
«Eran como una familia». Esto sabemos sobre los cinco latinos que murieron en el incidente del avión de Amazon en Miami.
10 de septiembre de 2026
CNN Español
Los hombres, todos hispanos, tenían entre 47 y 75 años y trabajaban para Professional Ocean Service Corp., una empresa contratista que presta servicios de limpieza a aerolíneas, según la oficina de la sheriff de Miami-Dade. Dos trabajadores que también viajaban en la camioneta sobrevivieron al impacto, aunque resultaron heridos.
“Trabajan juntos todos los días, eran como una familia”, dijo a CNN Jorge Gutiérrez, el abogado que representa a las familias de dos de las víctimas fallecidas.
CNN contactó tanto a la oficina de la sheriff como a la empresa donde trabajaban para pedir más información sobre ellas y está en espera de respuesta.
Mientras los investigadores buscan reconstruir los últimos momentos del vuelo y determinar qué salió mal durante el aterrizaje, familiares y vecinos los recuerdan como hombres queridos que trabajaban para sostener a sus familias y reconstruir una vida en Estados Unidos.
Cinco latinos que trabajaban en una empresa de limpieza
Las cinco personas que murieron fueron identificadas el martes por la oficina de la sheriff de Miami-Dade, Rosie Cordero-Stutz, como Rolando Alemán León, de 55 años; Yoel Rodríguez Naranjo, de 53; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53, y Javierkys Reyes Quevedo, de 47.
Familiares y personas cercanas a las víctimas expresaron el dolor que sentían tras enterarse de su muerte. “Yo estoy bien deprimida porque no pensé que esto iba a pasar”, dijo a CNN Blanca Llauro Esquivel, quien vivió durante cinco años junto a Rolando Alemán León porque le alquilaba parte de su propiedad en Miami.
“Todo el mundo aquí lo conoce por ‘Roli’”, dijo Llauro Esquivel, y contó que el hombre era padre y tenía a parte de su familia en Cuba. Además de su trabajo en la empresa de limpieza, Alemán León era chofer de un servicio de aplicación “para buscar el dinerito que le faltaba”, agregó su vecina.
“Era muy buena persona. Siempre lo voy a recordar como buena gente”, dijo.
Jorge Gutiérrez, abogado de la firma Gutiérrez, representa a los hermanos de Javierkys Reyes Quevedo y a la familia de Carlos Acosta Fajardo.
Quevedo tenía una hija en Cuba y sus hermanos, que viven en Estados Unidos, son quienes presentarán una demanda, explicó Gutiérrez en una entrevista con CNN este miércoles.
En el caso de Fajardo, el abogado contó que estaba casado, y que su padre y su madre viven en Cuba.
Las víctimas del accidente “trabajaban duro para su familia y para hacer su vida mejor en este país”, señaló Gutiérrez. Los hombres que estaban en la camioneta al momento del impacto tenían una buena relación entre ellos y “trabajan juntos todos los días, eran como una familia”, agregó el abogado.
Las familias de las víctimas están atravesando es “un dolor inimaginable”, por una tragedia que era evitable, en palabras de Gutiérrez.
Jorge García, abogado de Morgan & Morgan que representa a Yaraisi Santiso Morejón, viuda de Yoel Rodríguez Naranjo, contó que la familia llegó desde Cuba en 2011. “Han tenido varios trabajos, se han establecido muy bien en la comunidad y son una familia muy unida”, dijo.
Yoel tenía un hijo de 22 años, era un hombre trabajador y muy querido por su familia, dijo el abogado en una conferencia que dio la firma este miércoles. Agregó que su esposa y su hijo intentan mantenerse al margen de las declaraciones públicas mientras transitan su duelo.
El día del accidente, el hombre se presentó a trabajar como lo hacía habitualmente, a las seis de la mañana. “Normalmente llegaba a casa alrededor de las tres de la tarde, pero lamentablemente ese día dieron las tres y todavía no había regresado”, dijo García.
Vecinos de Julio C. Pineda, el mayor de los cinco hombres que murieron, dijeron que era alguien alegre y amable y que, pese a su edad, seguía trabajando y era “una persona vigorosa y activa”.
Miriam Díaz y Emilio Herrera conocieron a Julio en 2016, cuando se mudaron al edificio donde él vivía, cuentan a CNN. Dicen que todos sus vecinos lo conocían como “el mago”, porque era habitual que hiciera trucos de magia y contara bromas.
“Siempre estaba contento, era muy carismático”, dice Díaz al recordarlo. “Todo el mundo lo conocía, ha sido un golpe duro para nosotros”.
Herrera se emociona al hablar de su vecino. Cuenta que lo vio en la mañana del domingo, horas antes de la tragedia, cuando salía de su casa para ir a trabajar: “Me quedé con la imagen de él frente al elevador el día ese que se iba temprano”.
“Nunca lo vi disgustado, era muy servicial, siempre haciendo bromas. Nadie merece morir así y él mucho menos. Más que como un amigo, me doy cuenta que lo tenía como una familia”, agrega Herrera.
CNN intenta contactarse con dos personas de su familia y hasta el momento no obtuvo respuesta.
José Joaquín Cigas, también amigo y vecino de Pineda, no puede contener las lágrimas al hablar de él. “Para nosotros es como si fuera familia”, dijo a CNN sobre lo que sienten él, su esposa y su hija con la pérdida.
“Siempre fue muy inteligente, muy trabajador”, aseguró.
Hace más de 15 años que la familia tenía una amistad con Pineda, y se ayudaban en lo que necesitaban. Cuando se conocieron en 2011, la hija de Cigas tenía apenas un año y “el mago” desde entonces le hacía bromas para hacerla reír, contó el hombre.
