La CGT viajará a Suiza para llevar su reclamo contra la reforma laboral a la OIT

Mientras los gremios duros empujan por un nuevo paro general
Una delegación de la CGT participará de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra, donde expondrá denuncias contra el gobierno de Javier Milei. En paralelo, la conducción cegetista enfrenta presión interna de sectores combativos que reclaman profundizar el plan de lucha con más medidas de fuerza, mientras el viaje congela por ahora cualquier definición.
La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) concentrará en las próximas semanas parte de su estrategia contra la reforma laboral en el plano internacional. Una delegación de la central obrera viajará a la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se realizará entre el 1º y el 12 de junio en Ginebra, Suiza, donde buscará darle visibilidad a las denuncias contra el gobierno de Javier Milei por los cambios impulsados en materia laboral y sindical. «Vamos con una delegación grande e importante a la OIT. Gerardo Martínez va a asumir la vicepresidencia de las internacionales. Allí vamos a hacer todas las presentaciones», señalaron a TN desde la CGT.
La conferencia de la OIT reunirá en Ginebra a representantes sindicales, empresarios y gobiernos de distintos países, y la delegación argentina prepara una serie de presentaciones vinculadas al impacto de la reforma laboral y a distintas denuncias contra la gestión libertaria.
Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT y titular de la UOCRA, fue elegido por el sector de los trabajadores como vicepresidente de la conferencia, y además organizará una actividad paralela para exponer las críticas del sindicalismo argentino a las políticas laborales del gobierno. Si bien en la central obrera reconocen que las presentaciones ante la OIT no tendrán efectos concretos sobre el avance de la reforma en el país, sostienen que permiten amplificar el conflicto fuera de la Argentina. «Por lo menos hace un poco de ruido», resumieron cerca de la conducción sindical.
La delegación que viajará a Ginebra también llevará otros planteos específicos. Sebastián Maturano, dirigente de La Fraternidad y secretario de Juventud de la CGT, presentará una queja vinculada con la multa aplicada por el Ministerio de Capital Humano al sindicato ferroviario tras el último paro general. En paralelo, sectores aeronáuticos volverán a insistir con denuncias por presuntas restricciones al derecho de huelga y lo que consideran situaciones de persecución sindical. También podría sumarse un planteo ligado a la interna de la UOM Zárate-Campana, después de que la Justicia laboral anulara las elecciones de esa seccional. La apuesta sindical por el frente internacional busca, ante todo, instalar en los organismos multilaterales un alerta sobre la situación de los derechos laborales en la Argentina.
Mientras la conducción cegetista prepara el viaje a Suiza, puertas adentro crece la presión de los gremios más combativos para avanzar hacia una nueva protesta nacional contra el gobierno. Uno de los dirigentes que volvió a reclamar mayor confrontación fue Pablo Moyano, quien dijo en Futurock que «los compañeros tuvieron estrategias y fallaron. Una fue hablar con los gobernadores del peronismo que después nos traicionaron votando la reforma laboral en el Congreso; después fueron a la Justicia». El dirigente camionero sostuvo que solo «queda la calle» y reclamó continuidad en las protestas.
La discusión interna quedó atravesada por una tensión que se mantiene desde el último paro general. Mientras los sectores dialoguistas buscan sostener la pelea judicial y política contra la reforma laboral, los gremios más duros reclaman profundizar el plan de lucha con nuevas movilizaciones y otro paro nacional. En la CGT, sin embargo, evitan anticipar una decisión inmediata. La conducción reconoce que el viaje a la OIT congelará por algunos días las discusiones internas, gran parte de los dirigentes comenzará a viajar el próximo lunes, y que cualquier resolución sobre una movilización o un eventual cuarto paro general recién se analizará después del regreso de la delegación sindical, esto es no antes de mediados de junio, salvo que suceda algo que amerite adelantar ese plazo. Por ahora, la central obrera mantendrá en suspenso cualquier definición sobre nuevas medidas de fuerza, mientras los ojos del sindicalismo argentino se posan en Ginebra.



