El Gobierno evalúa compensar a provincias para aprobar la reforma laboral

30/01/2026 BAE – Nota – Política – Pag. 11
A pocos días del inicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso, el Gobierno nacional aceleró la estrategia política para avanzar con la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del temario que Javier Milei pretende sancionar antes de marzo. La iniciativa ya cuenta con dictamen en el Senado, pero todavía enfrenta resistencias clave entre los gobernadores aliados.
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó esta semana la ronda de encuentros con mandatarios provinciales y continuará este viernes con una visita a Corrientes, donde se reunirá con el gobernador Juan Pablo Valdés, en busca de respaldos legislativos.
El proyecto de Modernización Laboral es uno de los cinco ejes que la Casa Rosada habilitó para tratar en extraordinarias, junto con la Ley de Glaciares, el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la reforma del Régimen Penal Juvenil. En el oficialismo consideran que la iniciativa es clave para reducir costos laborales, bajar la litigiosidad y fomentar la formalización del empleo.
Sin embargo, en el Gobierno admiten que todavía no están asegurados los votos para lograr la media sanción en el Senado, cámara de origen del proyecto. Por esa razón, no prevén convocar a una sesión apenas se abra el período extraordinario, que irá del 2 al 27 de febrero, y apuntan tentativamente al 11 de febrero como fecha posible de tratamiento.
El principal foco de tensión está en el capítulo tributario de la reforma, en particular en la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades, que pasaría del 35% al 31,5%. Se trata de un tributo coparticipable, por lo que su modificación impacta directamente en la recaudación de las provincias.
Los gobernadores aliados advierten que la medida podría implicar una pérdida superior a un billón de pesos anuales para los distritos y reclaman algún tipo de compensación. En la Casa Rosada reconocen el costo fiscal, pero sostienen que la baja de impuestos es un eje irrenunciable del programa económico y que el impacto se compensará con mayor actividad y formalización.
Las negociaciones se concentran en la Mesa Política del Gobierno, integrada por Manuel Adorni, Karina Milei, Santiago Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich, Diego Santilli e Ignacio Devitt, con la participación de Luis Caputo cuando el debate afecta variables fiscales.
Allí se definió mantener sin cambios sustanciales el dictamen de la reforma laboral y trasladar la discusión con los gobernadores al recinto. La estrategia oficial apunta a sostener el corazón del proyecto y evaluar, en todo caso, mecanismos de compensación por fuera de la ley, atados al acompañamiento legislativo de cada provincia.
Hasta ahora, Santilli logró el respaldo de al menos ocho gobernadores: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) e Ignacio Torres (Chubut). Aun así, varios de ellos mantienen reparos sobre el impacto fiscal del proyecto.
En paralelo, algunos mandatarios proponen alternativas intermedias, como una aplicación gradual de la baja de Ganancias o esquemas transitorios de compensación.
El ministro del Interior, Diego Santilli, cierra la ronda de mandatarios hoy en Corrientes. Los gobernadores Jaldo y Jalil al salir de la reunión con Santilli en la Casa de Salta. Los cambios tributarios impactarán en la recaudación de ítems coparticipables.
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