La CGT marcha en contra de la reforma laboral y el Gobierno asegura que aplicará el protocolo antipiquetes

La movilización fue definida por el Consejo Directivo de la central sindical y se realizará mientras el Senado comienza a tratar la iniciativa impulsada por el Gobierno. Rechazan los cambios en el régimen laboral y buscan presionar a los legisladores.
La Confederación General del Trabajo (CGT) convoca a una movilización masiva frente al Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno y que comenzará su tratamiento este miércoles en el Senado. La marcha está prevista a partir de las 15, en coincidencia con la discusión parlamentaria de la iniciativa oficial.
La central obrera decidió manifestarse luego de meses de tensiones con el Ejecutivo por el alcance de los cambios propuestos en el mercado laboral. La iniciativa oficial prevé modificaciones en aspectos como el cálculo de indemnizaciones, la regulación de jornadas laborales y la ultraactividad de los convenios, entre otros puntos que los gremios consideran perjudiciales para los derechos de los trabajadores.
La marcha fue acordada en el seno del Consejo Directivo de la CGT, aunque en las últimas semanas se registraron diferencias internas sobre la estrategia a seguir. Mientras algunos dirigentes buscaban mantener canales de diálogo con el Gobierno y legisladores, otros sectores impulsaron una protesta más contundente, incluso con paralizaciones sectoriales. Finalmente se optó por la movilización sin anunciar un paro general unificado, aunque cada sindicato quedó habilitado a tomar medidas de fuerza propias para apoyar la convocatoria.
La protesta se da en un contexto de fuerte oposición sindical al proyecto del Ejecutivo, que los principales referentes de la CGT han calificado como “un avance que podría debilitar la negociación colectiva y limitar los mecanismos de representación gremial”. Distintas organizaciones sociales y sectores sindicales también han expresado su adhesión o sumado marchas y acciones en diversas provincias para visibilizar su rechazo.
La marcha como antesala de un paro nacional
La movilización está prevista para generar impacto político en el Congreso al mismo tiempo que se debate el proyecto, en un intento de presionar a los legisladores para que introduzcan cambios o lo rechacen. Desde los sindicatos sostienen que la protesta representa la preocupación de miles de trabajadores por las consecuencias que podría tener la reforma sobre la estabilidad laboral y los beneficios conquistados históricamente.
La marcha fue convocada por la CGT y sumó la adhesión de distintos gremios y agrupaciones. La jornada estará marcada por un fuerte despliegue de las fuerzas federales con el objetivo de garantizar la circulación y evitar confrontaciones, aunque se prevé que el vallado policial en zonas críticas como la Plaza de Mayo y las inmediaciones del Congreso sea riguroso. El Gobierno aseguró que aplicará el protocolo antipiquetes.
El acto central servirá para medir la capacidad de convocatoria del sindicalismo. Desde la central obrera ya advirtieron que, de no ser escuchados, el siguiente paso será la convocatoria a un paro nacional.
La CGT denunció que el proyecto posee una “redacción maliciosa” que favorece a las grandes empresas y perjudica a las pymes. Entre los puntos más controvertidos se encuentran la limitación de la autonomía sindical, la creación de un “fondo de cese laboral” para reemplazar las indemnizaciones tradicionales y la implementación de un banco de horas que, según los gremios, precariza la jornada laboral.
El operativo de seguridad del Gobierno para la movilización
El Gobierno desplegará el operativo antipiquetes, que consistirá en un operativo especial de seguridad en la zona del Congreso durante la movilización convocada para este miércoles, con vallados, cortes y accesos restringidos en distintos puntos del centro porteño. El esquema estará enfocado en ordenar el ingreso de manifestantes, resguardar el edificio parlamentario y garantizar el funcionamiento del recinto mientras se desarrolla el debate en el Senado.
Según lo previsto, los ingresos a la cámara de Diputados estarán habilitados únicamente por Riobamba y Bartolomé Mitre —para acceso y salida peatonal y cocheras— y por Sarandí e Hipólito Yrigoyen, donde funcionará una salida controlada para el personal. Además, habrá cierres totales y parciales en cruces clave como Entre Ríos y Alsina, Rivadavia y Callao, Rivadavia y Ayacucho, y Combate de los Pozos y Alsina.
En paralelo, las distintas columnas sindicales y políticas tendrán puntos de concentración diferenciados para evitar cruces en la Plaza del Congreso. La CGT ingresará por Hipólito Yrigoyen, mientras que otros espacios —como organizaciones sociales, agrupaciones de izquierda y sectores del peronismo— se ubicarán sobre Avenida Rivadavia, Avenida de Mayo y calles aledañas, bajo monitoreo de las fuerzas de seguridad.



