
El Z4 de JetZero tendrá capacidad para unos 250 pasajeros, una autonomía de 9.260 kilómetros y aspira a entrar en servicio a comienzos de la próxima década.
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Alfredo Biurrun
La industria aeronáutica lleva décadas buscando una alternativa a la configuración que domina los aviones de pasajeros desde los comienzos de la aviación comercial. JetZero quiere sustituir el fuselaje cilíndrico unido a dos alas por una estructura en la que el cuerpo central también genera una parte importante de la sustentación. Su propuesta es el Z4, un avión para unos 250 pasajeros que promete consumir entre un 30 % y un 50 % menos de combustible que los modelos actuales.
La empresa californiana presenta el proyecto esta semana en el Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough, que se celebra en Reino Unido del 20 al 24 de julio. Japan Airlines también ha anunciado su incorporación al programa para colaborar en la definición del avión y facilitar su futura entrada en servicio. JetZero aspira a comercializarlo a comienzos de la próxima década.
El Z4 tendrá una autonomía prevista de unos 9.260 kilómetros, suficiente para cubrir buena parte de las rutas de medio y largo radio. Por capacidad quedaría situado entre los aviones de pasillo único con mayor número de plazas y los grandes modelos de doble pasillo. La compañía asegura además que podrá utilizar las puertas de embarque, calles de rodaje y demás infraestructuras de los aeropuertos actuales sin exigir modificaciones.
La principal diferencia se encuentra en su configuración de ala integrada, conocida en inglés como ‘blended wing body’. En un avión convencional, el fuselaje transporta a los pasajeros y las alas producen la mayor parte de la sustentación. El Z4 tendrá un cuerpo central ancho y aplanado que se une progresivamente a las alas hasta formar una superficie aerodinámica continua.
Esta forma permite que la zona destinada a la cabina también contribuya a mantener el avión en el aire. Al repartir la sustentación por una mayor parte de la estructura se reduce la resistencia aerodinámica y, con ella, la energía necesaria para avanzar. JetZero combina esa ventaja con un diseño más ligero para justificar su previsión de reducir hasta la mitad el consumo y las emisiones asociadas.
El concepto no debe confundirse con un ala volante como las empleadas por los bombarderos furtivos B-2 y B-21. En estos últimas, prácticamente todo el avión es una única ala y no existe un fuselaje diferenciado. Una configuración de ala integrada conserva un cuerpo central reconocible, aunque su forma se funde con las alas y también produce sustentación. Se encuentra así a medio camino entre un avión convencional y un ala volante.
JetZero tampoco es la primera empresa que estudia esta arquitectura. Boeing, la NASA y la Fuerza Aérea de Estados Unidos probaron los demostradores no tripulados X-48B y X-48C, que completaron más de un centenar de vuelos para analizar la estabilidad y el control a baja velocidad. Airbus hizo volar en 2019 el MAVERIC, otro demostrador a escala cuya configuración podía reducir el consumo hasta un 20 % frente a un avión de pasillo único. Ninguno de esos proyectos llegó a convertirse en un avión comercial para pasajeros.
El Z4 sigue encontrándose en fase de desarrollo y todavía no existe un avión comercial completo. JetZero construye actualmente el Jet1, un demostrador a escala real respaldado por la Fuerza Aérea estadounidense y fabricado junto a Scaled Composites. Su primer vuelo está previsto para 2027. Los resultados serán fundamentales para validar el comportamiento de la configuración antes de afrontar la certificación del modelo de pasajeros.
Japan Airlines aportará experiencia en operaciones de vuelo, servicio de cabina, mantenimiento y asistencia en tierra. Ambas compañías evaluarán también el uso de las puertas aeroportuarias y estudiarán un sistema de mantenimiento, reparación y revisión que pueda respaldar a las aerolíneas cuando el Z4 entre en servicio.
‘Esta colaboración encaja con nuestro compromiso con la innovación sostenible y las cero emisiones netas en 2050’, ha afirmado Takao Suzuki, responsable de estrategia corporativa de Japan Airlines, en un comunicado. El consejero delegado y cofundador de JetZero, Tom O’Leary, señala por su parte que ‘JAL está expandiendo su red de manera sostenible a la vez que ofrece una experiencia superior al cliente. Esperamos fortalecer nuestra relación con JAL para ayudar a satisfacer sus necesidades’.
La reducción del consumo es el principal argumento del proyecto, aunque la forma del avión también permitiría crear una cabina más ancha y espaciosa. Quedan por resolver desafíos propios de una estructura tan poco convencional, desde la presurización de un habitáculo que no es cilíndrico hasta los procedimientos de evacuación y certificación. El Z4 promete cambiar la apariencia de los aviones comerciales, pero antes tendrá que demostrar que sus ventajas pueden trasladarse de los modelos experimentales a una aeronave capaz de transportar pasajeros todos los días.



