La CGT y gobernadores intentarán frenar la reforma laboral

Manuel Casado
DEBATE. Los kirchneristas Kicillof, Quintela, Insfrán, Ziliotto y Melella se reunieron con sindicalistas en secreto
En la antesala del debate por la reforma laboral en el Senado, la cúpula de la CGT se reunió en secreto con cinco gobernadores peronistas para coordinar una estrategia de cara a la sesión convocada para el miércoles próximo en la Cámara alta.
Se debatió sobre la posibilidad de bloquear el quorum y evitar el avance de la discusión del proyecto que envió Javier Milei para tratarse en sesiones extraordinarias.
La reforma laboral busca flexibilizar el mercado de trabajo, con cambios en las indemnizaciones, las jornadas y los aportes patronales, con el objetivo de promover el empleo formal.
La reunión entre los gobernadores y los sindicalistas se desarrolló en un clima de reserva y hermetismo tras la fallida cumbre de mandatarios provinciales en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), lo desplantes de Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) a la central obrera y el avance de las negociaciones del oficialismo con sectores aliados.
Participaron del encuentro los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Sergio Ziliotto (La Pampa). Por parte de la CGT, a su vez, estuvieron los miembros del triunvirato Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), además del secretario general adjunto Andrés Rodríguez (UPCN) y el secretario de Interior, Héctor Daer (Sanidad).
Según pudo reconstruir LA NACION, la cumbre tuvo lugar el miércoles en la sede del Banco Provincia, bajo «un estricto hermetismo», se extendió por «alrededor de una hora y media» y contó con una participación mixta, con «algunos gobernadores de forma presencial y otros por Zoom».
«Los gobernadores expresaron su apoyo a la CGT para evitar que la reforma prospere o avance en los términos en que fue redactada por el Poder Ejecutivo», contaron cerca de los sindicalistas presentes. Además, agregaron que se acordó «mantener reuniones permanentes» y se conversó «sobre la posibilidad de un reencuentro amplio del peronismo».
En ese ámbito se analizó el escenario parlamentario, marcado por la ofensiva del oficialismo para blindar el proyecto, además de los puentes que el Poder Ejecutivo obstaculizó entre la oposición «de centro» y la dura, a la que busca aislar. En las últimas horas, la ministra Patricia Bullrich aseguró que la iniciativa está «95 por ciento acordada» con bloques dialoguistas -entre ellos la UCR, Pro y espacios provinciales-. La jefa de la bancada libertaria y actualmente la principal cara del proyecto habló de modificaciones consensuadas y que las mismas serán reveladas el mismo día de la sesión en el recinto, aunque admitió que el tema fiscal por la reducción de la recaudación de Ganancias, clave para las provincias, sigue sin resolverse.
La CGT reunirá hoy a su consejo directivo con la reforma laboral como único tema en el orden del día. Los secretarios generales fijarán los próximos pasos de cara a miércoles que viene. Consideran que el asunto no está decretado pese al creciente triunfalismo oficialista. «No damos por perdida la posibilidad de que no se trate», sostuvo Jorge Sola en declaraciones a El Destape. Sola confía en que la sesión no cuente con los 37 senado- res necesarios para dar quorum y aplazar la discusión.
Los faltazos de Llaryora y Pullaro a una reunión que tenían prevista con la mesa chica de la central obrera este lunes despertaron suspicacias. Si bien los gobernadores de Córdoba y Santa Fe mantienen distancia respecto del texto oficialista, el fallido encuentro provocó decepción sindical.
Paradójicamente, gremios desmarcados de la actual conducción de la CGT marcharon ayer frente a la casa de gobierno de Córdoba (El Panal) y el martes 10 en el Centro Cívico de Rosario con el objetivo de «federalizar el plan de lucha». Motorizado por la UOM, este frente está integrado por sindicatos cegetistas hoy relegados como Aceiteros, Luz y Fuerza, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y los camioneros que responden a Pablo Moyano, a los que se suman organizaciones por fuera de la estructura clásica del sindicalismo peronista, como las dos centrales de la CTA, ATE Nacional y ATE Capital.
Sola, por otro lado, salió a despejar dudas en torno al bloque Convicción Federal, integrado por senadores peronistas en conflicto con el kirchnerismo. «Están alineados en que no van a dar quorum», confió.



