Aerolíneas Argentinas volvió a sobrevolar el espacio aéreo de Venezuela

Natasha Niebieskikwiat Fue tras conversaciones del canciller Quirno con el gobierno venezolano. Habían sido prohibidos en 2024. El sábado pasado se produjo un hecho relevante en las relaciones entre el gobierno de Javier Milei y el de la República Bolivariana de Venezuela, bajo el interinato de Delcy Rodríguez: un avión de Aerolíneas Argentinas volvió a sobrevolar el espacio aéreo del país caribeño, algo que no hacía desde principios de marzo de 2024.
El Airbus A330-243 cubría la ruta Buenos Aires-Punta Cana y fue nuevamente autorizado a retomar los sobrevuelos por el espacio aéreo venezolano, en lo que significa un paso más en la lenta recomposición de las relaciones entre ambos países, que mantienen cerradas sus dos embajadas desde agosto de 2024.
Tal como anticipó Clarín en aquel entonces, la dictadura de Nicolás Maduro -ahora preso en Nueva York- prohibió a Aerolíneas Argentinas sobrevolar el espacio aéreo venezolano en represalia por el decomiso y traslado a Estados Unidos del avión venezolano-iraní de Emtrasur, que estuvo retenido en Ezeiza desde junio de 2022. La aeronave fue inmovilizada con su tripulación -que se fue después de meses- bajo el gobierno de Alberto Fernández, y Milei autorizó a la Justicia y al FBI estadounidenses a llevárselo en febrero de 2024.
La prohibición de los sobrevuelos sobre Venezuela afectó no sólo a las rutas de Aerolíneas Argentinas hacia Punta Cana, sino también a Aruba y Miami, y alcanzó a todos los aviones con matrícula argentina. Ese desvío en el espacio aéreo hacia otros países y hacia el Atlántico generaba pérdidas periódicas de miles de dólares, sobre todo en combustible. Ahora, según supo Clarín, la compañía está retomando el sobrevuelo venezolano en sus entre 12 y 14 vuelos semanales a Miami, entre 4 y 5 a Aruba y entre 5 y 7 a Punta Cana. No hay vuelos directos de Aerolíneas a Caracas desde agosto de 2017.
Fuentes del Gobierno consultadas por Clarín confirmaron el reinicio de esos sobrevuelos en Venezuela, y atribuyeron el éxito a las gestiones del canciller Pablo Quirno con su ahora contraparte, Félix Plasencia, quien asumió el cargo de ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional en julio, en reemplazo de Yván Gil. Quirno ya había hablado con Gil y se había entendido muy bien con él durante el envío de ayuda militar y consular argentina a las víctimas de los dos importantes terremotos del país en junio pasado.
Un hecho notable que se observa, además, en estos movimientos que retomaron los libertarios con Delcy Rodríguez -y que se permiten porque antes lo hizo Donald Trump y también Benjamin Netanyahu, quien acaba de reanudar formalmente sus vínculos con Caracas, rotos desde 2009- es que la sede histórica de la embajada bolivariana en la Argentina, sobre Luis María Campos, ha retomado algunos movimientos. Se la nota con ventanas abiertas y ya no tiene las vallas completamente cerradas.
Maduro echó de Caracas a los diplomáticos argentinos en agosto de 2024, cuando Milei no le reconoció el resultado de las elecciones presidenciales que dieron como presidente electo al delfín de María Corina Machado, Edmundo González Urrutia.



