Cerró Fate y expuso la crisis del modelo Milei

La emblemática fábrica de neumáticos despidió a sus 925 empleados
Con caída en ventas y afectada por las importaciones, la firma de Madanes bajó la persiana. El Gobierno inventa conspiraciones para despegarse de un caso emblema de la recesión libertaria. Se despertó la UIA y habló de “ gran preocupación”. Los números de la importación que matan a la industria local.
Tras 85 años de trabajo ininterrumpido y habiendo superado las crisis industriales grandes del país como la híper, el menemismo, el 2001 y el gobierno de Mauricio, Fate cerró su única fábrica en la localidad de Virreyes, despidió a sus 925 empleados y estableció un leading case de la malaria, que expone las deficiencias estructurales del modelo, denuncia la caída en las ventas y evidencia el daño de la apertura importadora.
Tan fuerte fue el golpe de la persiana baja en una empresa que fue emblema nacional, que desde la Casa Rosada salieron a intentar correrse del escándalo, echando culpas hasta al sindicato y enhebrando conspiraciones políticas increíbles. En paralelo, el Ministerio de Capital Humano dictó una conciliación obligatoria por 15 días sin siquiera acercarse a ver cómo estaba la situación.
A las 6 de la mañana del miércoles, los primeros trabajadores que volvían de sus vacaciones se enteraron por un cartel que la empresa de las familia Madanes Quintanilla cerraba sus puertas. Desde el 26 de enero, la fábrica estaba en una parada técnica que había durado más de lo habitual: la crisis del consumo hizo que lo que antes eran 14 días de parada, se trasladara a un mes. La crisis de la firma ya era un hecho terminal: en 2024 había presentado un Preventivo de Crisis y ya en 2025 había recortado a la mitad su plantilla de trabajadores, que en el mejor momento ascendió a 2000 empleados.
La invasión de cubiertas de origen chino masacraron a toda la industria y, en particular, a este sector. Hoy, el 75 por ciento de las que se venden en el mercado argentino son importadas. En el caso de FATE, la planta estaba produciendo 150 mil cubiertas mensuales, sólo el 25 por ciento de su producción habitual. Otro ejemplo: en el caso de las ruedas de camión, pasó de fabricar 2000 diarias a 500 diarias.
Cuando el ingreso de importados se pone en cifras, se explica aún más el cierre de la firma: la importación de neumáticos entre 2023 y 2025, como parte de la apertura comercial que propició el gobierno de Javier Milei, creció 34,8% en promedio, provocando que los precios exhiban una merma de 38,3% en dólares y de 42,6% en pesos, según reflejó un informe de la consultora PxQ. En este contexto, fuentes de la empresa de Madanes (que también es dueño de ALUAR) aseguraron que la caída de la demanda fue del 30 por ciento.
Los trabajadores de FATE que hablaron con este diario aseguran que no saben qué pasará de ahora en adelante, porque la decisión de la empresa no es volver a abrir. Además, comprenden que el contexto económico precipitó la decisión, pero reflejan la imagen diaria de una empresa que no parecía estar por cerrar. “Entrabas y había materiales, máquinas recién mantenidas, otras en reparación”, destacan.
La conciliación de los que no concilian
“El Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, informa que se ha dictado la conciliación obligatoria en el conflicto entre la empresa FATE Sociedad Anónima Industrial Comercial e Inmobiliaria y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) por el término de quince (15) días, conforme a la normativa vigente”, detalló el Gobierno de Milei, dando cuenta de que se estaba ocupando de una empresa en crisis.
El comunicado es curioso: tiene un recorrido por la crisis del empleo en FATE sin explicar qué hizo el Gobierno Nacional en todo ese tiempo para evitar que la fábrica cierre.
La parte final del comunicado, inclusive, expone aún más la sobreactuación oficial. “El Ministerio de Capital Humano continuará promoviendo las instancias de mediación necesarias, en resguardo del empleo y del cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social vigente”, dijo la cartera.
