Adiós al ruido ensordecedor:

La NASA logra que su jet supersónico X-59 vuele más rápido que el sonido de manera silenciosa.
canal26.com /18 de junio de 2026, 09:31
El avión realizó su primer vuelo supersónico el 5 de junio desde la Base Aérea Edwards, en California, Estados Unidos. Durante una misión de 81 minutos alcanzó Mach 1.1, equivalente a 1.147 kilómetros por hora, superando la velocidad del sonido sin generar el clásico estruendo asociado a este fenómeno.
La aviación mundial acaba de dar un paso que podría cambiar para siempre la forma de viajar largas distancias. El avión experimental X-59 de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) logró superar la velocidad del sonido sin producir el tradicional estampido sónico, una hazaña tecnológica que durante décadas fue considerada uno de los mayores desafíos de la ingeniería aeronáutica.
El éxito de las primeras pruebas abre la puerta a una nueva generación de aeronaves capaces de volar más rápido que los aviones actuales sin provocar el ruido que llevó a prohibir los vuelos supersónicos sobre tierra firme en gran parte del mundo.
Qué es el X-59 y por qué la NASA lo considera un hito histórico
El X-59 es una aeronave experimental desarrollada por la NASA en el marco de la misión Quesst, un programa destinado a demostrar que es posible realizar vuelos supersónicos de manera mucho más silenciosa que en el pasado.
El avión realizó su primer vuelo supersónico el 5 de junio desde la Base Aérea Edwards, en California, Estados Unidos. Durante una misión de 81 minutos alcanzó Mach 1.1, equivalente a 1.147 kilómetros por hora, superando la velocidad del sonido sin generar el clásico estruendo asociado a este fenómeno.
“Sabes que eres supersónico cuando los indicadores dicen que eres supersónico. No sentí nada. Todo transcurrió sin contratiempos y llegamos fácilmente a Mach 1.1”, relata el piloto Jim ‘Clue’ Less, en un comunicado de la NASA.
Para la agencia espacial estadounidense, este logro representa un punto de inflexión porque demuestra que la aviación supersónica podría volver a ser viable para el transporte civil.
Cómo logró el jet experimental romper la barrera del sonido sin hacer ruido
Cuando una aeronave supera la velocidad del sonido, las ondas de presión que genera se acumulan y producen una explosión acústica conocida como estampido sónico.
Históricamente, este fenómeno fue uno de los principales obstáculos para el desarrollo de vuelos comerciales supersónicos. El ruido podía sentirse a kilómetros de distancia y generaba molestias tanto para las personas como para la fauna.
Sin embargo, durante las pruebas del X-59, los ingenieros lograron reducir ese efecto hasta convertirlo en un leve golpe sonoro, mucho menos invasivo que el de los aviones supersónicos convencionales.
El resultado fue posible gracias a años de investigación orientados a modificar la forma en que las ondas de presión se distribuyen alrededor de la aeronave mientras vuela a velocidades superiores a Mach 1.
El fin del estampido sónico: el secreto detrás del diseño silencioso de la NASA
La característica más llamativa del X-59 es su larga nariz, que ocupa aproximadamente un tercio de los 30,5 metros de longitud total del avión.
Este diseño permite distribuir gradualmente las ondas de presión que se generan durante el vuelo supersónico. Además, el motor fue ubicado en la parte superior del fuselaje, una solución que ayuda a dispersar el ruido antes de que llegue al suelo.
La combinación de ambas tecnologías evita que las ondas sonoras se compriman de manera brusca, fenómeno responsable del estampido sónico tradicional. El avance quedó nuevamente demostrado el 12 de junio, cuando el X-59 realizó una segunda prueba y alcanzó Mach 1.4, unos 1.487 kilómetros por hora, a una altitud de 16.700 metros.
“En los próximos días, esperamos dar el siguiente paso y alcanzar Mach 1.4”, había anticipado el en el primer reporte el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “El avión quiere ir más rápido, y estamos deseando que llegue ese momento”, comentó Less.
Vuelos comerciales supersónicos: cuándo se podrá viajar de forma ultra rápida
A pesar de los resultados alentadores, el X-59 no está destinado a transportar pasajeros. Su función principal es actuar como laboratorio volador para recopilar datos que permitan evaluar nuevas regulaciones para la aviación supersónica.
Durante los próximos meses, la NASA continuará realizando pruebas de rendimiento y posteriormente sobrevolará distintas comunidades de Estados Unidos para analizar cómo perciben los habitantes el nuevo golpe sónico de baja intensidad.
Si los resultados son positivos, las autoridades aeronáuticas podrían reconsiderar las restricciones vigentes sobre vuelos supersónicos sobre tierra firme.
Ese escenario abriría la puerta al desarrollo de una nueva generación de aviones comerciales capaces de reducir drásticamente los tiempos de viaje. Aunque todavía no existe una fecha concreta para la llegada de estos servicios, los expertos consideran que la próxima década podría marcar el regreso de la aviación supersónica para pasajeros, esta vez con una tecnología mucho más silenciosa, eficiente y compatible con las exigencias regulatorias actuales.
De concretarse ese objetivo, trayectos intercontinentales que hoy demandan más de diez horas podrían realizarse en apenas unas pocas horas, transformando nuevamente la manera de viajar alrededor del mundo.
Imagen: NASA



