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El 737-800 LV-GKS (MSN 60491) sufrió daños irreparables por una granizada en Córdoba y fue trasladado en ferry a Marana, Arizona, donde será desmantelado.
El 23 de octubre, Aerolíneas Argentinas completó la aceptación técnica y la devolución formal del Boeing 737-800 (MSN 60491 / LN 6169), anteriormente matriculado LV-GKS, a su lessor Avolon. La devolución culminó tras cerca de dos meses de trabajo intensivo de coordinación entre equipos técnicos, logísticos y contractuales de la compañía.
La aeronave, un 737-887 con motores CFM56-7B y configuración típica de 170 asientos (8 en Premium Economy/Club y 162 en Económica), había sido entregada a Aerolíneas Argentinas el 23 de noviembre de 2016, como parte de un lote incorporado mediante leasing con Avolon. Operó en la red doméstica y regional de la compañía durante aproximadamente nueve años.
Daños irreparables por granizo y retiro anticipado
Según los registros de flota, el LV-GKS realizó su último vuelo comercial el 1 de enero de este año (AEP-COR). Ese mismo día, en Córdoba, sufrió daños por una tormenta de granizo. Las reparaciones se consideraron antieconómicas, lo que llevó a declararlo damaged beyond repair (DBR). Fue ferryado de Córdoba a Ezeiza, almacenado allí y, posteriormente, preparado para su retiro definitivo.
En octubre se ejecutó el ferry de devolución: Ezeiza (EZE) → Lima (LIM) → Cancún (CUN) → Tucson (TUS) → Marana, Arizona (MZJ). En Marana, la aeronave será desmantelada. Ambos motores fueron removidos y se devolverán por separado a Aerolíneas Argentinas como motores de repuesto, optimizando el valor residual de los componentes.
Contexto de flota y renovación
Aerolíneas Argentinas opera una flota de alrededor de 28 Boeing 737-800 (con un promedio de antigüedad de entre 10 y 12 años), que convive con 737 MAX 8, Embraer E190 y Airbus A330-200. El lessor Avolon mantiene varios equipos en la flota de la compañía. Esta devolución se enmarca en un proceso más amplio de optimización de activos de la generación anterior (NG), mientras la aerolínea avanza con su plan de renovación 2027-2031, anunciado en Farnborough, que contempla la incorporación de Boeing 737 MAX 8 y MAX 10, además de Airbus A330neo (parte de ellos bajo leasing de Avolon). El plan se financiará con recursos propios y estará orientado a mejorar la eficiencia y la capacidad.
La operación de transición (technical acceptance, ferry y retorno de motores) destaca la complejidad de estos procesos: coordinación de mantenimiento, certificaciones, logística internacional y aspectos contractuales con el lessor. Este caso ilustra cómo los eventos meteorológicos pueden acelerar el ciclo de vida de aeronaves de mediana edad y cómo las aerolíneas maximizan el valor residual (motores y componentes) en escenarios de desmantelamiento.
Imagen: aviacionline



