Aviones hidrantes: una necesidad que ya no se puede posponer

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A principios del mes de marzo de 2021, desde Zona Militar publicamos un artículo titulado “Los aviones hidrantes para la Argentina suman un nuevo capítulo”, teniendo como marco los incendios que afectaban a la Patagonia. Actualmente, la situación acuciante que a traviesa la provincia de Corrientes, con importantes focos de incendio activos, vuelve a poner la atención de la opinión publica en la postergada adquisición de aviones hidrantes por parte del Estado Nacional.

El articulo publicado por Zona Militar tomó como punto de partida declaraciones del entonces Ministro de Defensa, Agustín Rossi, presentado un racconto de las evaluaciones realizadas durante los últimos años por la Fuerza Aérea Argentina en este sentido. A su vez, destacó algunas posibilidades evaluadas para la adaptación de aeronaves existentes en la Institución; como la adquisición de nuevas especificas para dicha función. A continuación, recuperaremos algunos extractos de dicho texto que, a casi un año de su publicación, no han perdido vigencia demostrando la falta de decisión política de nuestros decisores frente a un fenómeno que se viene agravando año a año afectando ya no solo a una provincia, sino al país en su conjunto.

Sin embargo, debe hacerse una aclaración antes de proseguir. La lucha contra incendios forestales no es tarea ni función del Ministerio de Defensa de la Nación, ni de las FFAA, sino del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación a través del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). Las Fuerzas Armadas Argentinas, no obstante, brindan bajo requerimiento de los organismos solicitantes, medios y personal para apoyar la lucha contra incendios (como otros desastres naturales), como atestiguan los recientes despliegues de helicópteros y aeronaves del Comando de Aviación de Ejército y de la Fuerza Aérea Argentina en las zonas afectadas.

La necesidad de adquirir aviones hidrantes no es nueva, rematándose su evaluación para su adquisición por lo menos desde hace más de 20 años. De esta forma se pueden encontrar antecedentes desde el año 1997. En dicha oportunidad “… se llegó a evaluar localmente al por entonces Bombardier CL-415. La mencionada aeronave realizó demostraciones de sus capacidades a diversas autoridades durante su estadía en la Argentina, sin embargo, un informe proveniente de la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable terminaría por descartar la compra del avión hidrante, cuyo costo de adquisición rondaba los 22 millones de dólares.”

A su vez, durante estos años se evaluaron alternativas para equipar a los Hércules C-130B que mantenía la FAA con alguna capacidad para poder combatir incendios: “Así lo demuestra la iniciativa de la Fuerza Aérea Argentina, la cual realizó durante 1997 y en años posteriores los estudios de factibilidad a los fines de ofrecer una solución. Para este caso particular, la FAA propuso utilizar como aviones hidrantes a dos de sus C-130B Hércules que disponía por aquellos años, equipándolos con el Sistema Modular Aerotransportado de Extinción de Incendios (mejor conocido como MAFFS) que ya eran utilizados por la USAF.

A lo largo de articulo, se brindan al lector extractos de varios expedientes donde se exploran y analizan las alternativas para hacer frente a esta cuestión, como los posibles costos de esta, presentados a lo largo de casi 20 años en la Cámara de Diputados de la Nación. Todos ellos naufragaron, mientras muchas provincias argentinas sufren año a año los efectos de los incendios.

Para el año 2017, nuevamente, “se evaluaron distintas opciones, entre ellas la modificación de C-130 Hércules como aviones hidrantes. El por entonces secretario de Logística y Coordinación de Emergencias del Ministerio de Defensa de Argentina, Walter Ceballos, realizó una gira internacional con el objetivo de tomar conocimiento sobre las distintas ofertas del mercado.”

Por último, el artículo evaluaba que opciones se encontraban en el mercado, como sistemas diseñados para la lucha contra incendios, al igual que algunos de sus pro y contras. Entre ellos se centraron los sistemas: MAFFS II, Coulson RADS-XXL y Guardian. Al igual, se indico la opción de adquirir aeronaves especificas para tal tarea, como los Bombardier/Vikingair CL-415.

En este sentido, y de cara al futuro, no sería desacertado planificar una adquisición por parte del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación de aviones hidrantes, con recursos específicos de dicha jurisdicción. Por su parte, desde un enfoque multiagencial, el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea Argentina aportarían la experiencia y capacidad acumulada par operar las aeronaves por medio de pilotos y tripulaciones.

Año a año, venimos observando como los incendios vienen afectando con mayor periodicidad a diversas regiones y provincias de la República Argentina; como, también, la postergación de la compra de este tipo de aeronaves. Su adquisición es una condición necesaria para que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego tenga las herramientas para hacer frente a estos fenómenos que afectan al país. Es de esperar, que cuando las brigadas que valientemente luchan contra los incendios controlen y sofoquen los focos, esta cuestión no vuelva a quedar postergada como desafortunadamente los funcionarios acostumbran desde hace décadas.

Fuente: zona-militar.com

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