Fábrica Argentina de Aviones: salvavidas de Embraer y descontento por contratación de «ñoquis»

Edgardo Aguilera
La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) hizo un nuevo despacho de componentes para el programa del avión militar C-390 Millennium de Embraer, que sostiene la actividad de la empresas, al tiempo que los cuadros técnicos no ocultaron su malestar por la contratación de colaboradores que, en rigor, no están prestando servicios en la firma estatal.En medio de una crisis severa por ajustes operativos, desinteligencias del management, búsqueda de fondos y tensiones gremiales, la continuidad de la producción de componentes para Embraer (Brasil) es una herramienta que muestra la solidez de una alianza industrial aeronáutica clave que sobrevive a los cambios de gobierno desde 2011.
Este último cargamento partió el 31 de marzo pasado desde las instalaciones en Córdoba hacia la planta de Embraer en Gavião Peixoto, estado de San Pablo. El envío, segundo despacho en lo que va del año, incluyó dos puertas de tren de aterrizaje de nariz (NLGD), dos spoilers, dos carenados móviles y una pieza primaria, según describió el comunicado oficial de la firma cordobesa.
Durante 2025, FAdeA concretó un total de 21 envíos vinculados a este programa, consolidando su rol de proveedor dentro de la cadena de fabricación de la aeronave. El programa C-390 Millennium es un desarrollo de avión militar de transporte para la Fuerza Aérea Brasileña que ha conseguido posicionarse en otros usuarios internacionales, entre ellos Portugal, Hungría, Países Bajos, Austria y la República Checa.
Esos pedidos garantizan estabilidad laboral a los operarios de FAdeA asignados a la línea del C-390 y por añadidura mejora el prestigio de la mano de obra especializada en el contexto de crisis actual que tiene paralizado buena parte del personal de la compañía en el resto de los sectores de producción.
Advertencia de Presti por contratos de personal
El descontento interno de los trabajadores no se limita sólo a los pagos parciales de sueldo ni a las suspensiones rotativas por la baja actividad de la planta.
Se ha potenciado con críticas gremiales a la “conducción directiva de la empresa” como refieren a coro los técnicos y operarios ante la divulgación de una lista de “designación de asesores, auditores, cuadros jerárquicos externos y familiares directos que en muchos casos ni siquiera prestan servicios presenciales en la fábrica”.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, al tanto de esos manejos en contrataciones de personal advirtió que debían corregirse, soltó la orden en la reunión que mantuvo con la cúpula de FAdeA el último lunes de marzo. El sayo le cupo a uno solo de los presentes, el CEO de la empresa, Julio Manco.
Hay un reflejo condicionado en la función pública: el riesgo de denuncia penal dispara el instinto de preservación y anticipa la búsqueda de fusibles que paguen la cuenta.
Guillermo Ballesteros, capitán (R) de la Fuerza Aérea, escuchó la reprimenda en segundo plano porque asistió de oyente, no integra el directorio, y está en la lista de favorecidos con una retribución de $5.500.000 a diciembre de 2025. Funge de asesor, aunque se prueba el traje de titular de la empresa auspiciado por el Jefe de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Gustavo Valverde.
En la misma función de consejero del directorio aparece Miguel Lucifora, gerente de mantenimiento y responsable técnico de Andes Líneas Aéreas. ¿Acaso no habría incompatibilidad?, cuestionan los trabajadores que recuerdan el servicio que prestó la fábrica a aeronaves de Andes con intermediación de Condor Aviation Services en detrimento de la gente de FAdeA. Percibe un emolumento de $3.200.000 y se dice que no asiste a la planta cordobesa. En cambio, asoma con intermitencias a la oficina de Manco en Defensa, un espacio de coworking con otro fan del trabajo de medio tiempo, Mario Katzenell, secretario de Industria y Producción para la Defensa.
Katzenell no supo explicar a Presti cómo fue que se perdió la ejecución de la partida de casi 30 millones de dólares del contrato con la Fuerza Aérea de upgrade de Pampa y mantenimiento de Hércules sobre fin de 2025 que hubieran zanjado en parte la crisis operativa actual de la fábrica. “Fueron directivas de Luciana Carrasco (ex jefa de gabinete de Luis Petri)» balbuceó por respuesta Katzenell, cargando la mochila a quien ya no está en la función.
Sí se le conocen reacciones inmediatas a Katzenell en apoyo de Elbit Systems cuando se habla de reemplazar la aviónica israelí del Pampa por la de otros países proveedores.
El Excell de pagos y la sombra de la privatización
En la cadena de la felicidad del Excell de pagos a proveedores de FAdeA aparecen además de aquellos asesores dos auditoras, llegaron a la fábrica con instrucciones de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas que dirige Diego Chaher, quien también tendría el padrinazgo remoto de Manco.
Se trata de Vanina Molinari, con un honorario de $3.500.000 y en simultáneo figura como vicepresidente de la Casa de Moneda situación que según dicen los gremialistas tendría incompatibilidad legal si es que percibe ambos haberes del Estado.
El caso de la segunda auditora, Belen Moretti, tiene un repulgue. El gremio STA (Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos), la organización sindical de la empresa, sostiene que en la cadena de la felicidad aparece Federico Moretti. Sería familiar directo (padre) de Belén y percibe los $3.500.000 pesos en lugar de la auditora para evitar la incompatibilidad porque ella trabaja para la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
Otra contratación en la mira es de Martina Yacobiti, ex ceremonial y protocolo de Presidencia durante el macrismo, cuando Manco ejercía de director de logística de la flota aérea presidencial. El presidente de FAdeA influyó para que se la contratara y percibe 2.200.000 pesos.
El apellido Yacobiti es conocido en el ambiente del negocio de jets privados relacionado con un broker de vuelos, Unicos Air SA, que a su vez tiene una parte de la aeronave Metroliner 23 matrícula LV-ZXA cuyo operador es Humming Airways SA, la empresa de aviación ejecutiva que nació con la desregulación lanzada y festejada (con vuelo inaugural incluido) por Federico Sturzenegger en un tuit tras la modificación del Código Aeronáutico en 2024.
Durante el macrismo, Hernán Gómez , actual subsecretario de Transporte Aéreo, y Sturzenegger trabajaron en reformas del Código Aeronáutico y, normativa que hoy facilita la privatización o apertura al capital privado de las empresas estatales ANAC, EANA y ORSNA, reconfiguradas a sociedades anónimas por la Inspección General de Justicia (IGJ).
La planta cordobesa, considerada estratégica, quedó fuera de la agenda de empresas sujetas a privatización que preveía la Ley Bases, pero los problemas de presupuesto y de gerenciamiento sumados al planteo de las auditorías de la Agencia liderada por Chaher cuyas políticas se vinculan con las del ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Sturzzeneger, inclinan la balanza hacia una salida de apertura al capital privado de la fábrica estatal de aviones.



