Flybondi busca salir del atolladero y expandirse

03/02/2026 Comercio y Justicia (Córdoba) – Nota – Economía – Pag. 5
Flybondi, la primera aerolínea de bajo costo de Argentina, enfrentó uno de sus períodos más turbulentos en los últimos meses, culminando en una ola de cancelaciones que afectó a miles de pasajeros y motivó cambios significativos en su estructura directiva.
A finales de enero, la compañía registró graves disrupciones operativas, con 62 vuelos cancelados en apenas cuatro días (del 28 al 31 de enero), impactando a aproximadamente 11.500 pasajeros.
Este episodio se suma a una crisis más amplia que se arrastra desde diciembre, cuando se acumularon más de 200 cancelaciones desde las primeras semanas del año, que dejaron varados a decenas de miles de usuarios en aeropuertos clave como Aeroparque Jorge Newbery y Ezeiza.
Según reportes especializados, como los de Aviación en Argentina, las cancelaciones del 31 de enero incluyeron 14 vuelos, afectando rutas como Córdoba-Aeroparque, Ezeiza-Mendoza y Aeroparque-Iguazú, con unos 2.600 pasajeros damnificados. El día anterior, 16 servicios fueron suspendidos, incluyendo conexiones a Asunción y Bariloche, sumando 3.000 afectados. El 29 de enero fue el pico con 20 cancelaciones, cubriendo destinos como Posadas, Neuquén y Puerto Madryn, y el 28 se anularon 12 vuelos hacia Salta, Tucumán e Iguazú.
En total, siete aviones quedaron parados el 31 de enero, cinco de ellos con matrícula argentina (LV-KCD, LV-KAY, LV-DKR, LY-NVI y 9A-LAB), mientras dos (LV-KAH y LV-KHO) estaban en México. Estas fallas operativas se atribuyen a problemas de gestión, ineficiencias y falta de liderazgo positivo bajo la dirección de Mauricio Sana, quien enfrenta denuncias judiciales.
Esta crisis no pasó desapercibida para las autoridades.
De hecho, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) inició sumarios administrativos contra Flybondi por incumplimientos, incluyendo cancelaciones sin aviso previo y demoras en más del 50% de los vuelos entre octubre de 2025 y enero de 2026.
Fuentes como Chequeado y Adventus Consultora destacan que la aerolínea lideró el ranking de irregularidades en 2025, con un 45,71% de vuelos afectados por demoras o suspensiones. El Gobierno labró actas de infracción, y se evalúan sanciones que podrían incluir multas o interrupciones temporales de operaciones.
En respuesta a estos desafíos, COC Global Enterprise, propietario de Flybondi desde junio de 2025, anunció este lunes una renovación en la cúpula directiva para fortalecer la compañía y alinear su crecimiento con sinergias grupales (incluyendo OCA y Flecha). Mauricio Sana, ex CEO de Flybondi, asumió como vice chairman de la aerolínea y CEO de OCA, enfocándose en eficiencia operativa y logística integrada.
Paz Lovisolo, hasta entonces General Counsel de COC, fue designada como nueva CEO y presidente de Flybondi, convirtiéndose en la primera mujer en liderar la empresa desde su fundación en 2018.
Esta transición marca el inicio de una ambiciosa etapa de expansión. Con una flota actual de 15 aeronaves, Flybondi invertirá US$1.700 millones en la adquisición de 35 aviones cero kilómetro entre 2027 y 2030, financiados con fondos propios.
El plan incluye la ampliación de rutas internacionales hacia el Caribe y el norte de Brasil, junto con refuerzos en destinos regionales. Leonardo Scatturice, CEO de COC, enfatizó que estos cambios responden a una visión de largo plazo para recuperar la confianza de los pasajeros y consolidar a Flybondi como un jugador clave en el mercado sudamericano de bajo costo.
A pesar de las críticas persistentes por su modelo low cost -que prioriza precios bajos pero expone vulnerabilidades operativas-, la aerolínea busca normalizar sus servicios con la incorporación de nuevas aeronaves durante el verano de 2026.
Sin embargo, el éxito dependerá de resolver las ineficiencias pasadas y cumplir con regulaciones estrictas. Mientras tanto, los pasajeros afectados continúan reclamando compensaciones, y la ANAC monitorea de cerca la evolución.
El momento actual parece reflejar un punto de inflexión: la firma busca pasar de la crisis a la transformación, con el desafío de equilibrar accesibilidad y confiabilidad en un sector competitivo.



