Acusan a aerolínea de dejar pasajeros atrapados en Madrid y Buenos Aires por razones operativas

Alejandra Iriarte
Los viajeros afectados recibieron un correo electrónico con una nueva fecha para su retorno, pero con escasas explicaciones. Estaban programados para regresar de Madrid a Buenos Aires el 11 de noviembre, pero Plus Ultra trasladó su vuelo al 25. “La única opción es esa, o aceptar un bono por el valor del tramo reprogramado”, compartió un pasajero argentino. En un principio, él iba a volar hacia España el jueves.
Retrasos inesperados para los pasajeros
El caso no es único. De hecho, los padres de este pasajero viajaron con la misma compañía aérea el miércoles y también enfrentan demoras para su regreso. No hubo problemas en el viaje de ida, pero el regreso que tenían para el 3 de noviembre se pospuso al 18, obligándolos a pasar quince días extra en Europa. Están considerando adquirir boletos con otra aerolínea debido a los costos adicionales y el estrés.
Las opciones presentadas a esta familia y su hijo son iguales: el bono o quedarse en Europa para un regreso pospuesto por dos semanas.
Incidencia de las obras en Ezeiza
La aerolínea argumenta que las modificaciones se deben a las obras en el Aeropuerto de Ezeiza. Desde el 25 de octubre al 11 de noviembre, solo estará operativa la pista principal, pero con una longitud reducida de 1.850 metros, en lugar de los 3.300 habituales. Esta limitación afecta a los aviones grandes de vuelos de larga distancia, que requieren más espacio para despegar y aterrizar. En las fechas críticas por las obras, Plus Ultra no tiene vuelos disponibles.
Resoluciones de otras aerolíneas
El proyecto, gestionado por Aeropuertos Argentina, incluye la rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y su intersección con la principal, con una inversión cercana a 110 millones de dólares. Aunque las obras empezaron en agosto y seguirán hasta diciembre, el periodo crítico es este intervalo de menos de tres semanas.
Otras compañías han encontrado soluciones, sin reducir tanto. Aerolíneas Argentinas hará una parada técnica en Río de Janeiro, mientras que Iberia y Level se detendrán en Montevideo. Plus Ultra también había planificado esa escala, pero luego decidió reducir de cinco a dos las frecuencias entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre, un lapso bastante más extenso que el tiempo de obras.
Opiniones de los pasajeros afectados
ITA Airways, que también preveía una escala en Río, empezó a notificar cancelaciones para los días de obra. La empresa explicó que los desvíos provocan más tiempos de operación y costos, sumado al incremento del combustible. Aseguró que el ajuste es por motivos exclusivamente operativos y considera a Argentina como un mercado estratégico.
El pasajero que dialogó con Clarín desconfía de la explicación. “Es claramente falso”, opina sobre el argumento de la pista, ya que las cancelaciones y postergaciones comienzan el 19 de octubre y se extienden hasta mediados de diciembre. Con la reducción de vuelos, estima que “al menos 1.000 personas por semana” se ven afectadas casi durante dos meses.
El blog especializado Sir Chandler, citando fuentes de la empresa, detalló que Plus Ultra suspendió la venta de boletos hasta el 15 de diciembre “porque reducirían el número de vuelos y deberían reprogramar a muchos viajeros”.
Las quejas se organizaron rápidamente en un grupo de WhatsApp de afectados. Tenía 40 miembros cuando este pasajero lo integró; al día siguiente, ya eran 160. “Hay discusión continua”, asegura. En el grupo hay argentinos residentes en España, turistas que fueron de vacaciones y “algún que otro español, pocos”.
Todos coinciden en que “es imposible contactarse por teléfono”. A los pocos que lograron hacerlo, les pidieron esperar hasta el viernes.
La falta de respuesta no sólo ocurre desde el centro de atención telefónica. En Ezeiza, los padres del pasajero también recibieron respuestas vagas y otros afectados en el aeropuerto de Madrid han señalado que no obtuvieron soluciones. La promesa, según se comenta en el grupo, es que a partir del viernes se atenderá el teléfono e intentarán reducir la diferencia entre el vuelo original y el nuevo.
Casos similares se observan en diferentes fechas. Sol, por ejemplo, tenía boletos para viajar el 23 de octubre y regresar el 8 de noviembre, pero le cancelaron el vuelo de ida a Madrid sin opción de reprogramación, ofreciéndole solo el reembolso para ese tramo. Según informa la junta de reembolso en la web de la aerolínea, “los tiempos se ampliarán”, aunque no especifican en cuántos días. Posteriormente, Sol fue informada de que su vuelo de regreso se adelantaría un día. “Claro que no puedo volver de un lugar al que no llegué”, lamenta.
Otros pasajeros han experimentado cambios en sus vuelos de regreso, como del 4 al 18 de noviembre, del 9 al 21 o del 21 de noviembre al 2 de diciembre. Algunos optaron por solucionar el inconveniente por cuenta propia: “Adquirí otro boleto de regreso”. Otros exigen que, si no aceptan las modificaciones, se les devuelva el dinero en efectivo y no un bono, amparándose en la normativa europea.
Un problema es el costo. En el aeropuerto les mencionaron la posibilidad de un reembolso, pero solo para la sección no utilizada: el regreso. Según el pasajero argentino, la aerolínea vendía pasajes de Buenos Aires a Madrid “por entre 750 y 800 dólares, sin ser una low cost”. Si se opta por el reembolso de la parte no utilizada, el monto devuelto es de “300 y pico, 400 dólares”, insuficiente para un vuelo de regreso dentro de un mes.
Él mismo buscó y encontró opciones entre 800 y 900 dólares, pero en el grupo mencionan que ya están subiendo: entre 1.200 y 1.500, con una escala en Brasil y cubriendo solo un tramo. Mientras espera una respuesta de la aerolínea, busca que se le anticipe su vuelo de ida para ajustarlo a la fecha original de regreso y evitar una estancia prolongada de quince días en Europa.
Plus Ultra inició su operación en la ruta Buenos Aires-Madrid a finales de mayo, ofreciendo tarifas bajas que atrajeron a quienes compraron con meses de antelación y no hallaron mejores precios, por ejemplo, en Iberia. En medio de la reorganización de vuelos por las obras en Ezeiza, estos pasajeros parecen ser de los más afectados. Algunos en el grupo se preguntan si son “dejados para el final”, por haber pagado menos en una compañía menos conocida.



