La implementación del 5G preocupa, pero la FAA tranquiliza

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Investigan si la proximidad de banda afecta radioaltímetros.

Como se sabe, la denominación de 5G se refiere a la quinta generación de redes. El avance más significativo de esta tecnología está vinculado a la velocidad ya que será posible navegar hasta 10 veces más rápido que con la tecnología precedente. Esta nueva tecnología también permitirá aumentar exponencialmente el número de dispositivos conectados para controlarlos a distancia y sumará un sinnúmero de aplicaciones a la vida cotidiana. No obstante desde hace meses se discute en la aviación de Estados Unidos si cierta tecnología 5G podría afectar algunas operaciones aeronáuticas.

Hace unas horas la Federal Aviation Administration (FAA) emitió dos Directivas de Aeronavegavilidad (AD) en la que calma los ánimos al estimar que la expansión de 5G no afectaría a la aviación. La publicación de estas directivas suceden después de meses de preocupación e investigación sobre este delicado asunto.

El comunicado de la agencia dice: “La FAA cree que la expansión de 5G y la aviación coexistirán de manera segura. Hoy (7 de diciembre), dimos un paso importante hacia ese objetivo al emitir dos directivas de aeronavegabilidad para proporcionar un marco y recopilar más información para evitar potenciales efectos en los equipos de seguridad de la aviación. La FAA está trabajando en estrecha colaboración con la Comisión Federal de Comunicaciones y las empresas de comunicación inalámbrica, y ha avanzado hacia la implementación segura de la expansión 5G. Confiamos en que con la colaboración continua alcanzaremos este objetivo compartido.”

En las consideraciones de las AD se incluyen a aviones de transporte y helicópteros ante la posibilidad de interferencia en el radioaltímetro por la proximidad de la denominada banda C.

No obstante la tranquilidad que ahora pretende dar la FAA, empresas como Verizon y AT&T retrasaron el lanzamiento de la banda C de 5G que estaba programada para el pasado domingo 5 de diciembre. Según el Wall Street Journal, la postergación sería por un mes.

La banda C reviste una importancia crucial para las expectativas que la tecnología 5G despierta en los Estados Unidos. Sin entrar en tecnicismos, la banda C permitiría que la red 5G funcione razonablemente bien.

 

Hasta que se verifique la seguridad del uso de la banda C, las compañías de telecomunicaciones de los Estados Unidos autorestringirían por seis meses las emisiones de las antenas de telefonía celular cercana a 46 aeropuertos y otras ubicaciones sensibles.

La FAA indicó que si se detecta una interferencia en el radioaltímetro o se sospecha que podría ocurrir, la agencia emitirá directivas con la ubicación de las zonas en que se registren esas dificultades para prohibir ciertas operaciones aeronáuticas.

En las AD la agencia señaló que “las entradas de radioaltímetro anómalas (…) pueden hacer que la aeronave se maniobre de manera inadecuada o peligrosa durante las etapas finales de aproximación y aterrizaje, y es posible que el piloto no las detecte a tiempo para mantener un vuelo y aterrizaje seguros. Los datos de radioaltímetro inexactos pueden hacer que los pilotos pierdan confianza en sus instrumentos erosionando la base sobre la que se construye todo el entrenamiento de vuelo por instrumentos.”

En el caso de los helicópteros la FAA dijo que “los sistemas de vuelo automáticos y/o manuales en helicópteros facilitan las operaciones de baja visibilidad por lo que muchas veces dependen de entradas precisas de radioaltímetro.”

Aviation Spectrum Resources, responsable de administrar el espectro aeronáutico en ruta (AES) en los Estados Unidos a través del Servicio de administración de la estación terrestre de ASRI (AGSA) recordó que los radioaltímetros son especialmente vitales para los helicópteros ya que algunas de las operaciones se realizan a baja altitud, sobre terrenos irregulares y en una variedad de entornos. Los radioaltímetros son reconocidos por haber mejorado significativamente la seguridad de la aviación desde que comenzó su implementación generalizada en la década de 1970.

 

Estudios de Boeing han señalado que los radioaltímetros usan niveles de potencia relativamente bajos y deben operar en todo el ancho de banda de 4200-4400 MHz para generar resultados precisos para el aterrizaje de aviones. “Esta necesidad crea el riesgo de que los transmisores de radio terrestres que operan cerca del borde superior de la banda C puedan dominar las señales de radio altímetro reflejadas relativamente débiles lo que podría conducir a lecturas falsas de la altitud de una aeronave sobre el terreno”.

En las próximas semanas seguramente habrá más información sobre este delicado asunto.

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