Jubilación de histórico del transporte abre puja en CGT

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06/08/2021 Ambito Financiero – Nota – Política – Pag. 14

El anuncio de una jubilación puso en marcha una pulseada interna en uno de los sellos más importantes del sindicalismo tradicional que será, además, anticipo clave de la puja por la sucesión en la CGT. El portuario Juan Carlos Schmid les comunicó esta semana a sus socios de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) que no irá por su reelección en el congreso de esa entidad previsto para el 7 de octubre.

La salida del dirigente, en línea con su anuncio de que analiza retirarse también de la jefatura del gremio de Dragado y Balizamiento, amenaza con romper el frágil equilibrio entre los accionistas mayoritarios: los colectiveros de la UTA, los maquinistas ferroviarios de La Fraternidad y el camionero Hugo Moyano.

La CATT en lo formal es un sello de menor jerarquía en la galaxia sindical, al menos respecto de la CGT: reúne una treintena de gremios contra los más de 200 de la central obrera y sólo tiene incumbencia respecto de la actividad de transporte. Sin embargo, con los años cobró un rol estratégico en varias ocasiones incluso por encima de la institución de Azopardo 802 básicamente por tener los resortes para una parálisis total de la actividad económica sin la necesidad de un debate interno tan extenso.

La elección de autoridades en el sello de los transportistas será previa a la de la CGT y necesariamente también su resultado incidirá sobre la otra. El apartamiento de Schmid como secretario general, que se rumoreó en varias oportunidades en los últimos años, tuvo esta semana la confirmación del propio portuario. Lo empujaron para tomar la decisión el cansancio y su prédica sobre la necesidad del recambio en las organizaciones sindicales, incluso en la propia pero también sus pasos erráticos en el gremialismo y también en la política. Coinciden con su anuncio la apuesta de Schmid por la continuidad de la empresa belga Jan de Nul al frente de la concesión de Hidrovía por encima del impulso estatista de un sector del kirchnerismo.

En cualquier caso la jubilación terminará por estructurar al menos tres bloques con aspiraciones a la sucesión en la CATT: por un lado, la entente de colectiveros y La Fraternidad apuntalará para el cargo al maquinista Omar Maturano, actual secretario adjunto. Por su parte, y en línea con la ambición permanente de encabezar la CGT, el sector de Moyano buscará promover al frente de los transportistas a su hijo mayor Pablo, adjunto en Camioneros.
Como tercera posición aparecen los gremios aeronáuticos que semanas atrás se reunieron para lanzar la postulación del técnico de aviones Ricardo Cirielli.

Los números que ostenta cada núcleo, como suele suceder en los campeonatos sindicales, son brumosos.
Todos alegan contar con una mayoría propia de gremios suficiente como para encumbrar a su postulante pero también, que la hipótesis de máxima es llegar a un acuerdo sin necesidad de ir a una votación el 7 de octubre. La resolución será determinante no sólo para el futuro del sindicalismo peronista sino también para la relación con el Gobierno de un grupo de organizaciones estratégico por la actividad (transporte de pasajeros y cargas, exportaciones y movimientos de mercaderías de todo tipo) y también por el volumen estratosférico de los subsidios que atraviesa cada rubro.
La alianza de Maturano y Roberto Fernández (UTA) tiene como principal dote el control sobre los mayores sistemas de transporte de personas. Además son dos dirigentes que suelen sentarse en la «mesa chica» de conducción de la CGT y que tienen buen diálogo con los «gordos» de los grandes sindicatos de servicios y los «independientes» que sostienen el liderazgo. Cerca de Moyano dicen contar con 24 gremios a su favor.

Aunque el número suene inflado los camioneros pueden exhibir algunas alianzas novedosas como las que trabaron con los taxistas de Jorge García (sucesor del jubilado Omar Viviani) y con el jefe de Unión Ferroviaria, Sergio Sasia.
Los aeronáuticos, por su lado, sostienen el alineamiento de once de los doce sindicatos de la actividad detrás de la candidatura de Cirielli. Y agregan que a partir de la revitalización de la CATT ya la encabezó un referente del transporte automotor (Viviani), otro del sector portuario, como Schmid, y que restaría en esta vuelta un representante del rubro aeronáutico o uno del ferroviario.

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