Ryanair estudia congelar salarios y reducir tripulaciones por el combustible

La aerolínea revisará sus costes laborales y operativos ante el aumento previsto de 2.000 millones en su factura de queroseno para el ejercicio 2028
Ryanair avisa de una posible congelación temporal de los salarios y de una reducción de las ratios de tripulación para contener el impacto del encarecimiento del combustible. Entre las medidas que contempla también figuran nuevas negociaciones con los aeropuertos y un mayor uso de inteligencia artificial para mejorar la productividad.
La compañía ha anunciado una revisión de los costes de todas sus aerolíneas ante la previsión de que su factura de queroseno aumente en unos 2.000 millones de euros en el ejercicio fiscal 2028. Su consejero delegado, Michael O’Leary, advierte de que el encarecimiento del petróleo seguirá presionando las cuentas del sector si no se resuelve pronto el conflicto en Oriente Medio, y prevé que las tarifas aéreas de corto radio en Europa suban hasta un 20%.
La presión ya se ha reflejado en los resultados del primer semestre fiscal. Ryanair obtuvo un beneficio neto de 2.150 millones de euros entre abril y septiembre, un 15% menos que en el mismo periodo del año anterior, pese a transportar un 6% más de pasajeros, hasta los 125,8 millones. Los ingresos crecieron un 3%, pero los costes operativos aumentaron un 10%, hasta los 7.690 millones, mientras que la tarifa media cayó un 4%.
La compañía atribuye parte del incremento de los gastos al combustible que no tenía cubierto mediante contratos de cobertura, cuyo precio se duplicó hasta unos 130 dólares por barril. Actualmente tiene asegurado el 80% de sus necesidades hasta marzo de 2027 a unos 67 dólares por barril, pero solo ha cubierto el 25% del consumo previsto para el ejercicio siguiente, a unos 95 dólares.
La low cost también ha reducido su previsión de tráfico para el ejercicio actual, de 216 a 214 millones de pasajeros, y ha recortado su programación de invierno para limitar su exposición al combustible sin cobertura. Para el próximo ejercicio, en cambio, prevé superar los 220 millones de viajeros, apoyada en la incorporación de nuevos aviones Boeing 737 MAX 10. La compañía mantiene así sus planes de crecimiento, aunque con una revisión de costes para proteger sus márgenes.
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