Tras más de 8 años, Flybondi le bajó la cortina a su escala en Corrientes

De acuerdo a informaciones brindadas desde el Aeropuerto Piragine Niveyro, un responsable de esa compañía de bajo costo confirmó el cese de actividades a la Dirección de Aeronáutica de la Provincia y los trabajadores entregaron sus credenciales a la PSA.
Según informaron fuentes del Aeropuerto Internacional «Dr. Fernando Piragine Niveyro» a diario época, la compañía aerocomercial Flybondi anunció que no volverá a operar la ruta que durante más de ocho años conectó esta capital con Buenos Aires.
La definición se conoció después de varias semanas de paralización de los vuelos y en medio de la profunda crisis operativa y financiera que atraviesa la empresa. Aunque los aviones de la flota de bajo costo dejaron de llegar y partir de Corrientes hace ya más de un mes y medio, ahora se produjo el paso que termina de confirmar el cierre de la escala local.
Siempre de acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, el responsable de la escala local de Flybondi se acercó a dialogar con referentes de la Dirección de Aeronáutica de la Provincia para comunicar el cese de las actividades.
Además, anticipó que en los próximos días personal de la compañía regresará a la terminal correntina para retirar el equipamiento que todavía permanece en la zona de rampa.
La salida comenzó a hacerse visible en los sectores de atención al pasajero la semana pasada. Es así que el viernes último, los trabajadores que tenían presencia en la terminal entregaron sus credenciales a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y retiraron sus pertenencias del sector de mostradores donde se realizaban el check-in y el despacho de equipaje.
Sin conectividad
La confirmación llega después de una prolongada interrupción de la actividad. El último movimiento de Flybondi en el Aeropuerto Piragine Niveyro se produjo el 30 de junio, según los antecedentes difundidos oficialmente desde la estación aeroportuaria local durante las últimas semanas.
La situación ya había generado señales de alarma durante junio, cuando las cancelaciones se multiplicaron y la empresa llegó a operar con una cantidad muy reducida de aeronaves en todo el país.
En Corrientes, prácticamente todos los vuelos previstos durante una semana fueron cancelados, en un contexto en el que la compañía atravesaba serias dificultades para sostener su programación.
A mediados de agosto, fuentes del aeropuerto señalaron que la empresa acumulaba alrededor de cuatro semanas sin operar y que sus trabajadores tampoco estaban concurriendo a sus puestos debido a la falta de pago de haberes.
Días después, la situación se profundizó. Una recorrida por el aeropuerto permitió comprobar que ya no había personal visible de Flybondi en el mostrador de atención, mientras permanecían algunas pertenencias y elementos de trabajo que ahora serán retirados definitivamente.
La confirmación del cierre de la escala correntina se produce, así, como el último capítulo de un proceso que se fue desarrollando durante los últimos meses.
Una ruta que nació como símbolo del cambio
El contraste con el desembarco de Flybondi en Corrientes no podría ser mayor. La empresa inició sus operaciones en la provincia el 28 de marzo de 2018, cuando un Boeing 737-800 aterrizó en el Aeropuerto Piragine Niveyro procedente de Buenos Aires con 181 pasajeros.
Desde Corrientes partieron ese día otros 140 pasajeros. El arribo fue acompañado por autoridades provinciales y representantes de la compañía, entre ellos el entonces CEO de Flybondi, Julián Cook.
En aquel momento, la llegada de una aerolínea de bajo costo era presentada como una oportunidad para ampliar la conectividad de Corrientes y ofrecer alternativas más económicas para viajar hacia Buenos Aires.
El desembarco, además, no fue un hecho aislado. Formó parte del proceso conocido como «Revolución de los Aviones», el programa que el Gobierno nacional de Mauricio Macri lanzó en 2017 con el objetivo de ampliar la cantidad de pasajeros, sumar nuevas aerolíneas, generar más rutas y mejorar la conectividad aérea del país.
El plan tenía entre sus pilares el ingreso de nuevas compañías al mercado serocomercial y la modernización de la infraestructura aeroportuaria. En documentos oficiales de la época, el Gobierno destacaba precisamente a Flybondi entre las nuevas empresas que habían comenzado a operar a partir de la apertura de rutas.
