Cuando a los pilotos no los dejan volar

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13/08/2020 Revista Apertura – Nota – Información General – Pag. 118

Angus Whitley, Charlotte Ryan y Mary Schlangenstein

El Covid-19 dejó a miles de aeronáuticos sin trabajo y a muchos otros enfrentándose a un futuro en la tierra.
Hace dos años, Richard Garner, piloto de Qantas Airways basado en Brisbane, Australia, armó una compañía para impartir asesoramiento financiero y coordinar préstamos para los empleados de aerolíneas. No lo tenía previsto como carrera. Hasta marzo, volaba Airbus A330 en rutas de larga distancia entre Australia y Asia. Entonces, Qantas licenció o despidió a dos tercios de sus 30.000 empleados, incluyendo a Garner, de 43 años. Ahora, explica, su firma, Crew Financial, “se convirtió en mi trabajo principal. No es la historia que hubiera querido, pero cuando el mundo te da limones, hay que hacer limonada. ¿Es así el refrán, no?”.

Volar aviones de línea de US$ 250 millones supo ser una trabajo lucrativo y no faltaban las oportunidades. El año pasado, Boeing estimó que las aerolíneas necesitarían sumar 800.000 pilotos durante los próximos 20 años para alimentar el boom de viajes impulsado por Asia, y algunos carriers en China ofrecían salarios de más de US$ 300.000 al año.

Entonces llegó el coronavirus, los viajes internacionales se frenaron y lo que alguna vez fue un trabajo soñado se convirtió en ningún trabajo. Con el 51 por ciento de la flota mundial en tierra, los pilotos se volcaron a un conjunto de trabajos raros y carreras de segunda opción mientras esperan a ver si alguna vez volverán a la cabina. No están solos: 1000 millones de trabajadores en diferentes industrias podrían enfrentarse al desempleo o recortes salariales como resultado de las cuarentenas por el Covid, el cierre de fronteras y la parálisis económica. Pero pocos empleos pasaron tan rápido de una escasez severa a un excedente tan vasto.

“Por naturaleza, los pilotos, para bien o para mal, son personas que resuelven problemas y administran riesgos”, asegura Chris Riggins, piloto de Delta, y vocero de la Asociación de Pilotos de Aerolíneas. “Haremos todo lo que podamos a nivel de resolver problemas y administrar riesgos para proteger a nuestras familias. Si eso significa trabajar en un supermercado, los pilotos lo harán”. De hecho, algunos están trabajando en supermercados, otros en telefónicas, y todavía más están aprendiendo a manejar camiones o desempeñarse en servicios financieros. Como Garner, muchos encuentran que estos trabajos secundarios que desarrollaron durante años ahora son su fuente de ingresos.

Los vuelos domésticos ya se reanudaron en muchos países, como China y los Estados Unidos, los dos mercados aéreos más grandes. American Airlines, por ejemplo, aumentó su cronograma de julio un 74 por ciento comparado con junio ?pero todavía lejos de su capacidad de 2019. A nivel global, a mitad de año los vuelos estaban dos tercios por debajo del mismo periodo de 2019.

No es claro cuándo la industria se recuperará del todo. A nivel mundial, las aerolíneas prevén una caída del 50 por ciento en la facturación y US$ 84.300 millones en pérdidas este año, según pronósticos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Eso señala un futuro nublado para los pilotos de carrera. En Leeds, Inglaterra, Dave Fielding recuerda haberse enamorado de los aviones a los 7 años cuando recibió uno de juguete. Ahora de 53 años, Fielding vuela con British Airways desde 1993. Pero no va al trabajo desde hace meses, e incluso el mejor escenario implica seguir esperando.
Como condición de los paquetes de ayuda de su gobierno, las aerolíneas británicas podían empezar a traer pilotos de forma part time desde julio, pero muchos seguirán esperando al menos hasta octubre. British Airways apunta a recortar hasta 12.000 empleos, empezando con retiros voluntarios.

Pero si no encuentra suficientes empleados que se quieran ir, entonces quizá tenga que recurrir a despidos para llegar a esa cantidad.
En tierra pero todavía recibiendo la mayor parte de sus salarios a través de un programa gubernamental del Reino Unido, Fielding y algunos colegas se pusieron a armar salas en hospitales para ayudar a los trabajadores de la salud y les sirven té, café y snacks. Project Wingman, como se llama, tiene más de 5000 voluntarios de aerolíneas.
Al staff de las aerolíneas se lo alienta a aplicar para todo tipo de trabajos en hospitales, según Fielding. “Si el Covid nos enseñó algo es que este es un mundo nuevo”, añade.

En la Red de Rumores de Pilotos Profesionales, un foro online para los miembros de la cabina, muchos pilotos suspendidos o despedidos cuentan que están aceptando trabajos nuevos para sostener sus finanzas. Un piloto de Boeing 737 dice que reponer góndolas de supermercados en Australia “es muy duro considerando que tengo una deuda de entre US$ 60.000 y US$ 70.000”.

Otro piloto de Airbus A320 escribe sobre un trabajo part time en seguridad, donde su sueldo “en una semana es lo que antes ganaba en medio día”. Otro está arreglando e instalando piscinas.

Podría ser temporario. Boeing dice que la demanda de pasajeros siempre rebotó luego de shocks previos en el mercado. “Lo mismo sucederá cuando se termine la pandemia del Covid-19”, expresó la compañía en un comunicado. “En el largo plazo, los fundamentales que impulsan la demanda de los viajes aéreos y la carga ?y los pilotos y técnicos que lo hacen posible? siguen existiendo”.

En el corto plazo, las grandes aerolíneas estadounidenses, incluyendo a Delta y United Airlines, necesitarán recortar a cerca del 20 por ciento de sus pilotos, según un reporte de junio de Cowen & Co. La mayoría de esos recortes ?entre 11.000 y 13.000? serán a través de retiros anticipados.

Los carriers no pueden implementar despidos hasta el 30 de septiembre bajo los términos de sus paquetes de ayuda del gobierno de los Estados Unidos, lo que convierte al 1° de octubre “en un día que muchos dentro de la industria temen”, escribió Helene Becker, analista de Cowen.

A nivel mundial, las aerolíneas ya planean eliminar decenas de miles de empleos para preservar el efectivo durante la recuperación, que durará años. Lufthansa dijo que tiene un exceso de 22.000 posiciones, Alitalia de 6800 y Emirates está considerando recortar cerca de 30.000.

Los pilotos de Delta están negociando un paquete de retiros anticipados que otorgarían algunos pagos y beneficios hasta que los pilotos afectados lleguen a la edad obligatoria de jubilación de 65 años. American, Southwest y JetBlue ofrecieron incentivos similares.

Mientras la crisis del Covid expulsa a los veteranos, también disuade de sumarse a nuevos ? especialmente cuando suelen gastar US$ 150.000 de dinero propio para horas de entrenamiento y vuelo para estar califi cados, explica Mark Charman, CEO de Goose Recruitment, una firma de contratación de pilotos. “El talento con experiencia yéndose en la cima sin un talento nuevo sufi ciente abajo llevará a una enorme escasez a futuro de habilidades”, advierte. , con Siddharth Vikram Philip

THE BOTTOM LINE. Antes de la pandemia, Boeing pronosticaba la necesidad de 800.000 pilotos más durante los próximos 20 años. Pero en el corto plazo, las aerolíneas tienen miles de empleados de cabina de más.

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