El gobierno de Portugal extendió hasta el 31 de diciembre próximo el plazo para concluir el proceso de privatización de TAP, otorgando tres semanas adicionales para las negociaciones finales con Air France-KLM y Lufthansa.

La prórroga busca evaluar las propuestas vinculantes mejoradas presentadas por ambos consorcios europeos, según reportó nuestro medio asociado Aeroin.

“Las ofertas presentan diferencias, pero son muy próximas en su evaluación general”, señaló Leitão Amaro, ministro dos Assuntos do Gabinete de Portugal. “Esto justifica una fase final de negociaciones con ambos competidores para mejorar las condiciones y seleccionar un único inversor”, agregó.

El proceso de venta contempla hasta el 49,9% del capital social de TAP, reservando un 5% para los empleados. El inversor seleccionado tendrá el derecho de preferencia sobre cualquier paquete accionario no suscripto. Parpública, la entidad estatal responsable de la ejecución, invitará formalmente a los candidatos para definir los términos de presentación de las propuestas finales.

Los ministros de Finanzas e Infraestructura tienen la potestad de ajustar los tiempos para la entrega de la documentación. La decisión definitiva dependerá de la aprobación del Consejo de Ministros y del aval de las autoridades europeas de competencia.

El Estado portugués impone requisitos estrictos para garantizar la preservación de la marca, la sede local, el hub en Lisboa y la red de rutas estratégicas. Portugal se reservó el derecho de cancelar la operación en cualquier momento sin obligación de compensar a los interesados, en caso de que las ofertas no satisfagan las demandas exigidas.

La privatización de TAP demandó al erario público desembolsos superiores a los 3.200 millones de euros. António Costa, ex primer ministro del país, admitió durante 2022 que probablemente esos fondos no se recuperarán en su totalidad tras concretar la transacción.