La llegada a los F-16 y la pelea por los bajos sueldos:

Los pilotos de élite cobran $1.200.000 y ya se fueron 2.000 agentes de la Fuerza Aérea
Emiliano Russo Los F-16 adquiridos por la Argentina llegaron al pís en diciembre pasado. En marzo próximo comenzará el entrenamiento de los 12 jóvenes pilotos elegidos para volar los F16, los aviones supersónicos presentados con toda pompa por el Gobierno en diciembre pasado. Pero ese fervor por la modernización del equipamiento para la defensa nacional convive con la permanent e fuga de agentes de la Fuerza Aérea -y del resto de las FFAA a decir vedad- por los bajos ingresos que, en 2025, rozaron las dos mil. Para muestra basta un botón: los pilotos de élite afincados en Río Cuarto cobrarían entre 1.200.000 y 1.400.000 «por ahora sin ningún adicional» por tan sensible tarea.
Pero la mayor cantidad de bajas en la FA durante 2025, según fuentes oficiales consultadas por Clarín, correspondió a los soldados voluntarios que ganan entre $622 mil y $672 mil. En este categoría las salidas se incrementaron un 53% respecto a 2024, es decir, se fueron más de 1400 agentes. Los magros salarios en casi toda la grilla -el jefe de fuerza cobra $2.880.000-, obligan a los uniformados a completar sus ingresos manejando motos de Rappi o coches de plataformas como Uber.
De acuerdo a la información oficial, las salidas en el personal superior de la FA el año pasado se incrementaron en un 52% en comparación con 2024: fueron más de 90 personas. Y las bajas entre «el personal subalterno» en el mismo período aumentaron un 100%, es decir, alcanzando un total de 450 personas.
Si bien el fenómeno no es nuevo, la sangría se incrementó en esta gestión. Los bajos salarios también, según fuentes del sector militar, han contribuido al desfinanciamiento de la obra social IOSFA, que el Ejecutivo se vio obligado a dividir en enero en una reestructuración que por ahora no ofrece mayores expectativas.
«Por un lado se promueve que muchos jóvenes vengan para participar de la defensa nacional y por otro lado los sueldos son bajos. Muchos duran un año o se van a la Policía de la Ciudad donde cobran más del doble y con OSDE», se resignó una calificada fuente de Defensa consultada.
Esa situación delicada la conoce el ministro de Defensa, el general Carlos Presti, pero la decisión de un aumento para las FFAA depende su colega de gabinete, Luis «Toto» Caputo, el titular de Economía.
Como sea, los entrenamientos comenzarán en pocas semanas en la base de Río Cuarto y luego los pilotos se deberían trasladar hasta la Base aérea de Tandil, donde aún se está trabajando sobre la pista para que puedan recibir a los F16, para que pasen a la etapa de adiestramiento en un moderno simulador.
Si bien aún permanecen en el país algunos pilotos daneses que condujeron las aeronaves desde Escandinavia hasta la Argentina, el mayor peso del entrenamiento estará a cargo de los adiestradores de la empresa norteamericana Top Aces, justamente fundada por ex pilotos de la USAF (la Fuerza Aérea de los Estados Unidos).
Este miércoles el Departamento de Guerra de ese país informó que dicha empresa fue contratada para capacitar a los pilotos de los aviones F-16 a cambio del pago de más de 33 millones de dólares. Las prácticas tendrán un plazo que vencerá el 30 de junio de 2029.
Se trató de un proceso de contratación directa, catalogado como «Ventas Militares Extranjeras a Argentina», y se realizó a través del 338%BA Escuadrón de Contrataciones, Base Conjunta San Antonio-Randolph, Texas. Durante el año fiscal se comprometerán US$ 22.754.462.
En total Argentina compró 24 aviones, de los cuales seis despegaron el 28 de noviembre de la base aérea danesa de Skyrdstrup y llegaron el 5 de diciembre a Córdoba. Allí se encuentra aún la flota. En total, el paquete derivó en un desembolso de más de 300 millones de dólares. Además, hay un monto de 941 millones de dólares por 36 misiles RTX AIM-120C-8 y 102 bombas Mk-82 de 227 kg que llegarán en futuras etapas.
Los F-16 llegaron a la Argentina en diciembre pasado. Los tenía Dinamarca, pero pertenecían a Estados Unidos. El proceso de compra se había iniciado sobre el final del gobierno de Alberto Fernández, aunque en ese momento se evaluaba también una compra a China.
Con la llegada de Milei a la Casa Rosada y de Luis Petri al ministerio de Defensa se aceleró la adquisición. El día de la presentación hubo un sorpresivo reproche de personal de secretaría general de la Presidencia al de Fuerza Aérea, en plena base de Río Cuarto, por temas organizativos lo que habría motivado una posterior queja formal de Defensa a las autoridades del Ejecutivo.



