisitivo», remarcando que «nos parece que sería intempestivo hacer un paro ahora, a pocos días de asumir el nuevo gobierno».

Consultado sobre las reformas que quieren implementar, explicó que son «a favor del trabajador» y remarcó que el cuestionado DNU «es un instrumento para generar trabajo». No reduce ningún derecho para los trabajadores, al contrario; se está diciendo cualquier cosa». Aclaró que la creación de la «causal objetivo de despido, se trata de casos particulares, como  participar de un bloqueo contra el empresario, producir daños a la empresa o terceros y, fundamentalmente, impedir que un trabajador vaya a trabajar y no se adhiera a la medida de fuerza».

Otra virtud que destacó del decreto presidencial «es la posibilidad de hacer un fondo de desempleo o de cese, que es voluntario». Señaló que está «integrado solamente por el empleador, nunca por el trabajador y se crea por convenio colectivo; es decir, que tienen que estar de acuerdo los sindicatos con los empresarios». Yasín amplió que «vale solo para el sector, se cotiza en un fondo y el trabajador si es despedido directamente va al fondo, cobra la indemnización inmediatamente sin juicio, sin mora y sin incobrabilidad. Hay muchas veces en las que el empleador ya no existe porque pasan siete años de juicio, por ejemplo».

Para los libertarios, «todavía hay tiempo para negociar»

Hoy, la administración libertaria casi no tiene contacto con el movimiento obrero organizado. Las acciones del titular de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), Gerardo Martínez, están en baja entre sus pares, aunque se trate del gremialista que más respeta Milei. Las gestiones encaradas por el ministro del Interior, Guillermo Francos, tampoco llegaron a buen puerto, aunque aquí no se trata de impericias del funcionario, sino una orden de la mesa chica del gobierno. «Por ahora, vamos a fondo con el DNU y todo el que se oponga, tenemos tiempo de negociar», señaló una fuente a este medio.

Sin embargo, por experiencia en la anterior gestión, Yasín sabe de la necesidad de contar con aliados. Imagina un nuevo escenario con una renovación sindical y allí intentará establecer, en principio, algunos acuerdos. Para ello gestionó el encuentro con las 62 Organizaciones Peronistas, que continúan en «estado deliberativo» en rechazo al DNU y se declararon en defensa de «la democracia, la Patria, el pueblo y los trabajadores».

El documento del brazo político-sindical afirmó que se trata de «un artero golpe de Estado palaciego» y manifestó que «ese golpe de Estado fue provocado por un decreto que termina con el régimen republicano y ocupa el lugar del Parlamento al legislar sobre temas de potestad del Congreso».

Las 62 con cuestionamientos al DNU, pero abiertos al diálogo

Fuentes de las 62 indicaron a iProfesional que «más allá de nuestros cuestionamientos, estamos abiertos al diálogo y que nos explique que estás medidas no van a afectar a los trabajadores y a las obras sociales» y agregó: «A nosotros nadie nos puede venir a señalar, porque también marcamos la pésima gestión que realizó Alberto Fernández».

En un documento, enumeraron que «en lo laboral, el decreto destruye la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), la legislación protectora del derecho de huelga y las garantías de progresividad de derechos; limita al máximo ese derecho de huelga, amplía la noción de servicios esenciales y el período de prueba a ocho meses, lo que generará aún más precarización. Ese ataque es contra la República Argentina y el pueblo».

En tanto, Ibarra reclamó que «el Congreso debe recuperar la centralidad, honrar su mandato y rechazar de plano ese decreto», agregando que «como de costumbre, el movimiento obrero organizado una vez más va a poner el cuerpo para cobijar al pueblo indefenso».

Reunión con legisladores del oficialismo

La semana pasada se llevó a cabo una reunión entre referentes de las 62 con legisladores nacionales del oficialismo en la sede de la Unión del Personal Superior de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Upsafip) con la asistencia del senador Abdala; su par Bruno Olivera. Si bien no pudo llegar, el diputado Carlos D’Alessandro hizo llegar un saludo a los dirigentes y se mostró proclive a este tipo de encuentros para «lograr acuerdos en beneficio de la clase trabajadora, tan castigada en los últimos años».

Abdala celebró «el diálogo y la comunicación con los representantes gremiales», e invitó a los dirigentes a una reunión en la Cámara de Senadores para «seguir debatiendo estos temas». Añadió que «comprendo y entiendo las demandas» y se comprometió a «estar a disposición para construir un puente entre todos los sectores».

Estévez (h), en tanto, elogió la predisposición de Abdala y manifestó que «el presidente provisional del Senado aceptó de forma inmediata participar en la reunión junto con otros integrantes de su partido en ambas cámaras legislativas», aclarando que «nosotros planteamos nuestras diferencias con el DNU, pero él defendió la postura de Milei, aunque tomó debida nota de los reclamos del movimiento obrero y se comprometió a trabajar en conjunto».

Fuente: iprofesional.com
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