
La matriz chilena de JetSMART queda habilitada para operar servicios internos e internacionales con derechos de 3.ª a 9.ª libertad y sin limitación de rutas.
El Gobierno autorizó a la chilena JetSMART Airlines S.p.A. a operar servicios regulares internos e internacionales de pasajeros y carga, de forma combinada, con derechos de tráfico de 3.ª a 9.ª libertad, lo que incluye la posibilidad de realizar vuelos de cabotaje. La medida se formalizó mediante la Disposición 27/2026 (DI-2026-27-APN-SSTA#MEC) de la Subsecretaría de Transporte Aéreo del Ministerio de Economía, firmada el 7 de octubre por el subsecretario Hernán Adrián Gómez y publicada en el Boletín Oficial de este 14 de octubre.
La norma habilita a la matriz chilena (CUIT 30-71731423-5) a explotar la ruta «Puntos Anteriores – Puntos Intermedios – Puntos en Territorio de Argentina – y Puntos Más Allá», sin una ruta delimitada. El expediente se apoya en la ley 17.285 (Código Aeronáutico) y en los decretos 50/2019 y 599/2024 (el que abrió el proceso de cielos abiertos), así como en el marco bilateral con Chile: el acta de la reunión de consulta del 14 de agosto de 1996, el acta del 3 de abril de 2002 y el Memorando de Entendimiento del 23 de abril de 2024. La Dirección Nacional de Transporte Aéreo de la ANAC se expidió favorablemente y la empresa acreditó los recaudos legales y administrativos.
Qué significan los derechos otorgados
Las libertades del aire delimitan el alcance de la operación: 3.ª y 4.ª habilitan los vuelos entre Chile y la Argentina; 5.ª y 6.ª, los servicios hacia o desde terceros países tocando territorio de alguna de las partes; 7.ª, volar entre la Argentina y un tercer país sin pasar por Chile; 8.ª o cabotaje consecutivo, transportar pasajeros o carga entre dos puntos argentinos como continuación de un vuelo internacional; y 9.ª o cabotaje autónomo, operar vuelos domésticos dentro del país sin conexión internacional.
El texto publicado no menciona de manera explícita la palabra cabotaje, pero su alcance surge de la mención a la novena libertad, que es la que habilita ese tipo de operación. El precedente inmediato es el de LATAM Airlines Group, que en diciembre de 2025 recibió, a través de la Disposición 46/2025, derechos de 8.ª y 9.ª libertad para operar cabotaje «sin limitación de rutas ni frecuencias», según informó entonces el propio Gobierno.
La autorización alcanza a la matriz chilena y no a la filial argentina (JetSMART Airlines S.A.), que ya opera con flota local y certificado propio, y tampoco implica el inicio inmediato de vuelos de cabotaje puro. Se trata de una habilitación regulatoria que amplía el margen de maniobra en el uso de aeronaves y tripulaciones, la integración de la red y la respuesta ante contingencias o servicios futuros.
La compañía ya había recurrido al mecanismo de intercambio de aeronaves (interchange), con aviones de matrícula chilena operados por tripulaciones argentinas, en incorporaciones anteriores de su flota local. Cualquier nuevo servicio requerirá programaciones, certificaciones técnicas de la ANAC y decisiones comerciales.
JetSMART es hoy el segundo operador de cabotaje del mercado argentino. Según los datos de la ANAC correspondientes a septiembre de 2026, transportó 442.347 pasajeros en el mercado doméstico, con una cuota del 31% frente al 23% del mismo mes de 2025 y un crecimiento del 34%. Aerolíneas Argentinas lideró con el 66%, mientras que Flybondi, en concurso preventivo, no registró pasajeros en el mes.
La compañía proyecta operar la temporada de verano con unos 22 aviones basados en el país (con un plan que apunta a 23 unidades en el pico de la temporada), combinación de A320neo y A321neo, y superar los 800 vuelos semanales, con un alza superior al 50% en la oferta de asientos respecto del año anterior.
En el mercado doméstico vuela a Jujuy (operación diaria desde octubre), Posadas y, por primera vez, San Juan y Santiago del Estero; en el plano internacional estrenará Buenos Aires–Medellín y sumará Maceió, Porto Seguro y Córdoba–Florianópolis, además de refuerzos hacia Paraguay y Perú. La inversión anunciada en el país supera los 550 millones de dólares.
La habilitación se suma a la que obtuvo en junio su filial colombiana, JetSMART Airlines S.A.S., para volar entre Medellín y el Aeroparque Jorge Newbery con siete frecuencias semanales a partir de diciembre. Con tres certificados de explotación en juego (Chile, Argentina y Colombia), el grupo controlado por Indigo Partners gana margen para recomponer su red sudamericana de acuerdo con la demanda.
Como ocurrió con LATAM, no hay anuncios de JetSMART sobre el inicio inmediato de un cabotaje autónomo: la prioridad sigue siendo el crecimiento de la filial local y de la red regional. La publicación en el Boletín Oficial formaliza, en cambio, un paso más en la liberalización bilateral con Chile iniciada con el memorando de abril de 2024 y deja a la compañía en igualdad de condiciones regulatorias frente a otros operadores chilenos.