La conspiración de Milei
La foto muestra a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, camina con Javier Madanes Quintanilla por la planta de FATE en Virreyes. La imagen es del Día de la Industria del 2025. El Gobierno, que intenta deslindar responsabilidades en el quebranto de FATE, citó esa postal para trazar una especie de teoría conspirativa política que explique el cierre.
Desde la Casa Rosada la línea que bajaron a sus difusores de mensajes es, primero, echarle la culpa a Madanes por no ser competitivo. La segunda, decir que la empresa fundió por vender caro.
La tercera, especular con que la firma cerró justo un día antes de la Reforma Laboral, como una especie de presión para que el proyecto no se vote. Todo muy particular.
Alerta en Pirelli y Bridgestone
Según supo Página/12, a mitad de la mañana, las comisiones internas de trabajadores de Bridgestone y Pirelli, las otras dos firmas del sector, se presentaron a apoyar a los trabajadores de FATE en la planta de Virreyes.
Se está analizando, de acuerdo a la información que manejan los delegados, que se haga una acción de reclamo conjunta. Es que todo el sector está en la misma condición que FATE.
De hecho, las dos multinacionales ya se habían transformado en importadoras netas, ante la invasión del producto importado que destruye la competencia local.
China, Trump y Milei
Milei intentó, en este contexto, hacer eje en que el ingreso de importados chinos bajó el precio de las cubiertas. Y que eso hizo que la empresa no sea competitiva. Es real que lo importado entró más barato, pero el eje de la caída de FATE es la crisis de ventas. Nunca antes, teniendo los mismos precios, había perdido tanto mercado.
Y hay algo de lectura que es necesaria. La importación de China llega a Argentina a precios de dumping (más barato que el costo de producción local) por dos razones. La primera, los chinos subsidian la producción propia desde el Estado, para salir a competir. La segunda, los Estados aperturistas, como el de Milei, intentan bajar precios internos abriéndose a esos productos. Eso no sólo no baja los precios, sino que destruye la industria local.
El problema no es lo que hace China, el problema es qué desprotección generan los países que quieren sus productos. Es el propio Donald Trump quien tiene un mensaje claro en este sentido. No es momento de apertura comercial con China en este estándar. Milei parece no escucharlo.
Se despertó la UIA
Luego de haberse negado a hablarle de la crisis de la industria al ministro de Economía, Luis Caputo, la Unión Industrial (UIA) se despertó del letargo y emitió un duro comunicado por el cierre de FATE.
La entidad que preside Martín Rappallini expresó “gran preocupación” ante el anuncio del cierre definitivo de la planta de neumáticos FATE, comunicada por la compañía este miércoles, y alertó que la industria lleva 65.000 empleos perdidos en los últimos dos años.
A través de un comunicado, la entidad conducida por Martín Rappallini, lamentó que cierre “una empresa de origen nacional con décadas de trayectoria en el desarrollo industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales”.
En este sentido, remarcó que “detrás del cierre de una fábrica hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo” y sostuvo que “cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse”.
En este marco, puntualizó que “a noviembre de 2025 (último dato), la industria lleva perdidos casi 65 mil trabajadores (-5,4%) en los últimos dos años” y señaló que “el cierre de FATE no puede analizarse como un episodio aislado, sino como parte de un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada”.
Al respecto, hizo énfasis en el aluvión de importaciones que se produjo en el último tiempo al expresar que “la industria del neumático es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia”.
En este aspecto, la UIA manifestó que “la experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas”.
Continuando con su postura, indicó que “queremos ser claros: la industria argentina pide igualdad de condiciones para competir, con un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno” y afirmó que “cuando esas condiciones no existen, la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas”.
Al mismo tiempo, planteó que “la industria argentina tiene un desafío ineludible: ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales. Ese debe ser el horizonte estratégico del sector productivo”.
Sobre ese punto, la entidad consideró que “alcanzar ese objetivo requiere un esfuerzo conjunto: inversión empresarial, mejora continua, capacitación, modernización laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación, para que producir en la Argentina sea tan competitivo como en cualquier otro país”.



