El precio del combustible asusta la aviación: “Es una hecatombe”

preferente.com
El precio del jet fuel se ha duplicado con la guerra y en un vuelo de largo radio el sobrecoste es ya de 4.000 dólares por hora
El precio internacional del combustible de aviación se ha disparado de tal manera que “será inviable que las aerolíneas puedan mantener las tarifas actuales”. Así lo afirma en declaraciones a Preferente un directivo de una de las compañías punteras del mercado español, que califica la situación como “una hecatombe” (Las agencias llaman a reservar ya para esquivar la subida de precios).
Las evaluaciones del mercado publicadas por S&P Global Platts —una de las principales referencias mundiales para los productos petrolíferos— muestran que el jet fuel se ha duplicado desde el estallido del conflicto bélico en Oriente Medio. Según los datos a los que ha tenido acceso Preferente, ha pasado de 762,80 a 1.520,35 dólares por tonelada métrica justamente en un mes.
Este precio, conocido en el sector como “precio Platts”, funciona como una referencia internacional. A partir de esta base se construyen las tarifas que pagan las aerolíneas, ya que posteriormente se añaden tasas, costes logísticos y otros recargos locales.
Aunque las compañías tienen cubierto parte del suministro a precios fijo que ya acordaron de antemano, siendo por norma general los grandes grupos los que tienen mayores porcentajes asegurados, un incremento de tal magnitud “afectará sí o sí al negocio de la aviación”, con un más que previsible aumento de las tarifas para soportar la tormenta (El combustible sube pero las aerolíneas aseguraron el precio).
Fuentes expertas consultadas por Preferente estiman que aviones de fuselaje ancho como el A330, el A350 o el Boeing 787, que consumen aproximadamente cinco toneladas y medio de combustible cada 60 minutos, tendrán un sobrecoste de unos 4.000 dólares adicionales por hora de vuelo.
En rutas intercontinentales de diez o doce horas, esto supondría de 40.000 a 50.000 dólares adicionales por trayecto, lo que presiona de forma directa la estructura de costes de las aerolíneas. Es decir, para que la operativa sea rentable, deberán aplicar subidas de varios cientos de euros por billete de avión en vuelos de largo radio.
Imagen: ilustrativa



