El LV-JQW despegó finalmente en la madrugada del 28 de octubre desde el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú. Según el rastreo de vuelos y reportes locales, la aeronave evitó el espacio aéreo brasileño y se dirigió hacia el norte sobre territorio paraguayo. El plan de vuelo oficial indicaba Guayaquil, mientras que distintas coberturas periodísticas señalan que el destino final sería Estados Unidos, donde el Departamento de Estado había anunciado que expediría visas a Bolsonaro y su familia.

Baires Fly es un operador argentino de vuelos privados y sanitarios fundado en 1996, con base principal en Aeroparque, que cuenta en su flota con Learjets y Gulfstreams. El LV-JQW acumuló en el último año cientos de movimientos, con operación frecuente hacia Florida, en especial a Fort Lauderdale Executive (KFXE).

Contexto político y migratorio

La salida se produce días después de que Flávio Bolsonaro perdiera la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había ordenado entregar sus pasaportes —el brasileño y el diplomático, y eventuales de otras nacionalidades— en un plazo de 24 horas y le prohibió abandonar el país, en el marco de investigaciones por presunto lavado de dinero. Bolsonaro no cumplió el plazo: la Policía Federal canceló los documentos y no registró una salida regular por puntos migratorios controlados, y al momento de la partida no había orden de detención en su contra.

Durante el 27 de octubre, Migraciones y fuentes de la Casa Rosada habían negado tener registro de ingreso de Bolsonaro y afirmaron que no se había presentado ningún plan de vuelo que incluyera a la familia. El comunicado difundido en la madrugada del 28 actualiza esa información y confirma el cruce por el puente y el abordaje del vuelo de Baires Fly. Fuentes brasileñas y estadounidenses indicaron que temía ser detenido en Brasil y que Washington autorizaría su ingreso; reportes posteriores señalaron su llegada a Florida y un encuentro con su hermano Eduardo.

El episodio pone el foco en la Triple Frontera (Puerto Iguazú–Foz do Iguaçu–Ciudad del Este) como corredor de aviación ejecutiva y en el papel de los operadores privados argentinos en movimientos sensibles. El Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú opera tráfico comercial regular y vuelos privados: en este caso, la permanencia prolongada del Gulfstream y los controles posteriores generaron cobertura local e internacional. Hasta el cierre de esta nota, Migraciones no publicó detalles adicionales sobre la documentación utilizada en el cruce —más allá de señalarla como “hábil” y sin impedimentos— ni sobre las autorizaciones específicas del plan de vuelo.