Sin déficit y con la flota a pleno gracias a la salida de Flybondi

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22/07/2026 Clarín – Nota – El País – Pag. 9
Luis Ceriotto

La última de las grandes crisis de Aerolíneas Argentinas fue hace dos años. Entre agosto y septiembre de 2024 la empresa y los gremios aeronáuticos se enfrentaron en una pulseada que derivó en más 20 medidas de fuerza, que supuestamente eran por un aumento salarial pero en realidad eran por mucho más que eso: las dos partes buscaban definir si se continuaría con el modelo de empresa subsidiada por el Estado, tal como había sido durante 16 años desde su estatización en 2008, si continuaría como empresa estatal, pero sostenida sólo por sus propios ingresos, o bien si era vendida a operadores privados.

De las tres opciones, hoy la primera es la única que quedó neutralizada: Aerolíneas se encamina a cumplir su segundo año sin recibir aportes del Tesoro. Entre 2008 y 2024 había recibido el equivalente a 8.000 millones de dólares para compensar la diferencia entre sus ingresos y sus costos.

Las otras dos opciones siguen sin definirse. Hacia afuera, desde Aerolíneas se asegura que es una empresa cuya privatización «depende del Congreso». En los hechos, la conducción maneja los destinos de la compañía sin un horizonte de cambio inmediato.

Tras la resolución del conflicto de 2024 la empresa se ajustó un poco el cinturón: de 11.980 empleados que tenía en 2024, pasó a los actuales 9.900 luego de destinar decenas de millones de pesos a programas de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Y la flota, de 83 aviones, volvió a ser utilizada a pleno desde la pandemia.

En esto último no hubo magia, sino que fue parte del «efecto Flybondi»: la defección de esta «low cost» que llegó a tener 25% del mercado y que se fue achicando progresivamente llevó a que tanto Aerolíneas como JetSmart incrementaran su oferta de asientos. Para estas vacaciones de invierno, Aerolíneas puso 10% más de asientos que hace un año. Y eso ocurre a pesar de que el precio promedio de los tickets subió por arriba del 10%. Igual fue un incremento moderado contra la suba de 50% del combustible: en la empresa aseguran que «la demanda no hubiera aguantado» una suba más alta.

Imagen: archivo

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