ANAC y la programación de agosto: previsibilidad, materia ausente para la industria aérea en argentina

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 Fuente: AviacionNews – 07/21/2021

Pese al especial – y reiterado –  pedido de la Cámara de Líneas Aéreas en Argentina (JURCA) y de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) hasta el cierre de Aviación News (miércoles 21 a las 23 horas) la ANAC continuaba sin informar a las aerolíneas la programación internacional de vuelos que habrá de regir en la Argentina durante el mes de agosto pese a que los cupos de ingresos diarios de pasajeros ya fueron establecidos.

Se acerca un nuevo cambio de mes, y la situación vuelve a repetirse. Nadie tiene certezas de cómo serán las operaciones aéreas internacionales en Argentina en agosto, y, lo que es peor, nadie parece muy “entusiasmado” en poder otorgar las autorizaciones con algo más de anticipación que algunas horas, para que aerolíneas y pasajeros puedan programar sus vuelos.

“Todavía no tenemos novedades. Sólo autorizaron los vuelos hasta el 31 de julio. Pedimos a las autoridades que sean aprobados con una mayor antelación, para poder planificar los vuelos y que los pasajeros tengan certezas de que podrán regresar. Pero no tuvimos respuesta. A partir del 1º de agosto, no sabemos qué vuelos se van a autorizar o negar ni con qué ocupación”, destacó Felipe Baravalle, director ejecutivo de Jurca, la cámara que nuclea a las empresas aéreas en la Argentina.

Las aerolíneas temen que, como en otras oportunidades, los vuelos sean aprobados con muy poca anticipación. “En algunos casos, la autorización llega con poco más de 24 horas de antelación a la partida del vuelo. Eso acentúa la imprevisibilidad (tanto operativa como comercial y en la atención al pasajero) en las condiciones en las que se debe operar en nuestro país”, explicó Baravalle.

Si bien la Decisión Administrativa 683/2021, del pasado 9 de julio, fijó un aumento paulatino en el ingreso de argentinos desde el exterior, la medida no sirvió demasiado a las compañías aéreas: aseguran que, en lugar de autorizar más asientos por avión, los redujeron, y agregaron nuevos vuelos con baja ocupación, lo cual torna la operación más costosa e ineficiente.

Como no hay límites para salir del país, los vuelos parten con alta ocupación; así, se genera un cuello de botella aún mayor, porque no se sabe con certeza cuándo podrán regresar.

“Se incrementan los cupos, pero en muchos casos vemos que se redujo más la ocupación de las aeronaves; eso genera una pérdida económica y pone en riesgo la continuidad de los vuelos”, explica Baravalle.

Las aerolíneas destacan que operar con un 50% de ocupación no es rentable ni sostenible en el tiempo y que la falta de previsibilidad complejiza aún más la operación. Desde Jurca, advierten que más empresas evalúan cómo continuar operando, en este contexto.

“Necesitamos decisiones claras y previsibles para poder cumplir con los pasajeros; lamentablemente las compañías aéreas se verán obligadas una vez más a dejar tirados a miles de pasajeros fuera del país”, expresaron desde IATA.

El reclamo, se repite. ¿Sería demasiado pedir autorizar los vuelos respectivos con mayor anterioridad que solo unas horas y no bajar pasajeros sentados en los aviones?

¿Sería mucho pedir que los temas aéreos se manejen desde los organismos competentes y no desde el Ministerio de Salud?

 

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