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El balance de Aerolíneas Argentinas en 2025 destaca por la ausencia de subsidios, el aumento de pasajeros y una programación de vuelos optimizada para la rentabilidad regional. ¿Alcanzará el saneamiento para que sea atractiva para el capital privado?
La gestión de Aerolíneas Argentinas durante 2025 transitó un sendero de saneamiento financiero sin precedentes en su historia post estatización. El abandono de los subsidios estatales y el alcance del equilibrio operativo marcaron un periodo donde la eficiencia ocupó el centro de la estrategia corporativa, conviviendo con una tensión constante por el futuro de su propiedad estatal. Estos resultados otorgaron a la empresa una autonomía técnica que permitió proyectar una renovación de equipos sin recurrir al Tesoro Nacional, consolidando una posición competitiva frente al avance de las operadoras de bajo costo en la región.
El primer trimestre del año entregó cifras que anticiparon el rumbo económico de la operadora. Aerolíneas Argentinas reportó una ganancia récord de 137 millones de dólares en el primer trimestre de 2025, un resultado que cimentó la confianza en el plan de reducción de costos y optimización de recursos. Este dinamismo financiero se tradujo meses después en la aprobación del presupuesto anual, donde el Gobierno validó un superávit operativo y financiero para 2025 sin aportes del Tesoro. La asamblea de accionistas de febrero ya adelantó que el foco de la conducción permanecería en las mejoras necesarias para un eventual proceso de privatización.
Flota y estrategia de inversión
En términos de capacidad, la compañía diseñó una estrategia de expansión cautelosa pero efectiva. Hacia finales de noviembre, trascendió un plan de inversión para incorporar 18 aeronaves, incluyendo modelos Airbus A330neo y Boeing 737 MAX, financiado con flujo de caja propio. El manejo de los activos también incluyó movimientos administrativos, como el caso donde dos Boeing 737-800 de la flota cambiaron de dueño tras una operación entre ICBC y el lessor AELF, aunque mantuvieron su operación bajo los colores de la bandera nacional.
Red de rutas y programación de vuelos
La red de destinos y la programación de vuelos experimentaron ajustes orientados a capturar la demanda internacional. Durante la feria FIT 2025, la empresa presentó el logo por su 75 aniversario junto a nuevas rutas hacia Aruba y Cabo Frío. Para el cierre del año, el mercado brasileño se convirtió en prioridad con un incremento en la oferta hacia Florianópolis, Maceió, Porto Seguro y Salvador. Además, se incorporó una ruta estacional conectando Porto Alegre con Punta del Este para aprovechar el flujo regional de pasajeros en el hub de Aeroparque.
El rendimiento operativo acompañó estas decisiones comerciales durante los picos de demanda. La empresa mantuvo sus cifras de transporte durante la temporada invernal pese a la merma general en el turismo interno, movilizando a más de 1.2 millones de pasajeros. Noviembre resultó ser un mes clave para la industria local, ya que Argentina alcanzó un récord de 4.3 millones de pasajeros en el sistema, con una participación sustancial de la operadora. Para celebrar sus siete décadas de historia, la firma lanzó una campaña de descuentos y cuotas para viajar durante 2026.
La conclusión de 2025 deja a Aerolíneas Argentinas en una posición de robustez financiera que pocos analistas proyectaban años atrás. El éxito en la eliminación de los giros del Tesoro demuestra que la compañía puede sostenerse mediante sus propios ingresos bajo una administración profesional. Sin embargo, el desafío para el ciclo entrante radica en mantener este ritmo de inversión frente a la competencia de los grupos regionales y definir si este superávit servirá como plataforma para la sostenibilidad estatal o como el argumento final para su transferencia al sector privado.



