Ganancias: qué sueldos volverían a pagar si avanza el pedido del FMI

grupolaprovincia.com / 26 de junio de 2026
El impuesto a las Ganancias volvió a quedar en el centro de la discusión económica por el compromiso del Gobierno de avanzar con una reforma tributaria integral antes de fin de año, en línea con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El organismo plantea que la Argentina debería ampliar la base del tributo sobre los ingresos personales, lo que podría hacer que más trabajadores registrados vuelvan a quedar alcanzados.
La discusión no apunta, al menos en esta etapa, a una suba de alícuotas, sino a una reducción del piso desde el cual los asalariados empiezan a tributar. En la actualidad, el impuesto alcanza a una porción minoritaria de trabajadores formales, aunque el número de contribuyentes creció respecto de los niveles mínimos registrados después de la reforma impulsada en 2023.
Según estimaciones privadas citadas en el debate tributario, hoy tributa alrededor del 8,2% de los asalariados privados registrados. La recomendación del FMI apunta a que Ganancias alcance al menos al 20% de los trabajadores formales. Para llegar a ese nivel, deberían sumarse cerca de 1,5 millones de contribuyentes.
Qué sueldos podrían volver a pagar
El punto central está en el umbral de ingreso. Actualmente, el piso se ubica cerca de los $3.000.000 brutos mensuales para un trabajador soltero, mientras que para una familia con cónyuge y dos hijos ronda los $4.000.000 brutos.
Una simulación de Focus Market estimó que, para ampliar la base en línea con la recomendación del FMI, el piso para un trabajador soltero sin deducciones adicionales debería bajar a alrededor de $2.200.000 brutos mensuales. Eso implicaría una reducción cercana al 25% respecto del umbral actual.
El impacto no sería igual para todos los asalariados. La carga final dependería del salario bruto, de las deducciones declaradas y de la situación familiar. Por eso, un trabajador soltero sin cargas de familia quedaría más expuesto que otro con cónyuge e hijos a cargo.
Según la simulación, un trabajador que cobra el RIPTE promedio del sector privado registrado, estimado en $1.734.357 brutos mensuales para febrero de 2026, seguiría fuera del impuesto incluso bajo un escenario de ampliación de la base.
En cambio, un asalariado que percibe una vez y media ese nivel de ingresos, unos $2.601.536 brutos mensuales, comenzaría a tributar si es soltero. En ese caso, el descuento anual estimado se ubicaría entre $70.000 y $150.000.
Cuánto se descontaría en los salarios más altos
La diferencia se vuelve más significativa en los ingresos superiores. Para un trabajador que cobra dos veces el RIPTE, alrededor de $3.468.714 brutos mensuales, la obligación anual estimada para un soltero rondaría $1.500.000. Eso equivale a cerca de $125.000 mensuales en promedio.
Si ese mismo trabajador tuviera cónyuge y dos hijos, la carga bajaría de forma considerable. En ese caso, el impuesto anual rondaría los $100.000, es decir, menos de $10.000 por mes, de acuerdo con la simulación.
El motivo de esa diferencia está en el esquema de deducciones personales. Ganancias permite descontar determinados conceptos antes de calcular el impuesto final, por lo que dos trabajadores con el mismo salario bruto pueden enfrentar cargas distintas según su composición familiar y las deducciones que correspondan.
El planteo del FMI
El FMI sostiene que el sistema tributario argentino es complejo, inestable y dependiente de impuestos considerados distorsivos, como el impuesto al cheque, las retenciones y tributos provinciales sobre la facturación. En ese marco, propone fortalecer la recaudación de impuestos sobre ingresos personales para abrir margen a una reducción gradual de otros gravámenes.
La Argentina recauda por Ganancias de personas físicas alrededor del 1,8% del PBI, un nivel inferior al promedio regional y muy por debajo de países desarrollados. La meta sugerida llevaría esa recaudación al 2,2% del PBI.
El impacto fiscal estimado de esa recomposición sería de 0,4% del producto, equivalente a unos 2.672 millones de dólares a valores de 2026. El Gobierno, por ahora, deberá definir cómo traduce ese compromiso en una propuesta concreta de reforma tributaria.
Una discusión con costo político
La posible ampliación de Ganancias abre una discusión sensible para el oficialismo. Por un lado, el Gobierno necesita sostener la recaudación y mostrar avances en la simplificación del sistema tributario. Por otro, bajar el piso del impuesto implicaría que trabajadores que hoy no tributan vuelvan a sufrir descuentos en sus salarios.
El debate también vuelve a poner en foco la pérdida de poder adquisitivo. Especialistas advierten que, si los umbrales y las deducciones quedan rezagados frente a la inflación, más asalariados pueden quedar alcanzados sin haber mejorado realmente su nivel de ingresos.
Por ahora, no hay un proyecto oficial cerrado. Lo que sí quedó instalado es el eje de la discusión: si el Gobierno avanza con el pedido del FMI, Ganancias podría volver a alcanzar a un universo más amplio de trabajadores formales.
Imagen: grupolaprovincia