Lo que se sabe de los heridos
Otras cinco personas resultaron heridas en el incidente, incluidos los dos pilotos del avión.
Entre ellos está Eugenio Corredor, de 79 años, quien viajaba en el segundo vehículo golpeado por la aeronave. Hasta el martes, Corredor permanecía en estado crítico. Ridoel Averhoff Díaz, de 32 años, otro de los ocupantes de la camioneta, también estaba en estado crítico, mientras que Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 36 años, se encontraba estable, según la oficina de la sheriff.
Los dos pilotos, Jaime Felipe Silva Molina, de 37 años, y Joseph Carol, de 55, sufrieron heridas leves y fueron dados de alta.
Professional Ocean Service Corp. dijo estar “desconsolada por esta tragedia inimaginable” y señaló que sus trabajadores eran como una familia.
“Nuestros corazones y oraciones están con cada empleado y cada familia cuyas vidas han cambiado para siempre”, dijo la empresa. “Compartimos el dolor de quienes perdieron a un ser querido y rezamos por la recuperación de quienes resultaron heridos”.
¿Qué pasó?
El avión, un Boeing 767-300 operado por 21 Air para Amazon Air, llegaba a Miami desde San Juan, Puerto Rico, cuando intentó aterrizar alrededor de las 2:00 p.m. (hora de Miami) del domingo. Sin embargo, el avión se salió de la pista y se estrelló contra la furgoneta en la viajaban los trabajadores de limpieza, una valla del aeropuerto, barreras de hormigón para vehículos y un todoterreno.
En concreto, el avión golpeó una camioneta Ford 2012 que circulaba por una vía de servicio del aeropuerto y en la que viajaban los trabajadores de la empresa de limpieza e impactó un pequeño SUV Toyota que se encontraba fuera de la cerca del aeropuerto.
El avión terminó detenido cerca de un estacionamiento y se incendió, dejando un rastro de destrucción al final de la pista, con dos vehículos afectados, partes del avión y de los mismos vehículos esparcidos por el terreno, así como llamas y una espesa columna de humo negro. Los equipos de emergencia enviaron más de 60 unidades y unos 200 bomberos para atender el incidente.
Los datos de seguimiento de Flightradar24 y los videos del aterrizaje sugieren que el avión tuvo una aproximación inestable. La aeronave había atravesado una tormenta eléctrica en desarrollo mientras se acercaba al aeropuerto, según los datos de seguimiento.
Durante el aterrizaje, la dirección del viento cambió repentinamente, lo que pudo haber generado un viento de cola y dificultado la reducción de velocidad, según David Soucie, analista de seguridad de CNN y exinspector de seguridad de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés). “En ese momento estás ganando velocidad en lugar de perderla”, dijo Soucie.
¿Qué sigue?
La causa de incidente sigue bajo investigación a cargo de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB). Los equipos recuperaron las dos cajas negras del avión —la grabadora de voz de la cabina y la de datos de vuelo— de la cola del avión accidentado y lograron acceder a los datos en su laboratorio en Washington, dijo Jennifer Homendy, presidenta de NTSB en una conferencia de prensa el martes.
Las cajas negras capturaron más de 400 flujos de datos. Los datos publicados el martes por la noche por la NTSB ilustran una secuencia inusual de eventos que culminaron con la salida del avión de la pista.
Treinta segundos antes de que terminara la grabación, cuando el avión volaba a más de 290 km/h, dos de los trenes de aterrizaje —la rueda trasera derecha y la delantera— tocaron tierra en la pista, según declaró el martes Chihoon Shin, el investigador de la NTSB a cargo del caso.
El tercer tren de aterrizaje, situado en la parte trasera izquierda del avión, no tocó tierra hasta nueve segundos después. Los aviones están diseñados para aterrizar con las ruedas traseras primero —y los pilotos están entrenados para que eso suceda—.
Quince segundos antes de que terminara la grabación, mientras el avión viajaba a casi 225 km/h, se soltaron los frenos de las ruedas y se aceleraron al máximo para el despegue. Cuatro segundos después, se redujeron los aceleradores y se volvieron a aplicar los frenos.
No está claro por qué se produjo esta secuencia de eventos. Sin embargo, sugiere que los pilotos pudieron haber detectado un problema e intentado despegar de nuevo para sobrevolar el aeropuerto y realizar otro intento de aterrizaje antes de desistir.
“Lo que necesitamos hacer es hablar con la tripulación y obtener su versión para entender cómo manipularon los controles y así comprender mejor la situación”, dijo Shin el martes.
Este miércoles, los investigadores de la NTSB entrevistarán a los pilotos del avión accidentado, así como al subjefe de pilotos de 21 Air, según informó el martes por la noche Homendy. Se espera que la NTSB divulgue los detalles de las declaraciones de los pilotos en los momentos previos al accidente, según la grabadora de voz de la cabina.
Otro de los puntos bajo análisis es la seguridad al final de la pista. Expertos han señalado que el Aeropuerto Internacional de Miami no cuenta en esa zona con un Sistema de Detención de Materiales de Ingeniería (EMAS), una instalación diseñada para ayudar a detener una aeronave que se sale de la pista.
“Cuando el avión se sale del final de la pista, las ruedas se hunden en el material. El avión se detiene”, explicó Mary Schiavo, analista de transporte de CNN y exinspectora general del Departamento de Transporte.
Por ahora, Homendy recomendó esperar a que los investigadores tengan los datos concretos antes de sacar conclusiones. Un equipo de 32 personas permanecerá en el lugar al menos durante la próxima semana mientras continúa la investigación, cuyo objetivo será determinar cómo ocurrieron los hechos y por qué.
Con información de Andy Rose, Maria Aguilar Prieto, Julianna Bragg y Chris Boyette, Aaron Cooper y Pete Muntean, de CNN.



