Debía volar en la ruta de uno de los aviones del 11-S y perdió a sus compañeros:

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09/09/2026 Clarin.com – Nota
25 años después cumple su última promesa

Paul Veneto volvió a las calles empujando un carrito de bebidas de avión para una última travesía entre Boston y Nueva York. El recorrido terminará en Ground Zero el 11 de septiembre de 2026.

Paul Veneto volvió a las calles empujando un carrito de bebidas de avión para una última travesía entre Boston y Nueva York. A primera vista, la imagen resulta extraña: un hombre de 67 años avanzando por las calles con un carrito como los que se utilizan para servir bebidas dentro de un avión. Pero para Paul “Paulie” Veneto cada kilómetro tiene un significado concreto.

El ex auxiliar de vuelo de United Airlines comenzó el 15 de agosto su última Paulie’s Push, una marcha de unas 220 millas (más de 350 kilómetros) que lo llevará desde Boston hasta el memorial del World Trade Center en Manhattan.

La travesía está prevista a lo largo de 28 días y atraviesa alrededor de 60 ciudades y localidades. Su llegada a Ground Zero está programada para el 11 de septiembre, exactamente 25 años después de los ataques terroristas de 2001.

Veneto explicó a CBS Boston que detrás del proyecto hay una promesa personal. Después de los atentados, recuerda, Estados Unidos repitió que nunca olvidaría a las víctimas. El decidió convertir esas palabras en una misión específica: asegurarse de que también fueran recordadas las tripulaciones de los cuatro aviones secuestrados. “Hice una promesa”, resumió.

Los compañeros que perdió el 11 de septiembre
La historia es personal porque Veneto trabajaba habitualmente como auxiliar de vuelo en la ruta del United Airlines 175 entre Boston y Los Ángeles. El 11 de septiembre de 2001 estaba libre. El avión fue secuestrado y se estrelló contra la Torre Sur del World Trade Center. La de este año será, según anunció, su última gran marcha.

Veneto conocía a los integrantes de aquella tripulación. Algunos eran amigos cercanos. Con los años comenzó a referirse a los trabajadores de los cuatro vuelos como los “primeros primeros respondedores” de los atentados: personas que, antes de que policías, bomberos y equipos médicos pudieran intervenir en tierra, tuvieron que enfrentarse a los secuestradores y tratar de ayudar a pasajeros dentro de las aeronaves.

El impacto del 11-S también atravesó su vida privada. Veneto contó públicamente que después de los ataques cayó en una adicción a los opioides que se extendió durante años. Logró dejar las drogas en 2015 y, tiempo después, encontró en las caminatas una manera de transformar el duelo en homenaje.

La primera Paulie’s Push llegó en 2021, por el vigésimo aniversario. Desde entonces realizó recorridos vinculados con los cuatro aviones: United 175, American Airlines 77, United 93 y American Airlines 11.

La primera Paulie’s Push llegó en 2021, por el vigésimo aniversario.
Para 2026, la iniciativa fue bautizada “Everyone’s Push”. El equipo consiguió cuatro carritos adicionales, uno dedicado a cada vuelo, con fotografías de sus tripulantes. La intención es que vecinos, familiares, rescatistas y miembros de distintas comunidades puedan participar en determinados tramos.

Cuando Veneto llegue finalmente a Ground Zero, los carritos de Paulie’s Push habrán recorrido en conjunto más de 1.000 millas desde el inicio de la campaña.

Será, según anunció, su última gran marcha. Pero la meta final sigue siendo la misma que impulsó el primer paso: que, incluso un cuarto de siglo después, los nombres de quienes estuvieron dentro de aquellos aviones no desaparezcan detrás de las imágenes más conocidas de la tragedia.

Imagen: perfil
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