Joy, el regreso de los CRJ

De acuerdo a medios locales, Joy Airline estableció acuerdos iniciales para tener a Jujuy y San Luis como puntos neurálgicos de su red. El esquema de vuelos diseñado incluye vuelos que conectarían a Jujuy, San Luis, Villa Mercedes y Merlo con Buenos Aires, a San Luis con Córdoba, Iguazú y Bariloche, y a Jujuy con Córdoba.

El plan de expansión contemplaría la incorporación de dos a tres aviones por año. Tras consolidar la red nacional, la aerolínea evaluaría la posibilidad de sumar rutas internacionales hacia países limítrofes, siempre con el foco puesto en mejorar la conectividad desde el interior del país sin depender exclusivamente de Buenos Aires.

Con la mira puesta en junio, Joy busca diferenciarse mediante la agilidad operativa en aeropuertos, prometiendo procesos de embarque más veloces y una atención personalizada. Como resumió Darré, el norte de la compañía es aprovechar una «transformación positiva» en el mercado que permitió la llegada de nuevos capitales para atender la demanda insatisfecha de las provincias argentinas.

“La coyuntura es propicia porque el gobierno está cumpliendo con su rol de facilitador. O sea, crea las condiciones para que los privados hagamos cosas. En realidad, eso parece bastante sencillo pero nunca sucedió en Argentina”, concluyó Darré al respecto en la entrevista a RAM.

Volviendo a SW, es recordado uno de sus primeros slogans que decía “Ya puede volar como lo harán en el futuro”. Paradojas de la eterna montaña rusa que vivimos en Argentina, acentuada aún más en el segmento aerocomercial, es que hoy, precisamente 30 años después del nacimiento de esa aerolínea, Joy va a seguir un modelo similar.