El mazazo no fue por lo que dijo, sino por quién lo dijo

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Una cosa es contestarle a quien está en la vereda política de enfrente y otras a quien está en la misma vereda. La semana pasada, poco después de haber estado con la vicepresidenta de la Nación, para peor, el líder del Movimiento Evita y secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Fernando “Chino” Navarro, propuso que Aerolíneas Argentinas solo opere dentro del país y deje de hacer vuelos internacionales ya que con estos últimos “pierde millones de dólares”.

Concretamente, frente a las cámaras de Crónica TV, el dirigente social y actual funcionario del gobierno se preguntó sí no había “que repensar – dijo con cierta lógica – si Aerolíneas no tiene que ser una empresa de vuelos de cabotaje, una empresa que transporte argentinos en el interior del país y quizás no tener planes de vuelos internacionales, donde perdemos cientos de millones de dólares”. Ni los funcionarios de Mauricio Macri se atrevieron a tanto.

La reacción de algunos dirigentes gremiales, como Rubén Fernández de UPSA y Edgardo Llanos de APA, fue automática y previsible. Lo que no fueron tan acertados fueron los argumentos que utilizaron para defender la pata internacional de la empresa. Fernandez, que repudió las declaraciones de Navarro, lo acusó de “desconocer la importancia de una línea aérea de bandera para el desarrollo y apoyo a las exportaciones nacionales a través de sus bodegas” cuando hasta de la dirección de la empresa reconocen que este recurso no ha sido aprovechado por Aerolíneas históricamente por lo que están ahora abocados a crear una Unidad de Negocio de Carga.  O que la operación internacional “trae turistas de distintas partes del mundo generando ingreso de divisas”, cuando han reconocido que tan solo el 17% que los pasajeros en vuelos internacionales de Aerolíneas son extranjeros o argentinos no residentes. Por el contrario, es la empresa nacional la que facilita la salida de argentinos hacía el mundo. Les guste o no les guste.

Llanos, por su parte, quien relacionó la opinión de Navarro con las del macrismo, dijo estar “sorprendido por la ignorancia” del dirigente social “que desconoce la contribución fundamental que la empresa tienen en la generación de divisas del comercio exterior transportando a “millones” de turistas internacionales y carga con valor agregado”. Para remarcar, que las rutas internacionales no son naturalmente deficitarias, sino que fue el gobierno de Macri que les hizo perder dinero por la política aérea. Llama la atención que el secretario de APA desconozca que Aerolíneas recibió subsidios entre 2008, cuando pasó al Estado, y 2019 superiores a los U$S 6.500 millones. Es evidente que no hay nada peor que el fuego amigo.

En declaraciones a Crónica TV, Navarro había señalado: “Si ganamos con los vuelos de cabotaje, de acá a Jujuy, de acá a Trelew, de acá a Comodoro Rivadavia, de acá a Mendoza y perdemos de acá a Madrid, de acá a Londres, ¿no debemos repensar si Aerolíneas Argentinas no tiene que ser una empresa de vuelos de cabotaje, una empresa que transporte argentinos en el interior del país y quizás no tener planes de vuelos internacionales, donde perdemos cientos de millones de dólares”.

Fuente: aviacionnews.com
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