FAdeA – Desafíos e incertidumbre para el Pucará Fénix

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La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” actualmente mantiene en actividad diversas líneas de trabajo, sobre las cuales hemos brindado un pantallazo general en los últimos días: modernización de los C/KC-130 Hércules, fabricación de IA-63 Pampa III y la recuperación y modernización de los helicópteros AB-206B1 de la Aviación de Ejército. En esta ocasión, abordaremos la actualidad del Pucará Fénix, proyecto en el cual se pudo avanzar con ciertos hitos durante 2021 pero que aún mantiene cierto halo de incertidumbre.

Uno paso significativo para el Pucará Fénix fue la esperada (y demorada) aprobación del contrato plurianual para la certificación y fabricación en serie, acuerdo que también incluyó otros ítems tal como la provisión del sistema pod ISR aerotransportado. De acuerdo con lo expresado en los contratos interadministrativos que recibieron luz verde por parte de la Jefatura de Gabinete de Ministros, los montos asignados fueron de U$D 10.621.250 en concepto de materiales y $628.552.356 en concepto de mano de obra para el Pucará Fénix y de $1.225.787.763 para el desarrollo, fabricación y provisión del pod ISR, contrato adjudicado a la empresa rionegrina INVAP.

Tal como supimos informar, en el caso del Pucará Fénix, el objeto del contrato incluyó la certificación de la modernización de navegación y comunicación de la aeronave prototipo OVX-501 y la modernización de tres aeronaves Pucará para llevarlas a configuración Pucará Fénix. Vale recordar que el único prototipo aún se encuentra realizando la campaña de ensayos en vuelo, a la espera de poder certificar la remotorización con los Pratt & Whitney PT6A-62.

Con el mencionado contrato “en caliente”, el equipo del proyecto inició formalmente las actividades y tareas de lanzamiento previstas para la preparación de la nueva línea, la cual se montará en el Hangar 90, compartiendo espacio con la línea IA-63 Pampa III. Entre algunas de las fases por ejecutar a corto plazo se incluye la inducción de las dos primeras matrículas, lo que implica realizar la recepción formal de las aeronaves que ya se encuentran en el predio de FAdeA, análisis de documentación y estado, completamiento, relevamiento, inspecciones menores, entre otras actividades.

En relación con las unidades disponibles, debemos tener presente que el GT3 logró poner en condiciones de vuelo y trasladar desde la III Brigada Aérea a Córdoba cuatro IA-58. Este esfuerzo se inició con el A-582 y el A-585, los cuales arribaron a fines de marzo del año pasado a la Escuela de Aviación Militar. Posteriormente, a inicios de noviembre aterrizarían en la pista de FAdeA el A-568 (característico por su esquema de cuatro tonos) y el A-571.

Un detalle de relevancia fue que, en mayo del año pasado, el A-582 fue empleado para efectuar los vuelos de prueba con la versión MET I del pod ISR que está desarrollando INVAP. La mencionada actividad tuvo como finalidad analizar distintos aspectos concernientes al pod, tales como sus respuestas y las del radar alojado en su interior, así como la capacidad de barrido en su actual configuración (tanque de 318 litros modificado). Para este proyecto, FAdeA trabaja junto a la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la FAA y con INVAP, ya que de sus requerimientos emergerá la configuración final para el puesto del operador del pod ISR.

Actualidad del Pucará Fénix

Tal como mencionamos, la aprobación del contrato permitió darle impulso y activar diversos subprogramas relacionados con el proyecto, habiéndose activado talleres, fabricación de piezas e ingeniería. Se trata de aspectos que no se verán en línea de montaje, pero que se sumarán al trabajo indirecto que demandará el proyecto.

Actualmente, se espera avanzar cuanto antes con la configuración de la cabina para ser compatible con visión nocturna, y con la instalación del equipo de navegación y comunicación, el cual ya fue adquirido y se encuentra disponible. Pese a que desde FAdeA no se brindaron precisiones sobre modelo o fabricante de la aviónica (por condiciones establecidas en el contrato), oportunamente informamos que se habían evaluado productos de Elbit y de Garmin, cada uno de ellos con características y costos propios de un sistema militar o del tipo COTS, respectivamente.

Un hito que aún aguarda su materialización es la certificación de la remotorización, proceso que se ha dilatado en exceso por diversas razones, desde técnicas pasando por burocráticas, COVID, entre otras. Sin embargo, durante el mes de abril se podrían tener novedades con Hartzell y Pratt & Whitney, ya que se espera recibir a la comitiva que permita allanar el camino para la tan esperada certificación. Este proceso ha implicado la inversión de equipo para adquisición de datos, compatibles con los requeridos por las compañías proveedoras de los motores y hélices.

Otra de las dificultades a las que tiene que enfrentarse el proyecto giran en torno a los plazos logísticos, los cuales pueden ser muy extensos en algunos casos. Como resulta conocido, el camino hacia el Pucará Fénix no solo incluye su remotorización, modernización de aviónica y la incorporación de un pod ISR, sino que también incluye reemplazar componentes, retomar y afianzar proveedores que garanticen la provisión de material y el establecimiento de una línea logística fluida.  Esta situación es uno de los talones de Aquiles del programa, no solo por las razones ya mencionadas (demoras, costos altos por tratarse de pocas piezas, etc) sino que también es un factor que puede generar demoras adicionales en la intervención de las aeronaves.

Es por esta razón que la aprobación del contrato y la pronta disponibilidad de fondos permitiría consolidar un avance en paralelo, con la adquisición de diversos componentes para la línea tales como utillajes a IAI, el desarrollo de ingeniería y la compra de motores. En este último caso, la presidente de FAdeA Mirta Iriondo confirmó que ya se realizaron los adelantos iniciales por los primeros motores Pratt & Whitney PT6A-62.

Sin embargo, 2022 aún presenta un panorama de incertidumbre ya que otro de los obstáculos para FAdeA será la falta de un presupuesto, lo que ha generado que se deba recurrir al presupuesto reconducido (presupuesto 2021), con todas las incidencias que esto tiene en cuanto a disponibilidad de recursos ya que los mismos se ven afectados por inflación, variación de cotización de divisas, entre otros factores. La Dra Iriondo se expresó al respecto, esperando que se alcance un arreglo o que la situación (llegado el caso) sea resuelta con otras herramientas a disposición del Ejecutivo nacional “…Por el momento se trabajará con reconducido…”. Esto último podría significar una nueva demora, ya que hasta el momento el proyecto Pucará Fénix no fue incluido en la migración, estando a la espera de una solución o que sea favorecido por una asignación de partidas presupuestarias adicionales.

Agradecimientos: A FAdeA, por la excelente predisposición de todo su personal. A Francisco Corazza y Sebastián Ugarte.

Mención especial para Jorge Méndez, Nicolás Ramírez y Gonzalo Gacitúa, los cuales aportaron nuevamente su inestimable trabajo fotográfico.

Fuente: zona-militar.com

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