La expectativa era que la competencia entre aerolíneas ampliara la oferta y permitiera que más argentinos pudieran acceder al transporte aéreo. En 2017, el Gobierno informaba un crecimiento del 18% en la cantidad total de pasajeros respecto del año anterior y señalaba que el incremento formaba parte de la estrategia denominada «Revolución de los Aviones».
El atractivo de las tarifas «low cost»
El atractivo inicial de Flybondi estuvo vinculado, fundamentalmente, con la posibilidad de acceder a pasajeros de menor precio. Cuando comenzó a operar la ruta Corrientes-Buenos Aires, la compañía anunció tarifas promocionales significativamente inferiores a las de Aerolíneas Argentinas. La programación inicial contemplaba cinco vuelos semanales durante abril de 2018 y luego una frecuencia diaria.
La llegada de la empresa modificó así el escenario de competencia en una ruta históricamente dominada por Aerolíneas Argentinas. Para los pasajeros correntinos, la aparición de una segunda alternativa significaba no solamente más posibilidades de viajar, sino también la expectativa de que la competencia presionara sobre los precios.
Ese fue precisamente uno de los argumentos centrales de la política aerocomercial impulsada desde Nación: sumar empresas y rutas para aumentar la oferta y hacer más accesible el transporte aéreo. En 2018, el propio Gobierno destacaba que Flybondi era la primera aerolínea «low cost» en operar en el país y que la expansión del sector había permitido multiplicar la oferta de asientos y rutas.
Ocho años después, aquel proceso termina en Corrientes con el retiro de una de las compañías que habían sido presentadas como protagonistas de esa transformación.
Una crisis que excede a Corrientes
El cierre de la ruta no puede analizarse de manera aislada de la crisis que atraviesa Flybondi a nivel nacional. Durante 2026, la empresa acumuló un fuerte deterioro de su operación. Un relevamiento hecho por medios nacionales señaló que más del 20% de sus vuelos fueron cancelados durante el año y que, desde abril, la proporción de cancelaciones había alcanzado niveles muy superiores a los del resto de las compañías que operan en el país.
El mismo informe indicó que la cantidad promedio de aviones activos cayó de 19 en enero a apenas tres en las semanas previas a su publicación.
En agosto, el escenario se agravó todavía más. Otra publicación ubicó en 80,5% las cancelaciones de vuelos programados por Flybondi durante ese mes, además de consignar embargos judiciales y pedidos de quiebra de acreedores.
Uno de los frentes más delicados fue el financiero. La justicia ordenó embargos sobre cuentas de la compañía a pedido de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), por una deuda tributaria cuyo capital rondaba los $1.525 millones y que, sumados los intereses, alcanzaba aproximadamente $1.754 millones.
A esto se sumaron conflictos laborales, reducción de personal y dificultades para sostener la operación cotidiana. El problema llegó incluso a los canales digitales de la empresa. Durante agosto, la página web de Flybondi permaneció fuera de servicio durante varios días, dificultando la consulta de vuelos, la compra de pasajes y las reprogramaciones. Posteriormente volvió a funcionar, aunque la compañía continuaba sin operar en Corrientes.
Aerolíneas
La conectividad aérea entre Corrientes y Buenos Aires seguirá efectivizándose solo a través de la flota de Aerolíneas Argentinas, compañía de bandera que cuenta con servicios desde y hasta el aeropuerto local todos los días de la semana, con excepción de los martes.
Por otra parte, hay que recordar que hubo otra «low cost» (Jetsmart) que operó vuelos a Corrientes y que, meses atrás, se rumoreaba que estaba interesada en retomar esta escala, ya que tiene programado volver a volar hacia Posadas (Misiones) en noviembre. Hasta el momento, desde el Gobierno provincial no se brindaron novedades al respecto.
El primer vuelo se realizó el 28 de marzo de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri.
Mostradores vacíos, allí se realizaba el «check-in».
Retiraron los equipos informáticos y las sillas.
«La libertad de volar». La compañía de bajo costo utilizaba exclusivamente Boeing 737.



