¿Se terminó la revolución de los aviones?

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23/11/2019 06:51 – lanueva.com (Bahía Blanca) (Tier 4) – nota – 

En el aeropuerto de Bahía Blanca hay menos oferta de vuelos, disminuyó la cantidad de pasajeros y los precios están cada vez más caros, al punto que volvió a ser claramente más económico viajar en micro.

La revolución de los aviones terminó o, como mínimo, entró en un paréntesis. Al menos así se ve desde Bahía Blanca.

El gobierno de Mauricio Macri, a través de su ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, se propuso desarrollar al máximo el mercado aerocomercial bajando los costos empresarios, las tarifas para los pasajeros y uniendo de manera directa a ciudades importantes del país con el fin de evitar las escalas obligadas en Buenos Aires.

En un momento parecía que el objetivo se podía cumplir. Sin embargo, tomando el caso de nuestra ciudad, en el último tiempo se redujo sensiblemente la oferta, aumentaron los precios de los pasajes y se achicó la cantidad de pasajeros.

Incluso parece alejarse la posibilidad, varias veces mencionada en los últimos años, de convertir a la aeroestación civil Comandante Espora en un aeropuerto internacional.

Hoy opera una sola empresa, Aerolíneas Argentinas, que tiene de 6 a 8 vuelos por día (la mitad son arribos y la otra mitad, salidas), mientras que hace un año el movimiento de las diferentes empresas hizo llegar esa cifra a 22 o 24 vuelos diarios.

En cuanto a los pasajeros, según datos del ministerio de Dietrich, entre enero y octubre de 2019 pasaron por la terminal bahiense 283 mil, un 19% menos que en el mismo lapso del año anterior, cuando se registró el paso de 348 mil viajantes.

Vale aclarar que esa cifra se había convertido en un récord, ya que fue el pico de la expansión del sector desde que Cambiemos asumió el gobierno. Tomando el período enero-octubre de cada año, en 2015 se registraron 240 mil pasajeros en Espora, en 2016 se fueron a 247 mil, en 2017 a 322 mil y en 2018 y 2019 los mencionados 348 mil y 283 mil (ver cuadro).

En las comparaciones puntuales entre 2018 y 2019, tanto en Bahía como en el promedio de los aeropuertos argentinos los números están a la baja. Si se toma solo al mes de octubre que acaba de finalizar y se lo coteja con el mismo mes del año pasado, la caída de viajeros en Espora se profundiza en términos porcentuales: 24 mil pasajeros ahora contra 34 mil de la etapa anterior, una diferencia del 29%.

No obstante, en los informes de la cartera de Transporte también se subrayan las comparaciones estadísticas con 2015, año en que asumió el gobierno de Macri, y allí las cifras en general sigue siendo favorables.

En Bahía la conexión más repetida de Aerolíneas es con el aeroparque Jorge Newbery, aunque también hay vuelos hacia Trelew, Comodoro Rivadavia y Ushuaia en dirección al sur, y Mar del Plata y Ezeiza en sentido norte.

El 1 de junio último dejó de operar la compañía de bajo costo Flybondi, que conectaba con el aeropuerto de El Palomar.

«Es importante destacar que previo a esta determinación, Flybondi evaluó varias alternativas y realizó sus máximos esfuerzos para mantener operativa esta ruta que, durante varios meses, generó un desequilibrio entre los ingresos y los costos operativos», justificó la empresa en un comunicado.

También un 1 de junio, pero de 2018, LAN se fue de la ciudad con argumentos similares: “La medida apunta a garantizar la sustentabilidad de LATAM en el mercado doméstico local y obedece estrictamente al desbalance entre costos operativos e ingresos generados”.

Para ese momento la firma de origen chileno volaba cuatro veces a la semana, cuando al momento de su instalación 12 años antes lo hacía en forma diaria.

Otros vuelos que durante los últimos dos años tuvieron paso fugaz pero quedaron desactivados fueron Bahía-Córdoba y Bahía-Neuquén, a la vez que se anunció formalmente pero nunca se concretó una conexión con Chile: Bahía-Temuco.

El colectivo volvió a ser más económico
El valor de los pasajes de avión es indefinible porque siempre depende de factores como la antelación con que se los compre o si se trata de vuelos en torno al fin de semana. Y, más aún, si se trata de un fin de semana largo o período de vacaciones.

Entre 2018 y el primer tramo de 2019 los valores se encontraban en niveles accesibles. De hecho, los pasajes aéreos llegaron a tener una diferencia mínima con los micros de larga distancia y hasta en algunos casos el mercado aéreo era más barato, en especial por Flybondi.

Esa circunstancia había golpeado al sector de los micros. Las entidades empresarias habían comenzado a replantear la estructura de su negocio y a manejar la posibilidad de achicar servicios, además de avanzar en un sistema de conexiones de media distancia con trasbordos.

Pero este año el transporte terrestre empezó a recuperar clientes y la razón central es el precio. Un pasaje de ida y vuelta a Buenos Aires en primera categoría oscila entre los 5.500 y 6.500 pesos, aunque existen servicios más económicos de 4.850 pesos incluyendo ambos tramos.

El mismo trayecto en avión es casi imposible de conseguir por menos de 10 mil pesos e incluso comprar pasajes aéreos de un día para el otro puede llegar a costar 25 o 30 mil pesos, ida y vuelta, con toda una gama de valores en el medio de acuerdo con cada caso.

Un punto en común es el sistema de ventas: todos los tickets se pueden comprar por Internet y en cuotas. Dependiendo de la tarjeta, sin interés.

Se esperanzan en una posible reactivación
“Por ahora hay que esperar la asunción del nuevo gobierno para ver qué rumbo toma la aviación. Para Bahía sigue siendo una posibilidad que Aeropuertos Argentina 2000 se haga cargo de Espora, lo cual incluiría el traspaso de todo el complejo: pistas, torre de control, el edificio, etcétera. Todo, excepto la zona de la base aeronaval”, le dice a La Nueva el jefe del aeropuerto, Carlos Millán.

Hoy la responsabilidad del aeropuerto es de la concesionaria Aeropuertos Bahía Blanca Sociedad Anónima (ABBSA) y de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).

Millán admite que ya no se puede hablar de revolución de los aviones, aunque se esperanza en que Bahía Blanca vuelva a ser atractiva para las empresas y los pasajeros.

“Hay un par de compañías low cost, JetSmart y Norwegian, que sería interesante intentar que vengan a la ciudad. Es importante ampliar los servicios y nunca perder de vista que Espora tiene que terminar siendo un aeropuerto internacional. Con el salto del dólar hoy podríamos estar recibiendo turistas desde distintos países limítrofes, como Chile o Brasil”, agrega.

¿Adónde iría luego ese turismo? Monte Hermoso y Sierra de la Ventana como primeras opciones.

Para Millán hay que ser muy cuidadosos con los estudios de mercado y da ejemplos. El vuelo a Córdoba se cayó, según cree, porque tenía demasiadas frecuencias semanales.

“Eran 5 viajes por semana con una ocupación del 40%. Quizás tendrían que haber sido 2 vuelos, lo mismo con Neuquén. Con Ushuaia se empezó con pocas frecuencias y ahora hay 4 semanales, con los aviones llenos”.

Luego admite que los pasajes volvieron a estar caros en comparación con los micros, aunque remarca que el nivel de ocupación de los servicios actuales es muy alto.

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