La CGT volvió a la carga contra la reforma laboral

Sola describió un panorama de «malhumor y conflictividad social»; el secretario del Trabajo faltó a la convocatoria. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, avisó el día anterior que no concurriría a la cita, aunque inicialmente se había anunciado su presencia. Así, sin funcionarios nacionales a la vista, uno de los miembros del triunvirato cegetista, Jorge Sola, aprovechó ayer su soledad en el ring del encuentro anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos para criticar en duros términos la ley de reforma laboral y la «falta de inversión productiva» de la gestión libertaria.
«La ley fue una gran oportunidad perdida (…) No va a generar más trabajo ni formalización, el cambio de relaciones laborales», dijo Sola, en una extensa charla con el periodista Sergio Suppo.
Fuentes de la Secretaría de Trabajo excusaron al funcionario por su ausencia y explicaron que hubo problemas de agenda. «Tenía toda la intención de ir, pero estuvo trabajando en temas procesales de la reforma laboral», explicaron en la cartera laboral a LA NACIÓN.
En el escenario, el representante de la CGT eligió como blanco principal al Gobierno. «No estuvimos en el inicio de la discusión ni en el final; en el proyecto no se habla de robótica, de nuevas tecnologías, de modernización para la nueva etapa», dijo Sola en la charla, sobre la reforma.
La CGT, sin embargo, tuvo a Gerardo Martínez como representante en las discusiones del Consejo de Mayo, realizadas en la Casa Rosada y que derivaron en la presentación del proyecto de «modernización laboral» en el Congreso.
«La formalización no tiene que ver con abaratar costos del trabajo, antes que una reforma laboral debe haber una reforma tributaria y fiscal para generar trabajo genuino», dijo el sindicalista de seguro, de traje gris sin corbata y con escarapela argentina en la solapa.
Sola también criticó el modelo «extractivista», por el cual, según afirmó, «se genera el 10 por ciento de los empleos que se perdieron» en otras ramas de la economía.
«Los despedidos de Fate no pueden irse todos a trabajar a Vaca Muerta, ahí tiene que ser el poder político el que intervenga», fustigó el sindicalista. Y pidió «más inversión en salud y educación».
Ya con conocimiento de la ausencia del secretario Cordero, Sola pidió la conformación de «una mesa de diálogo», donde tengan representantes «el Estado inteligente y eficaz, no un Estado solamente al servicio del capital».
También destacó que hay «malhumor y conflictividad social», y reclamó que se retome «un sendero de crecimiento que actualmente no se está viendo».
«Creemos en el sistema capitalista y la propiedad privada», dijo Sola para tranquilizar al auditorio, con mayoría de representantes de empresas norteamericanas en el país. El auditorio, mientras se producía la charla, estaba semivacío.



