Aerolíneas Argentinas y Sudáfrica

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gacetaeronautica.com/26/02/2026

Pablo Luciano Potenze

Aerolíneas Argentinas voló entre Buenos Aires y Sudáfrica entre 1973 y 1981, siempre en pool con South African Airways. No fue una ruta exitosa y fue abandonada más o menos al mismo tiempo en que se empezó a probar suerte con los servicios a Oceanía.

La primera acción de South African Airways en la Argentina fue inaugurar una agencia en la avenida Santa Fe, en junio de 1970. En ese momento no volaba al país, pero tenía un vuelo semanal en Boeing 707 a Río de Janeiro que luego seguía a Nueva York.

Inmediatamente la empresa anunció su intención de establecer un vínculo aéreo directo con la Argentina que, según se dijo en ese momento, sería de baja intensidad, ya que se pensaba en operar un vuelo semanal, con la particularidad de que se alternarían las frecuencias con Aerolíneas. Era necesario completar un acuerdo bilateral para ponerlo en marcha y, el trámite se demoró hasta fines de enero de 1973 (en eso hemos mejorado). En ese momento, el comercio bilateral entre ambos países era pequeño, pero estaba creciendo de modo sostenido. Los vuelos se inauguraron, por fin, el 2 de  abril de 1973.

En ese momento, la flota de largo radio de Aerolíneas estaba formada exclusivamente por Boeing 707, un avión competitivo en sus rutas, que llegaban a Norteamérica y Europa. El problema era que no había muchos destinos posibles para nuevos servicios. Se hablaba de Oceanía, pero el equipo no tenía el alcance necesario y Sudáfrica apareció como la única alternativa posible que podía unirse non-stop con Buenos Aires. No había una evaluación seria sobre el tráfico probable que podría generarse, y había algunas complicaciones políticas que veremos.

El entorno político

Las relaciones comerciales entre Argentina y Sudáfrica se remontan a principios del siglo pasado: en 1938 ésta abrió un consulado en Buenos Aires y, en 1947, ambos países establecieron relaciones diplomáticas que evolucionaron hasta que, en 1960 funcionaran embajadas en Buenos Aires y Pretoria.

El gran problema que tuvieron las relaciones entre Sudáfrica y el resto de los países del mundo fue la política llevada adelante por esta nación en materia de segregación racial. El tema era de muy vieja data, pero se explicitó cuando en 1948 se puso en vigor el apartheid, una legislación que convertía a los negros en parias en su propia tierra.

Argentina inicialmente reclamó por esto, pero nunca llegó a una ruptura de relaciones diplomáticas y mantuvo vínculos económicos, generando una relación que varios autores tildan de ambigua.

El apartheid generó diversos tipos de sanciones internacionales. Fue condenado por las Naciones Unidas en 1962 y a partir de allí se sucedieron embargos y castigos económicos diversos, de los que no participó nuestro país.

Durante los sucesivos gobiernos militares de Onganía, Levingston y Lanusse, las relaciones entre Argentina y Sudáfrica fueron buenas, con visitas de funcionarios y el incontestable hecho de la inauguración de los vuelos. Este entusiasmo se cortó con la llegada del peronismo en 1973, que cedió a las presiones internacionales y apoyó algunas medidas condenatorias del apartheid, pero mantuvo las relaciones comerciales y turísticas.

Con la llegada del nuevo gobierno militar, en 1976, esto se volvió a revertir y las relaciones se estrecharon, aunque Argentina tuvo que hacer malabares para mantener, al mismo tiempo, relaciones armónicas con otros países del África Negra que integraban el grupo de los no alineados. Además se empezó a hablar de la colaboración con Sudáfrica en la defensa del Atlántico Sur, aunque esto no pasó de lo discursivo.

Con la llegada de Alfonsín, en 1983, las relaciones diplomáticas se degradaron y llegaron a suspenderse entre 1986 y 1991.

El apartheid se agotó en sí mismo, y desde 1990 comenzó un proceso de cambios que culminó con la asunción de Nelson Mandela como presidente en 1994. En 1995 el presidente Menem visitó Sudáfrica, y Mandela estuvo en Argentina en 1998.

Los vuelos a Sudáfrica nunca tuvieron gran demanda, y no eran atractivos para Aerolíneas, aunque a partir de 1980 se operaron con Jumbos. En 1982 hubo una suspensión transitoria de los vuelos, y la cancelación definitiva llegó en 1985, aduciendo el alto costo del combustible en Sudáfrica.

Imagen: archivo PLP
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