Cómo va a funcionar el transporte aéreo durante los dos días de paro en los aeropuertos

La medida de fuerza se realizará durante dos franjas horarias puntuales. Se esperan demoras y reprogramaciones en diferentes aeropuertos del país.
ANAC busca garantizar el 75% de los vuelos durante las jornadas de paro.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) informó cómo funcionará el sistema aeroportuario durante las jornadas de paro convocadas por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre. El organismo intimó al gremio a garantizar, como mínimo, el 75% de las prestaciones aéreas durante las franjas horarias alcanzadas por la medida de fuerza, en el marco de la normativa vigente que regula los servicios esenciales.
Según el comunicado difundido por la Secretaría de Transporte, del que depende la ANAC, la intimación se realizó “conforme a lo establecido por el artículo 24 de la Ley Nº 25.877, modificado por la Ley Nº 27.802, que define a la aeronáutica comercial como servicio esencial y establece que, ante conflictos colectivos, deberá mantenerse una cobertura no inferior al 75% de la prestación normal del servicio”. Esa cobertura mínima regirá durante las dos franjas horarias en las que ATE prevé desarrollar asambleas y medidas gremiales: de 9 a 12 y de 18 a 21, tanto el jueves como el viernes.
De acuerdo con lo informado por la ANAC, el organismo fiscalizará el cumplimiento de esos servicios mínimos a lo largo de ambas jornadas, “con el objetivo de preservar la continuidad de las operaciones aéreas y reducir al mínimo posible el impacto sobre los vuelos programados”. Fuera de esas franjas horarias, el comunicado precisa que “se prevé el desarrollo habitual de los servicios aeroportuarios involucrados”, es decir que la actividad se normalizaría por fuera de los seis bloques de tres horas que abarca la medida a lo largo de los dos días.
Demoras y reprogramaciones puntuales
La ANAC anticipó que, pese a la exigencia del 75% de cobertura, la operación podría verse afectada de manera desigual según el aeropuerto y la compañía. El organismo señaló que “se prevé que la operación pueda desarrollarse con normalidad en la mayor parte de los servicios, aunque podrían registrarse demoras o reprogramaciones puntuales durante las franjas alcanzadas por las medidas”. Según se indicó, “la afectación de cada vuelo dependerá de las condiciones particulares de prestación de los servicios y de la operatoria de cada aeropuerto”, lo que implica que el impacto no será uniforme en todas las terminales del país.
El gremio sólo garantizan vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales o de transporte de órganos.
Ese punto coincide con lo que había señalado ATE al anunciar la medida. El sindicato precisó que durante las franjas de protesta únicamente quedarán garantizados los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y los oficiales, mientras que el resto de los servicios comerciales podría sufrir demoras, reprogramaciones o cancelaciones, según las decisiones que adopten las aerolíneas y las autoridades aeroportuarias en cada caso.
Ante ese escenario, la ANAC recomendó a quienes tengan previsto viajar durante el jueves y el viernes que revisen previamente con la compañía aérea el estado de su vuelo, en especial si sus vuelos están programados dentro de alguna de las cuatro franjas horarias comprendidas por la medida de fuerza.
El origen del conflicto
La medida de fuerza fue convocada por ATE con alcance federal y afecta a más de 27 aeropuertos de todo el país, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery. El conflicto tiene como trasfondo un reclamo salarial y laboral de los trabajadores de la ANAC, que el gremio viene sosteniendo desde comienzos de año.
Según explicó Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, el Gobierno no abonó desde enero adicionales salariales que habían sido acordados en paritarias, y la negociación sectorial permanece cerrada. “Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, sostuvo el dirigente.
Rodolfo Aguiar, de ATE, reclamó por el pago atrasado de adicionales salariales y la reapertura de paritarias.
Aguiar también responsabilizó al Gobierno por las eventuales consecuencias del paro sobre el tráfico aéreo. “Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores. Hemos comunicado la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas y eso hasta ahora no sucedió”, afirmó. En la misma línea, precisó que “desde enero, el Gobierno viene incumpliendo con los acuerdos paritarios y además ha desfinanciado las áreas operativas y de fiscalización en todos los aeropuertos”.
El sindicato formalizó tres reclamos concretos: el pago de los salarios con los aumentos correspondientes a ítems extra paritarios ya acordados, la reapertura de la paritaria sectorial y el financiamiento para las tareas operativas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) y de fiscalización en los aeropuertos. ATE advirtió que, si el Gobierno no da respuesta a esos reclamos antes del inicio de la medida, el conflicto podría extenderse más allá de los dos días previstos.
Aguiar cerró su postura con una advertencia dirigida al Gobierno: “Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”. Mientras tanto, la ANAC continuará fiscalizando el cumplimiento del servicio mínimo obligatorio durante las cuatro franjas horarias en las que se desarrollará la medida de fuerza, en un esquema que combina la garantía legal del 75% de la prestación con la posibilidad de demoras puntuales en los aeropuertos del país.
Imagen: infobae.com (NA)



