Personas, tecnología y estándares: tres pilares clave para impulsar la seguridad aérea

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aerolatinnews.com / 6, Octubre, 2026 –

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) ha destacado la necesidad de fortalecer la conexión entre el factor humano, la tecnología y los estándares globales para impulsar la seguridad aérea.

“La aviación es hoy más segura que hace una década. Durante ese periodo, las tasas de accidentes mortales han mejorado, pasando de un accidente por cada 3,5 millones de vuelos a uno por cada 5,6 millones de vuelos. Sin embargo, en 2025 todavía se registraron 394 víctimas mortales. Cada víctima mortal reafirma nuestra determinación de mejorar. El futuro en materia de seguridad estará determinado por una mayor integración entre el factor humano, la tecnología y los estándares globales, con el fin de construir un sistema más eficiente”, afirmó Mark Searle, responsable de Seguridad de IATA, en su intervención durante la inauguración de la World Safety and Operations Conference 2026, la conferencia mundial de seguridad y operaciones de IATA, que se está celebrando en Estambul.

Factor humano: Fomentar el conocimiento y una cultura sólida en materia de seguridad aérea

Se han identificado tres cuestiones prioritarias para continuar mejorando y consolidando los resultados en materia de seguridad aérea, a medida que una nueva generación de profesionales de la aviación, formados en la era digital, se incorpora al mercado laboral:

  • Transferencia estructurada de conocimientos: Salvaguardar décadas de experiencia operativa mediante tutorías estructuradas, formación y un relevo bien planificado.
  • Combinar la experiencia con nuevas habilidades: Aunar los conocimientos operativos de expertos profesionales con las habilidades digitales y el dominio de la inteligencia artificial (IA).
  • Preservar la cultura en materia de seguridad: Fomentar un entorno en el que las personas puedan informar sin temor de peligros, errores y cuasi accidentes, lo que facilitará el aprendizaje, la mejora y la prevención de incidentes futuros.

“Llevamos décadas construyendo algo verdaderamente excepcional: una cultura de seguridad en la que las personas pueden informar sin temor sobre sus propios errores, lo que se convierte en oportunidades de aprendizaje para todos. Esa cultura se ha desarrollado de forma consciente a lo largo de muchos años, y es fundamental que, a medida que una generación se retira, la siguiente tome el relevo y siga construyendo sobre lo que se ha hecho anteriormente”, afirmó Searle.

Tecnología: Innovación al servicio de una seguridad cada vez mayor

La adopción de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, debe analizarse en función de tres cuestiones fundamentales:

  • ¿Ayuda a los profesionales de la seguridad a comprender lo que ocurre a su alrededor?
  • ¿Mejora la toma de decisiones?
  • ¿Siguen siendo seguras las operaciones en el caso de que la tecnología no esté disponible o se vea comprometida?

“La tecnología puede proporcionarnos información fundamental que nos ayude a identificar los riesgos con mayor antelación, comprenderlos mejor y tomar medidas antes de que un incidente se convierta en un accidente grave. Pero la tecnología por sí sola nunca es suficiente. Las operaciones aéreas deben seguir siendo fiables aun cuando la tecnología no esté disponible, funcione de forma deficiente o proporcione información engañosa. El aumento de las interferencias en el sistema global de navegación por satélite (GNSS, por sus siglas en inglés) nos recuerda que la tecnología debe estar siempre respaldada por procedimientos y sistemas de redundancia, formación y el criterio humano”, dijo Searle.

Estándares globales: La implementación coherente impulsa la seguridad aérea

Los excelentes resultados en materia de seguridad de las aerolíneas inscritas en el registro IOSA ponen de relieve el valor de la armonización de los estándares globales y una supervisión eficaz. Pese a ello, muchos de los grandes retos actuales en materia de seguridad aérea se deben a una implementación y supervisión inconsistentes de dichos estándares, más que a su carencia.

“El próximo avance significativo en materia de seguridad no vendrá de la elaboración de más normativas, sino de garantizar que las normas actuales se comprendan, se apliquen y se supervisen de forma coherente en todo el mundo”, añadió Searle.

IATA ha identificado tres medidas para reforzar la efectividad de los estándares globales:

  • Mejorar la aplicación y la supervisión concentrando los recursos limitados en las áreas de mayor riesgo y garantizando que las normas se apliquen de manera coherente en todo el sistema de aviación.
  • Intensificar el cumplimiento por parte de los gobiernos de las obligaciones internacionales, especialmente en lo que respecta a la información sobre riesgos en zonas de conflicto y a la notificación de accidentes.
  • Mantener la relevancia de las normas simplificando, modernizando y actualizando los requisitos para reflejar los cambios en la tecnología, las operaciones y el marco normativo.

“Las personas, la tecnología y las normas deben confluir en un tejido único. Esto es así tanto si hablamos de seguridad en las pistas, interferencias GNSS, zonas de conflicto o investigación de accidentes. Si se debilita tan solo uno de estos pilares, se debilita la capacidad de todo el sistema para mantener una aviación segura”, afirmó Searle.

Imagen: ilustrativa
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