Vuelo del terror: El avión al que le cayó un rayo y no pudo aterrizar en Aeroparque

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urgente24.com / 05 de agosto de 2026 – 08:40

TENSIÓN EN EL AIRE

El vuelo iba de Neuquén a Aeroparque, pero cuando se encontraba realizando la maniobra de aproximación para aterrizar, el avión fue alcanzado por un rayo en medio de la tormenta.

Un vuelo que había partido desde Neuquén con destino a Buenos Aires vivió momentos de pánico cuando fue alcanzado por un rayo durante la maniobra de aproximación al Aeroparque Jorge Newbery, en medio de una fuerte tormenta eléctrica que afectaba a la Capital Federal y el conurbano.

El avión había despegado alrededor de las 20.05 y se encontraba realizando la maniobra de aterrizaje cuando el impacto obligó a la tripulación a abortar la maniobra, ganar altura y emprender el regreso al Aeropuerto Presidente Perón de Neuquén.

«Había dos chicas descompuestas, chicos que lloraban y un niño que estaba rezando«, describió Pablo Gómez, pasajero que viajaba en la fila 18 y vivió los momentos de tensión dentro del vuelo de JetSmart que debió regresar a la capital neuquina tras no poder aterrizar en Aeroparque.

El pasajero relató que el vuelo estuvo marcado desde el comienzo por las demoras. La salida estaba prevista originalmente para las 17:30, pero fue reprogramada primero para las 19:00, luego para las 20:00 y finalmente el avión despegó alrededor de las 20:15 de este último viernes.

Cerca de las 21:30 comenzó el descenso hacia Aeroparque. Fue entonces cuando, según contó, se iniciaron fuertes turbulencias mientras la aeronave se preparaba para aterrizar.

En un primer momento, los pasajeros creyeron que el avión permanecería algunos minutos en el aire y volvería a intentar la maniobra. Sin embargo, eso no ocurrió. La aeronave recuperó altura y emprendió el regreso hacia Neuquén. La medida fue anunciada luego de que la aeronave fuera alcanzada por un rayo durante el intento de aterrizaje.

La tripulación decidió abortar el aterrizaje y volver a ganar altura

Lo explicó el jefe de instructores del Aeroclub Neuquén, Alejo Guerrero, en declaraciones a una radio local: el impacto del rayo no fue la razón que motivó la decisión de los pilotos. Según explicó, el cambio de plan respondió a las condiciones meteorológicas que se registraban sobre Aeroparque Jorge Newbery, donde el aterrizaje dejó de ser seguro.

Según Guerrero, los pilotos deben respetar una altura mínima durante la aproximación y si al alcanzarla no logran visualizar la pista, «el aterrizaje deja de ser seguro». En esos casos, agregó, «deben volver a elevarse o dirigirse al aeropuerto alternativo previsto«, que para ese vuelo era Neuquén.

El instructor señaló que «un impacto de rayo, en general, no trae consecuencias para la aeronave«.

Al explicar cómo actúa una descarga eléctrica sobre un avión, indicó que el fuselaje funciona como una jaula de Faraday. «El rayo impacta sobre el exterior del avión y utiliza a la aeronave como un punto de paso. La descarga circula por el exterior del fuselaje y no tiene contacto con el interior, ni con los pasajeros ni con los equipos», detalló.

También fue categórico al hablar sobre la seguridad de quienes viajan a bordo. «Es imposible que esa corriente llegue a los comandos o a las personas«, aseguró. Y agregó:

Nunca se dañó un equipo ni mucho menos una persona que estuviera a bordo. Todo está pensado para que eso ocurra de esa manera

Guerrero remarcó además que recibir una descarga eléctrica no constituye una situación excepcional en la aviación comercial. Según indicó, «aproximadamente cada 3.000 horas de vuelo un avión comercial recibe el impacto de un rayo«, una estadística contemplada por los fabricantes y por los procedimientos de operación.

El regreso a Neuquén

Una vez que el avión aterrizó nuevamente en la capital neuquina, los pasajeros permanecieron en la sala de embarque mientras aguardaban información sobre la continuidad del viaje.

Y mientras algunos viajeros analizaban la posibilidad de no volver a subir al avión debido al temor generado por el episodio, otros esperaban conocer si la empresa dispondría nuevamente de la misma aeronave o si sería necesario utilizar otro avión para completar el recorrido.

Mientras tanto, la aeronave quedó sujeta a los controles técnicos correspondientes antes de volver a operar.

La revisión técnica siempre es obligatoria

Como explicó el especialista también, aunque el impacto no represente un riesgo inmediato, cada episodio obliga a realizar controles antes de que el avión vuelva a despegar.

«Cada vez que un avión recibe el impacto de un rayo, los pilotos lo informan. No se subestima nunca«, afirmó. Luego precisó que los mecánicos inspeccionan toda la aeronave para verificar que no existan marcas en el fuselaje, daños en la pintura o cualquier otro detalle que requiera reparación.

«No se trata de daños estructurales ni graves, pero igualmente el avión queda fuera de servicio hasta que los técnicos verifican que todo está en condiciones y autorizan nuevamente su operación«, explicó.

Respecto del procedimiento adoptado ese día, Guerrero comentó que otros vuelos también fueron desviados debido al temporal. «Esa tardenoche hubo varios vuelos desviados porque las condiciones meteorológicas eran realmente muy adversas«, señaló. Por eso consideró que « la decisión fue más que acertada«.

Imagen: urgente24

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