Demandas contra Flybondi

11/08/2026 Página 12 – Nota – Sociedad – Pag. 16
S. B.
Más de 700 extrabajadores y trabajadoras de Flybondi, casi la mitad de la planta que la empresa tenía hasta hace unos meses, denunciaron que la compañía todavía no pagó las indemnizaciones ni los acuerdos por retiros voluntarios firmados hace más de tres meses y abrieron acciones legales contra la aerolínea. En medio de la crítica situación que atraviesa la firma, que otra vez acumula casi una semana sin volar, los y las exempleados cuestionaron también la falta de sanciones por parte de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que «sigue aprobando planes operativos de una empresa con incumplimientos verificados en múltiples frentes».
La peor crisis de la aerolínea bandera de las low cost en Argentina no para de abrir nuevas zonas de conflicto. Mientras no opera un solo vuelo desde el miércoles pasado, este lunes las y los extrabajadores de la empresa decidieron hacer pública su situación. Aunque este diario ya había difundido, a partir de información de diversas fuentes, que la compañía adeudaba indemnizaciones y retiros voluntarios, todavía no se conocía la cantidad de exempleados alcanzados por la crisis, que ahora se organizaron para denunciar en conjunto la situación que atraviesan.
En un comunicado difundido este lunes, alertaron que «más de 700 extrabajadores de Flybondi -empresa cuyo principal dueño es el empresario Leonardo Scatturice- llevan más de tres meses sin cobrar las indemnizaciones por despidos sin causa y los acuerdos de retiro voluntario que la compañía suscribió con ellos». El número impacta particularmente por su comparación con la planta de la empresa. Hasta el año pasado, la compañía informaba oficialmente que tenía alrededor de 1600 trabajadores y trabajadoras, por lo que la cifra de 700 alcanza a casi la mitad de esa estructura.
Según indicaron en el comunicado, la mayor parte de esos 700 exempleados «son personas despedidas sin causa, muchas cuentan con acuerdos homologados por el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo) y la empresa no paga; el resto tomó retiros voluntarios firmados ante escribano público, aún no abonados». Allí advirtieron, además, que «ante el silencio de la compañía, los afectados ya iniciaron acciones judiciales».
«Flybondi mantiene un silencio deliberado que dejó a cientos de familias en todo el país sin ninguna información sobre cuándo regularizará las deudas, obligándolas a recurrir a la Justicia: hoy son cientos los expedientes en trámite para ejecutar acuerdos que la propia empresa reconoció y firmó», continúa el comunicado, que añade que «cada nuevo incumplimiento fuerza un nuevo proceso judicial, y cada proceso judicial le permite a la empresa ganar tiempo y dilatar una deuda que ya había reconocido por escrito».
Además de Scatturice, el empresario de contratos con la SIDE y nexos clave con el gobierno nacional que compró Flybondi el año pasado a través de la firma COC Global, los y las extrabajadoras decidieron ponerle más nombres a la crítica situación que atraviesan y precisaron que la mayoría de los acuerdos no pagados «fueron firmados por Verónica Funes, directora de recursos humanos de Flybondi, ante escribana pública», mientras que «otros fueron homologados por el Seclo, la instancia administrativa previa y obligatoria al juicio laboral». «Pese a ese respaldo legal, la empresa sigue sin cumplir las obligaciones que asumió», alertaron.
En el escrito también se advierte sobre la situación de los y las trabajadoras que continúan en la empresa. Aseguran que ellos todavía no cobraron los sueldos de junio, julio y el aguinaldo, mientras que la falta de pago de los aportes los dejó sin cobertura médica: «El temor a eventuales represalias laborales lleva a muchos empleados a no expresar públicamente sus reclamos, reflejando un clima interno de profunda preocupación, hostigamiento e incertidumbre», añadieron.
En ese contexto criticaron duramente al rol que está jugando la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF), el gremio de la aerolínea, modelo del paradigma de «sindicatos por empresa» que históricamente se mostró en línea con las decisiones de la compañía, incluyendo el rechazo a diversas medidas de fuerza de los gremios aeronáuticos y hasta paros generales de la CGT. En el comunicado, los y las extrabajadoras cuestionan «la falta de intervención de la ATAF» y piden reabrir el debate «sobre la capacidad de los gremios de empresa para defender a sus afiliados en una crisis».
El título del último comunicado público de la Asociación habla a las claras de su postura ante la empresa: «Adhesión a las iniciativas para recuperar Flybondi», se titula el escrito, que el pasado 15 de julio celebró la postura de Scatturice cuando anunció que denunciaría a la exgestión de la compañía, a cargo de Mauricio Sana, por supuestas irregularidades en el manejo de la firma. En aquel comunicado, ATAF anunciaba que «brindaremos la colaboración necesaria para acompañar las iniciativas y renovados esfuerzos que permitan la recuperación y transformación de Flybondi».
Ahora, los y las exempleados criticaron también la falta de acción por parte de la ANAC, al recordar que «la empresa continúa comercializando pasajes pese al patrón sostenido de cancelaciones, sin que eso derive en restricciones equivalentes por parte del organismo regulador local». Así, cuestionaron que la Administración «siga aprobando planes operativos de una empresa con incumplimientos verificados en múltiples frentes», y contrapusieron esa postura con la adoptada por la ANAC brasileña, que «restringió la venta de pasajes de Flybondi por el alto nivel de cancelaciones y fallas operativas».
La semana pasada, este diario había informado sobre la decisión de la Administración argentina de no interrumpir la operatividad de la empresa, cuya situación «cumple con las exigencias de la normativa vigente en materia de seguridad operacional y que se encuentran garantizadas las condiciones necesarias para su operación», según indicaron desde la ANAC después de evaluar un presunto «plan de acción» presentado por la empresa.
Una empresa lastrada por los problemas.
Imagen: archivo



