
Una empleada que se accidentó trabajando denuncia que quedó sin sueldo ni obra social
Johanna Belén Abba sufrió un grave accidente durante su jornada laboral: un tractor que trasladaba carros de equipaje de Aerolíneas Argentinas la embistió y le provocó múltiples fracturas. Después de numerosas operaciones, todavía necesita tratamiento, pero asegura que Flybondi lleva tres meses sin pagarle y la dejó sin Obra Social. Obligada a pedir una colecta para continuar su recuperación, su historia expone el costo humano del modelo de desregulación y precarización aerocomercial que avanza bajo el Gobierno de Javier Milei.
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Johanna Belén Abba, trabajadora de Flybondi, denunció públicamente que lleva tres meses sin cobrar su salario y que se quedó sin obra social mientras continúa rehabilitándose por un grave accidente ocurrido durante su jornada laboral en el ámbito aeroportuario. Según contó, fue atropellada por un tractor que trasladaba carros de equipaje de Aerolíneas Argentinas y ahora reclama que la compañía regularice su situación para poder sostener los tratamientos, medicamentos y traslados que todavía necesita.
La trabajadora dio a conocer su situación a través de su cuenta de Instagram, @yohii.belen, donde explicó por qué decidió recurrir a la ayuda pública después de haber mantenido su caso fuera de las redes sociales durante más de un año.
«Hoy me toca hacer algo que jamás imaginé: pedir ayuda públicamente. Me cuesta muchísimo hacer esta publicación y, sinceramente, me da vergüenza llegar a esto», expresó.
En la misma publicación, Abba detalló que el accidente le provocó lesiones en ambas piernas, múltiples fracturas y una grave afectación en el pie derecho, que debió ser reconstruido prácticamente por completo.
Después de numerosas operaciones, tratamientos y jornadas de rehabilitación, todavía tiene secuelas, dolores constantes y dificultades para realizar actividades que antes desarrollaba con normalidad. A esa situación se sumaron la falta de pago de su salario durante tres meses y la pérdida de la cobertura médica.
Su historia se conoce en medio de la profunda crisis laboral, financiera y operativa de Flybondi, una empresa señalada por cientos de trabajadores por salarios e indemnizaciones impagas, falta de aportes, corte de coberturas médicas y ausencia de respuestas.
Un accidente laboral que le cambió la vida
El accidente ocurrió el 15 de abril de 2025, mientras Abba se encontraba cumpliendo su jornada laboral. Según relató, fue atropellada por un tractor destinado al traslado de carros de equipaje de Aerolíneas Argentinas.
El impacto le provocó una fractura de peroné y un esguince en la pierna izquierda. La pierna derecha resultó todavía más afectada: sufrió una triple fractura expuesta de tibia, una lesión en el cóndilo femoral y una fractura de calcáneo.
«Mi pie sufrió una lesión gravísima y tuvieron que reconstruirlo prácticamente por completo», explicó.
Desde entonces tuvo que atravesar numerosas operaciones, tratamientos médicos y extensas jornadas de rehabilitación. Las secuelas, sin embargo, continúan. Abba aseguró que padece un desplazamiento del calcáneo, dolores constantes y dificultades para desarrollar actividades que antes realizaba con normalidad.
«Mi vida cambió completamente. Cosas que antes hacía con normalidad hoy me cuestan muchísimo y todavía necesito continuar con mi tratamiento y rehabilitación», expresó.
Tres meses sin cobrar y sin cobertura médica
La trabajadora denunció que lleva tres meses sin percibir su salario y que también perdió la cobertura de su obra social mientras todavía necesita continuar con su recuperación.
«Una persona que cobra un sueldo como el nuestro ya está bastante justa para llegar a fin de mes. Imagínense lo que significa estar tres meses sin cobrar, teniendo que afrontar medicamentos, tratamientos, traslados y todos los gastos de una recuperación como la mía», señaló.
Durante los primeros meses, sus padres la ayudaron a sostener los costos derivados del tratamiento. Sin embargo, según contó, su familia ya no puede continuar solventando todos los gastos.
«Yo todavía no había publicado nada en mis redes porque me costaba muchísimo exponer mi situación de esta manera. Pero hoy sentí que necesitaba hacerlo para que sepan qué me pasó y por qué estoy necesitando ayuda», explicó.
El rostro humano de la crisis de Flybondi
El caso de Johanna Belén Abba no aparece como un episodio aislado. Su denuncia se conoce mientras más de 700 extrabajadores de Flybondi reclaman indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario que llevan más de tres meses sin cobrar.
La crisis también alcanza al personal que continúa dentro de la compañía. Según denunciaron trabajadores y extrabajadores, la empresa acumuló deudas salariales correspondientes a junio y julio, además del medio aguinaldo.
A comienzos de agosto, el conflicto ingresó en una etapa todavía más grave con la interrupción de la obra social y la medicina prepaga. Los damnificados atribuyeron el corte de las prestaciones a la falta de pago de los aportes patronales.
Cuando el mercado no protege a los trabajadores
La situación también expone los límites del modelo defendido por el Gobierno de Javier Milei, basado en la desregulación, la flexibilización de las relaciones laborales y la reducción de la intervención estatal.
Flybondi fue estructurada bajo una lógica low cost que no se limitó al precio de los pasajes. Como advirtió recientemente la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), ese modelo buscó reducir costos operativos y avanzar sobre las condiciones laborales tradicionales del sector aeronáutico.
El gremio también denunció que la fragmentación sindical y el disciplinamiento de quienes intentaban organizarse mediante entidades independientes terminaron debilitando las herramientas colectivas de los trabajadores.
«Necesito que regularicen mi situación»
Abba no pidió privilegios ni una reparación extraordinaria. Su reclamo es poder cobrar su salario, recuperar la obra social y continuar con los tratamientos necesarios para afrontar las consecuencias del accidente.
«Necesito con urgencia que regularicen mi situación para poder continuar con mi tratamiento y afrontar los gastos que mi recuperación requiere», manifestó.
Su historia resume la cara más cruel del modelo low cost: cuando la rentabilidad desaparece, los costos recaen sobre los trabajadores. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante el alias: Paltas412, a nombre de Johanna Belén Abba.



