Agoniza la industria aeronáutica por el derrumbe del tránsito aéreo

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02/08/2020 Clarín – Nota – Tema del Día – Pag. 25

Colapso. Los vuelos globales cayeron 96% a causa del coronavirus. La Asociación que agrupa a las aerolíneas prevé que el sector no se recuperará hasta el año 2024.

Idafe Martin

Aeropuerto de Teruel. Uno de los símbolos de la pandemia de coronavirus.
Durante abril y mayo fueron cientos los aviones que llegaron a ese pequeño aeródromo aislado del noreste de España, para quedar allí varados sin fecha de vuelta. Más que un aeropuerto, el de Teruel es un estacionamiento de aviones, donde se los mantiene al día a la espera de volver a volar.

Si algún día vuelven a volar.
La caída salvaje del tránsito aéreo se llevó por delante todas las previsiones y está metiendo en una profunda agonía a las grandes aerolíneas y a los gigantes constructores de aviones, con la estadounidense Boeing y la europea Airbus a la cabeza. Los ciudadanos no vuelan, por miedo al virus, por miedo a tener que hacer cuarentena cuando regresen o simplemente porque las fronteras cerraron.

Al inicio de la crisis, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), que representa a la mayoría de las aerolíneas del planeta, advirtió que no volverían los tiempos nor males hasta al menos 2022. En mayo hubo un 98,3% menos de vuelos que en el mismo mes de 2019. En junio apenas mejoró la situación: 96,8% menos que en junio del año pasado.

Lo que entonces parecía una exageración y que llevó a los gobiernos a lanzar rescates de miles de millones de euros para sostener al menos a sus compañías aéreas de bandera (en Europa hubo inyecciones de sumas faraónicas para Air France-KLM, IberiaBritish Airways, una nueva nacionalización para Alitalia y hasta una nacionalización parcial de la alemana Lufthansa) quedó desfasado.

Un nuevo informe de IATA, presentado esta semana, advierte que el nivel de vuelos de 2019 no se recuperará hasta al menos 2024. El sector debe Eusuperar cuatro años enteros de actividad limitada. El director general de la IATA, Alexandre de Juniac, dijo en la presentación del informe que la vuelta de los aviones a los cielos en mayo y junio fue mucho menor de lo esperada y que los mercados turísticos no terminan de arrancar: “Los mercados internacionales siguen mayoritariamente cerrados. La confianza de los consumidores es nula y no ha ayudado la decisión británica de imponer una cuarentena a todos los viajeros que vengan de España”.

Madrid protestó porque, si bien es cierto que sus regiones fronterizas con Francia (Cataluña, Aragón, Navarra y País Vasco) viven fuertes rebrotes del virus, los destinos turísticos privilegiados por los británicos (Canarias y Baleares) están en mejor situación que el territorio británico.

Además del parate del sector turístico europeo, que mueve entre el 10% y el 12% del producto de la Unión Europea, el otro gran freno para las aerolíneas aparece ante la lentitud de Estados Unidos para controlar la epidemia.
Otra razón es la práctica anulación de los vuelos de negocios, sustituidos por conversaciones de video a distancia gracias a herramientas informáticas.

La crisis puede cambiar completamente el modelo aeronáutico europeo.
Si hasta el estallido de la pandemia los europeos tenían un aeropuerto a mano haciendo unos pocos kilómetros ?a los grandes aeropuertos se fue uniendo una tupida red de aeropuertos regionales que se fueron llenando de vuelos de compañías lowcost que promovieron nuevos destinos turísticos, el virus puede hacer que Europa retroceda décadas.
Las grandes aerolíneas, las que antiguamente se llamaban de bandera y fueron privatizadas, aguantan el golpe gracias a esas inyecciones de dinero público, pero decenas de pequeñas aerolíneas y las grandes lowcost como Ryanair o Easyjet, podrían tener problemas.

Las grandes compañías se verán forzadas a hacer reformas. Los gobiernos quieren, a cambio de ese dinero, mantener ciertas conexiones y, sobre todo, que las empresas modernicen sus aviones para consumir menos y ser ecológicamente más eficientes.

El problema para IATA son las aerolíneas menores y medianas, que ya han visto varios default y que seguirán cayendo mientras se alargue la situación de crisis. El informe estima que sus 290 aerolíneas asociadas dejarán de ingresar sólo este año 419.000 millones de dólares.

De esas compañías dependen muchos aeropuertos regionales y sobre todo regiones para las que el turismo supone hasta el 30% y el 40% de su producto. Regiones europeas como las islas griegas, la costa adriática o los archipiélagos de Canarias, Madeira y Baleares están viviendo una de las peores crisis de su historia a causa de la pandemia.

En tierra. Los aeropuertos acumulan aviones en sus pistas. AFP

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