Reorganizan Intercargo en dos aeropuertos y crece la incertidumbre por los servicios de rampa

43
0
Compartir:
11/08/2026 cuestionentrerriana.com.ar – Nota

La reorganización de Intercargo en Río Gallegos y Comodoro Rivadavia abre un interrogante clave en el sistema aerocomercial argentino: quién se hará cargo de subir y bajar valijas, carga y brindar asistencia en tierra en esos aeropuertos.

Tras el fracaso de la privatización de la empresa estatal, el Gobierno decidió avanzar con una “optimización” de la firma que hoy presta servicios de rampa en 16 aeropuertos, y como parte de ese proceso Intercargo dejará de operar en esas dos terminales patagónicas.

La salida de la compañía de esas bases deja en el aire una tarea tan básica como crítica para la operación diaria: el traslado de equipaje, carga y otros servicios de asistencia en tierra de los aviones que llegan y parten de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia.

Según la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), a unos 25 trabajadores de esas bases les ofrecieron trasladarse a Rosario o aceptar solo el 50% de la indemnización, una propuesta que encendió alarmas gremiales.

En paralelo, Intercargo comenzó a retirar equipos utilizados para atender aeronaves de fuselaje ancho, lo que agrava la preocupación en la región.

La situación genera especial inquietud porque, de acuerdo al gremio, no habría equipos para atender los Airbus A330-200 que llegan a El Calafate en temporada alta. También hay incertidumbre sobre quién prestará el servicio al vuelo a las Islas Malvinas que opera desde Río Gallegos.

Fuentes oficiales confirmaron la decisión, pero aseguraron que no se verá afectada la prestación de los servicios ni los pasajeros. Explicaron que se trata de una medida de “eficiencia operativa, orientada a optimizar los recursos de la empresa y adecuar la distribución del equipamiento a las necesidades de cada escala”.

“La decisión alcanza únicamente a dos terminales (Río Gallegos y Comodoro Rivadavia) y permite reubicar esos recursos en puntos donde tienen un mayor nivel de utilización y resultan más funcionales para la operación”, indicaron voceros oficiales.

Desde el Gobierno agregaron que la medida forma parte de “un proceso de ordenamiento y optimización de la compañía” que busca concentrar los recursos donde son realmente necesarios y avanzar hacia una operación más eficiente.

Desregulación, promesas de alternativas y un vacío en la Patagonia
El argumento oficial es que, a partir de la desregulación del servicio de rampa, las aerolíneas cuentan con alternativas de operadores para cubrir sus necesidades en esas terminales.

El problema es que, al menos por ahora, esas alternativas no aparecen en Río Gallegos ni en Comodoro Rivadavia. En ambas escalas no hay otros operadores de rampa, con excepción de Aerolíneas Argentinas, que se autopresta el servicio y le da asistencia a Jetsmart en otros aeropuertos.

La Secretaría de Transporte habilitó a 15 empresas para prestar servicios aeroportuarios operacionales y de rampa en el marco de la desregulación del mercado aerocomercial. Sin embargo, fuentes del sector remarcan que, más allá de Ezeiza y Aeroparque, son pocas las escalas con un volumen de operaciones suficiente para atraer a nuevos prestadores.

En ese contexto, fuentes del sector deslizan que el Ejecutivo podría evaluar una salida para las escalas más pequeñas: entregar los equipamientos y la operación a los propios trabajadores para que conformen una sociedad y continúen prestando el servicio.

Desde el sindicato, sin embargo, rechazan de plano esa posibilidad y sostienen que Intercargo debe mantener un esquema de financiamiento integral, donde las bases más rentables sostienen a las deficitarias. “Las bases que dan ganancias ayudan a sostener la presencia en las bases que no lo son. Es el mismo principio que guía la concesión de los aeropuertos”, remarcaron desde el gremio.

Preocupación de concesionarios y el trasfondo del fallido intento de venta
La decisión también genera interrogantes entre los concesionarios aeroportuarios. Fuentes de Aeropuertos Argentina, que tiene la concesión de los aeropuertos de Comodoro Rivadavia y Río Gallegos, señalaron que creen que Intercargo delegará la prestación del servicio en Aerolíneas Argentinas.

Sin embargo, desde la aerolínea de bandera aseguraron que no tenían información oficial sobre ese eventual traspaso, lo que suma más dudas al escenario.

La decisión de achicar la operación de Intercargo llega después del fracaso del intento del Gobierno por privatizar la compañía. En junio, tras dos prórrogas, se abrieron los sobres de la licitación para vender el 100% de las acciones de la empresa, pero no se presentó ningún oferente. El precio base había sido fijado en US$45 millones.

El Gobierno atribuyó la falta de interesados a la transformación del mercado de servicios de rampa: la desregulación impulsada por la administración de Javier Milei permitió el ingreso de nuevos operadores y puso fin al esquema de mercado cerrado en el que Intercargo había tenido una posición dominante.

Desde el sector privado, en cambio, plantean otra lectura: las condiciones de la licitación hicieron difícil encontrar un comprador. La privatización contemplaba la transferencia integral de la compañía, con todos sus contratos, licencias y operaciones, además de la continuidad de Intercargo como unidad operativa.

Imagen: archivo

Compartir: