Ezeiza: demoras y altercados por un «paro a la japonesa»

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Trabajadores de Senasa revisan los equipajes de todos los pasajeros en reclamo de mejoras salariales.

En el aeropuerto internacional de Ezeiza los trabajadores del Servicio Nacional de Sanidad (Senasa) hicieron un paro a la japonesa. Durante todo el día de ayer revisaron cada uno de los equipajes de los pasajeros, en reclamo contra la precarización laboral y por mejores salarios.

“En Senasa tiene dos áreas en el aeropuerto y en ambas hay medidas de fuerza. Una es de control de exportaciones e importaciones, que hoy (por ayer) quedarán suspendidas, y otra la de control del equipaje. Allí estamos revisando absolutamente todas las valijas y todos los bolsos de todos los pasajeros, les haya tocado el canal verde o el rojo”, explicó Jorge Ravetti, trabajador del Senasa y secretario general de ATE Ezeiza.

El motivo principal del reclamo, que generó retrasos en los embarques, es el salarial. El salario promedio del sector, de acuerdo con los datos proporcionados por el gremio, está entre los 22 y los 30 mil pesos para un empleado sin antigüedad. Históricamente, el Estado compensaba el bajo piso de los salarios con un plus que ahora se dejó de pagar en el marco del ajuste.

“Este es un servicio que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, lo que implica una carga sobre los trabajadores, que deben rotarse para cubrir los horarios. Nada de esto está reconocido salarialmente”, señaló el dirigente de ATE. La segunda razón de la medida de fuerza es que más del 30 por ciento del plantel de trabajadores está precarizado, desempeñándose bajo contrato y como monotributista.

La protesta generó durante la mañana de ayer largas colas y múltiples altercados. En la espera, los pasajeros aplaudían para quejarse por la lentitud de los trámites. El gremio comunicó que el paro a la japonesa se mantendría hasta la pasada medianoche.

En volumen diario de pasajeros que deben supervisar los 38 trabajadores de mostrador del Senasa en Ezeiza ha crecido porque desde abril todos los vuelos internacionales con destino a Buenos Aires –a excepción de los provenientes de Uruguay– operan en ese aeropuerto, lo que sobrecarga las tareas. Es responsabilidad del Senasa chequear que las mascota’s ingresen en buenas condiciones de salud y que no entren alimentos con riesgo de introducir al país enfermedades de contagio. Por otra parte, el área está a cargo de los controles del Programa de Residuos Regulados en los operadores aeroportuarios.

“Nuestro trabajo es de alta responsabilidad, el Gobierno está descuidando un área clave al ajustar los salarios como si se tratara de un gasto más”, advirtió Ravetti. Para ilustrar lo, señaló que, durante la mañana de ayer, en los controles decomisaron seis patas de fiambre de cerdo provenientes de China, donde las autoridades están sacrificando a estos animales por razones de seguridad bromatológico.

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