Paro de 24 horas de la CGT contra la ley de flexibilización laboral libertaria en su tratamiento en Diputados:

«Se está rompiendo el tejido social, laboral y productivo de la Argentina»
La Confederación General de Trabajo confirmó el paro general nacional para este jueves 19 de febrero, previendo que la Cámara de Diputados va a cumplir con los tiempos de su abordaje, luego de recorrer los ámbitos parlamentarios en la jornada de hoy, y así el proyecto de reforma laboral libertario, que ya viene con media sanción del Senado, sería tratado sobre tablas en el día de mañana.
Con una amplia presencia del Consejo Directivo encabezado por los tres secretarios generales, el primero en asumir la palabra desde el escenario del salón Felipe Vallese fue Jorge Sola, quien confirmó la realización del paro decretado por la central sindical durante la discusión en la cámara baja del Congreso.
Sola argumentó la postura oficial de la CGT, al denunciar «los más de cuatrocientos puestos de trabajos formales que se pierden por día», puntualizando que de esta manera «se está rompiendo el tejido social, productivo y laboral, con un endeudamiento familiar en crecimiento, y con millones de hogares que no llegan a fin de mes, debido a la pérdida del poder adquisitivo». «Porque por más que se logren acuerdos paritarios con incremento salarial», afirmó, «el proceso inflacionario a la suba durante los últimos ocho meses, más el crecimiento de la informalidad, impide que cualquier acuerdo mejore en los hechos los ingresos de los trabajadores».
El titular del Sindicato del Seguro también adelantó el texto del documento que elaboró la central, enfocándose en «las más de veintiún mil PYMES que cerraron en estos dos años», en los que gobierna la administración libertaria, con «la capacidad instalada de la industria en menos del 50% y la apertura indiscriminada de la importación en casi todas las actividades productivas».
En este mismo sentido, Cristian Jerónimo resaltó la vocación de enfrentar esta propuesta oficial de reforma laboral, señalando que «no están gobernando para todos los argentinos, sino solo para una pequeña parte, muchos de los cuales son los de mayores recursos y que concentran muy pocos trabajadores, muy pocas familias», refiriéndose principalmente al sector financiero.
«Ya pasamos por estos procesos», dijo el también representante de los Empleados del Vidrio, «y ya sabemos cómo terminaron». Jerónimo también mencionó puntualmente la intención de derogar el Estatuto del Periodista, preguntándose por qué «quieren silenciar la libertad de expresión y a los trabajadores de los medios de comunicación».
A su turno, el camionero Octavio Argüello se expresó en coincidencia con sus compañeros del triunvirato de la calle Azopardo, mencionando que «la CGT está cumpliendo con las acciones anunciadas; por un lado, la presencia en las calles, además de reunirse con legisladores de las distintas bancadas de ambas cámaras y también avanzar con las presentaciones legales y los litigios legales».
De hecho, Sola también mencionó la anticonstitucionalidad de la norma presentada por el Poder Ejecutivo, «ya que elude la protección del sector más débil, que son los trabajadores, y el principio de progresividad de los derechos laborales en su avance y nunca en su retroceso».
«Incluso», destacó, «deroga la Ley de Teletrabajo que se debe seguir corrigiendo, pero que cumplió un rol importante para conservar los vínculos laborales durante la pandemia, mientras quiere dejar sin la poca protección que hoy pueden tener los trabajadores de aplicaciones y monotributistas, con una transferencia de los recursos económicos, a través del llamado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), las propuestas de pago de indemnizaciones a través de salarios diferidos y con la baja de los aportes patronales, que también van a ir al sector financiero».
En este sentido, aclararon que la necesidad es generar incentivos fiscales y tributarios que permitan tener más empleo registrado y «frenar la apertura económica indiscriminada de las importaciones». «La solución es gremial, pero también es política y debe alejarse de cualquier sesgo ideológico», destacaron. Y explicaron que con los aportes de los trabajadores, los sindicatos no solo defienden sus derechos laborales, sino que también brindan coberturas en salud, beneficios sociales, capacitación, entre otras acciones que tienen como objetivo seguir fomentando la modalidad de la ascendencia social».
Finalmente, volvieron a destacar: «CGT no está en contra de la modernización y, de hecho, cada gremio de los 300 que forma parte de esta central está discutiendo la actualización de los convenios colectivos de trabajo, incluyendo la tecnología y las pautas de las nuevas alternativas para generar empleos genuinos».
Por último, adelantaron que, atentos a lo ya ocurrido en el Senado, mañana van a estar presentes en la Cámara de Diputados, en permanente contacto con los integrantes de las distintas comisiones involucradas en este proyecto de flexibilización, desde las primeras horas de la tarde, haciéndolo «tanto en las bancadas opositoras como con representantes del oficialismo y sus aliados».
El objetivo persigue al menos frenar la aprobación de la ley en este formato y, por supuesto, impedir que se sancione antes del 1.º de marzo, día en que el presidente Milei realizará la apertura de sesiones ordinarias con toda la intención de tener la flexibilización laboral aprobada. Apuestan a que el tiempo juega a favor, para que más trabajadores, que aún desconocen cuánto los perjudica esta ley, comiencen a sentirlo en los propios lugares de empleo.



