Milei fue el único presidente de América Latina que festejó los ataques de Estados Unidos

eldestapeweb.com/04 de marzo, 2026 | 00.05
El Presidente argentino es el único aliado de la región de la Casa Blanca en salir abiertamente a apoyar el asesinato del líder iraní. Cómo quedó configurada América Latina frente a la guerra que empezó Trump en Medio Oriente.
Javier Milei desesperadamente quiere mantener el reconocimiento de la Casa Blanca como mejor alumno de la región. Por eso, en los últimos días fue el único presidente de América Latina que celebró el bombardeo de Estados Unidos e Israel contra Irán y el asesinato del líder supremo Alí Jamenei. Ni El Salvador, Costa Rica, Ecuador o Paraguay -todos férreos aliados de la Casa Blanca- se sumaron a festejar las consecuencias de la ofensiva de Donald Trump y solo se limitaron a criticar los contraataques iraníes. México, Brasil, Chile, Perú, Colombia, Uruguay y Bolivia, entre otros, en cambio, rechazaron la guerra y pidieron paz en Medio Oriente.
«La Oficina del Presidente celebra la operación conjunta llevada adelante por los Estados Unidos e Israel en el día de hoy que resultó en la eliminación de Ali Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán, y una de las personas más malvadas, violentas, y crueles que ha visto la historia de la humanidad», publicó la Oficina del Presidente de la República Argentina, poco tiempo después de que Trump lo anuncie en sus redes sociales.
Ninguno de los otros países latinoamericanos alineados ideológicamente con Washington, imitaron este posicionamiento. La postura tomada por la mayoría de ellos fue más diplomática, aunque claro, parcial: sólo rechazaron los ataques en represalia que realizó Irán contra sus países vecinos.
«Ecuador expresa su solidaridad con los pueblos y gobiernos de países de Medio Oriente por los ataques que han sufrido en sus territorios, perpetrados por la República Islámica de Irán», reaccionó la Cancillería de Ecuador. En su comunicado no se refieren al bombardeo de Estados Unidos e Israel, pero sí condenan la respuesta de Irán.
Esta misma postura tomó Costa Rica, al condenar «de manera enérgica el ataque perpetrado por Irán» contra edificios estadounidenses oficiales en Riad, Arabia Saudita. «Este acto contra una embajada constituye una grave violación a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, y al derecho internacional», agregó.
También la Cancillería de Paraguay manifestó su rechazo a las réplicas de Irán tras el bombardeo, lo que calificó como una «agresión iraní» contra varios países, entre los que estuvieron Qatar, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania, Emiratos Arabes Unidos y Bahrein.
Hasta el momento, ni la Cancillería de El Salvador ni el propio presidente salvadoreño Nayib Bukele se pronunciaron sobre la guerra en Medio Oriente.
El pedido de paz de la mayoría latinoamericana
La posición mayoritaria, sin embargo, osciló entre las condenas a la guerra y los pedidos de paz. En una nota oficial, la Cancillería de Brasil llamó «a todas las partes a respetar el derecho internacional y ejercer la máxima moderación, para evitar una escalada de hostilidades y garantizar la protección de los civiles y la infraestructura civil». «Condenamos el ataque inicial de Estados Unidos y de Israel, pero de la misma forma también pedimos contención para que no haya, en terceros países, movimientos que lleven a la muerte», dijo el canciller brasileño, Mauro Vieira, en diálogo con Net Tv.
En tanto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó el bombardeo inicial de Estados Unidos y criticó el rol de la ONU. «No es un asunto de si uno está de acuerdo con un régimen u otro. Sino que quienes pagan es la población civil. El bombardeo de una escuela de niñas. En todos los países al final, quienes sufren son los pueblos», dijo en una conferencia de prensa.
También Bolivia, hoy un abierto aliado de la Casa Blanca, reafirmó su «compromiso con la paz» y pidió en un comunicado por la «vigencia irrestricta de los derechos humanos que deben prevalecer ante toda circunstancia». Desde la Cancillería de Colombia, en tanto, también condenaron el «uso de la fuerza» en Medio Oriente y exhortaron a la comunidad internacional a actuar con «rapidez» para frenar la escalada del conflicto.
Por su parte, Chile expresó su preocupación por escalada militar en Medio Oriente y condenó los ataques contra Irán. «Chile hace un llamado a detener la violencia, asegurar la protección de la población civil y reitera su firme compromiso con la no proliferación nuclear», se indicó. La posición chilena, sin embargo, es la única que podría cambiar en los próximos días. El líder de extrema derecha José Antonio Kast asume la Presidencia el próximo miércoles 11 y ya adelantó que cambiará la postura del país. «Chile siempre debe ser aliado de las naciones que promueven la libertad y la democracia y, en consecuencia, valoramos el esfuerzo por restablecer la seguridad nuclear y el respeto irrestricto al derecho internacional», escribió la Oficina del Presidente Electo en clara referencia al argumento de Trump de que atacó porque la República Islámica estaba enriqueciendo uranio de manera secreta.
En Perú, la administración recientemente instalada de José María Balcázar también evitó salir en apoyo a Trump. Su Cancillería pidió que se «eviten acciones que puedan agravar la situación y privilegiar el diálogo y los mecanismos diplomáticos como vía para restablecer la estabilidad y la paz en la región».
Por su parte, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, eligió la ambigüedad. Publicó en sus redes sociales su respaldo «a los países que defienden su seguridad» y exigió una «desescalada inmediata» en la región. «Cuando existen amenazas latentes y el peligro es inminente, la autodefensa de los Estados se vuelve inevitable», planteó.
El gobierno de Uruguay optó por condenar todos los bombardeos. Expresó en un comunicado su «extrema preocupación por los ataques militares contra Irán» por parte de los Estados Unidos e Israel, así como también «la respuesta militar iraní, que incluye objetivos en los territorios de sus países vecinos».
En Venezuela, un Gobierno que tras el secuestro de Nicolás Maduro inició un acercamiento a la Casa Blanca, la Cancillería llamó a la «comunidad internacional y a los Estados involucrados a retomar la vía de la negociación y evitar una mayor extensión de la confrontación». «Causan consternación los reportes e imágenes de ataques a instalaciones civiles dentro del territorio iraní, que han causado bajas civiles inocentes, incluidas estudiantes menores de edad de una escuela primaria de dicho país«, denunció el texto tras las primeras bombas.
Finalmente, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, fue uno de los más duros: «Los ataques perpetrados por Israel y Estados Unidos, quebrantando la soberanía e integridad territorial de Irán, constituyen una flagrante violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas«.
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