
La compañía enfrenta restricciones comerciales en territorio brasileño tras cancelar el 79% de sus servicios programados durante el último mes.
La Agência Nacional de Aviação Civil (ANAC) de Brasil limitó hoy la venta de pasajes de Flybondi debido a la cancelación del 79% de sus vuelos entre el 1 y el 27 de julio último. La medida administrativa cautelar busca evitar perjuicios a los pasajeros ante el deterioro de la capacidad operativa de la aerolínea.
El regulador brasileño suspendió la comercialización de boletos hacia destinos que la empresa aún no atiende efectivamente, abarcando Florianópolis, Maceió y Salvador. La restricción impide a la compañía incorporar nuevas rutas o frecuencias dentro de ese país, según detalló la autoridad gubernamental en un comunicado.
Una segunda instancia de la disposición oficial contempla frenar las ventas para la ruta entre Buenos Aires y Río de Janeiro (Galeão) a partir del 3 de agosto próximo. Esto ocurrirá si la línea aérea no comprueba antes de esa fecha que implementó los ajustes necesarios para garantizar la regularidad de su programación.
El monitoreo del mercado, indica la ANAC, detectó una caída continua en las operaciones durante el transcurso de este año. Los inspectores observaron divergencias entre los itinerarios registrados y los servicios realizados, junto con un incremento de los reclamos de los usuarios por dificultades en la comunicación, demoras en los reembolsos y falta de asistencia ante las alteraciones.
Aquellos pasajes ya emitidos no sufren alteraciones por esta sanción. En caso de cancelación, la firma sigue siendo responsable de reubicar al viajero sin costo o efectuar la devolución del dinero en un plazo de siete días, de acuerdo a la normativa local.
Esta prohibición comercial podrá ser revertida si la operadora demuestra que adoptó las correcciones exigidas para restablecer la normalidad de su red y minimizar los riesgos identificados por la agencia, y se contrapone con la inacción que han mostrado las autoridades argentinas para atender la situación, incluso luego de que a principios de este mes hayan cancelado todos sus vuelos durante casi dos semanas y anunciar, posteriormente, el inicio de una nueva etapa de normalización que de todas maneras sigue atravesada por demoras y cancelaciones.
Este viernes 31 de julio sería una fecha clave para el futuro de la low-cost, que podría volver a nacer con un nuevo nombre, casi la mitad de empleados y un modelo más tradicional.
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